Torres señaló que enviar a un país a default implica “un costo de reputación” para los acreedores

Héctor Torres sobre el FMI


El ex director argentino ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) Héctor Torres, le restó importancia al vencimiento de hoy del período de gracia para pagar US$ 503 millones de la deuda al señalar que “implica un default normal” pero “no va a generar una ola de juicios porque los acreedores están de acuerdo con esperar unos días más de negociación”.

 

“No es poco común que en este tipo de negociaciones en la cual hay dos partes enfrentadas, cuando se llega al final, se para el reloj y decir ‘vamos a seguir un poco más porque estamos haciendo algún progreso, aunque todavía no nos ponemos de acuerdo'”, sostuvo Torres en declaraciones a radio AM 750.

 

De esta forma, hizo referencia a la decisión del Ministerio de Economía de extender hasta el 2 de junio el plazo para renegociar los US$ 66.300 millones de títulos de deuda emitidos bajo legislación extranjera, con el objetivo de continuar el diálogo con los acreedores.

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El ex representante en el FMI (de 2004 a 2008 y entre 2016 y 2017) agregó que “en eso está el Gobierno y esperemos que se llegue a un acuerdo que podamos cumplir”.

 

“La voluntad de pago está en la consideración del FMI y de la comunidad internacional. Nuestra actitud no es la actitud de fines del 2002, del anterior default fuerte, es totalmente diferente”, aclaró Torres.

 

Además, explicó que la renegociación de la deuda “cae en medio de una crisis global” a raíz de la pandemia de coronavirus y agregó que “está claro que los muertos no pagan”.

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“El grado de incertidumbre que hay en el mundo nunca fue tan grande. Todo el mundo está parado y la Argentina no va a ser el único país con problemas, con lo cual, cualquier oferta va a tener un nivel de incertidumbre muy muy fuerte”, resaltó.

 

Además, señaló que para los acreedores también significa “un costo de reputación” que, en el medio de una pandemia, se mande “a un país a default cuando el Gobierno ha manifestado tantas veces interés en evitarlo y vocación de pago”.

 

“Cada vez hay más interés de inversores de que sus inversiones sean socialmente y ambientalmente responsables. Es un interés creciente de la comunidad y la pandemia está aumentando este tipo de sensibilidad”, concluyó.

 



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