Primarias en EE.UU., distintas a las de 2016



Comenzó la temporada de primarias 2020 en Estados Unidos y el escenario es muy distinto al que precedió a las elecciones presidenciales de 2016. Aquel año hubo competencia por las candidaturas en ambos partidos porque Barack Obama no podía ser reelecto y por lo tanto los demócratas también tuvieron que elegir a su candidato en un proceso reñido.

 

Ahora, los republicanos no tendrán primarias competitivas dado que todos se encolumnarán detrás de Donald Trump. Esto marca un cambio profundo con relación a lo que ocurría hace cuatro años cuando el establishment partidario lo detestaba. El Partido Republicano tiene hoy la impronta de Trump a quien ató su suerte. Y viceversa, porque en un escenario político polarizado, el Presidente necesita de los legisladores republicanos para avanzar con su agenda y, por supuesto, para que lo absuelvan en el impeachment que se le sigue adelante.

 

El principal motivo de ese cambio es la gestión económica de Trump que es bien evaluada por la mayoría de la sociedad y por lo tanto es electoralmente beneficioso identificarse con ella para los candidatos republicanos al Congreso. También la fuerte polarización política del país influye porque deja poco espacio para los matices.

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En el campo demócrata, habrá disputa este año pero, en principio, el escenario aparece más fragmentado que en 2016. Entonces la cuestión era entre Hillary Clinton y Bernie Sanders pero ahora hay más candidatos en la línea de largada. Para las asambleas partidarias de ayer en Iowa, siete candidatos hicieron campaña intensamente. El estado tiene un peso simbólico por ser el primero y por lo tanto puede crear un clima favorable para un candidato pero tiene poca importancia a la hora de analizar los números dado que sólo elige 41 delegados a la Convención y se necesitan 1.991 para obtener la nominación.

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Pero el que gane la nominación tendrá después un enorme desafío que será unificar al partido. Tarea que no parece sencilla porque los segmentos sociales que apoyan a cada uno de los candidatos son muy distintos más allá de las diferencias en sus propuestas. Difícilmente los jóvenes muestren entusiasmo en participar en una campaña y concurrir masivamente a votar sie l candidato presidencial es Joe Biden y es poco probable que los demócratas más tradicionales se movilicen detrás de Sanders al que consideran muy volcado a la izquierda.

 

Por otra parte, es poco probable que el que resulte candidato vaya a dedicarle mucho tiempo a Iowa en el futuro porque se estima que allí, como en lo demás estados rurales, Trump será casi imbatible en noviembre a pesar de que Obama ganó el distrito en dos oportunidades.

 



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