Africa: un continente de oportunidades



 

Por Facundo Gonzalez Sembla Investigador del Centro de Estudios Internacionales de la UCA

 

El próximo 25 de mayo se celebra, además del ascenso de la Primera Junta de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el Día de Africa. En esta fecha, se conmemora la creación de la Organización para la Unidad Africana (OUA), el 25 de mayo de 1963.

 

Actualmente el continente africano capta la atención de las grandes potencias y ofrece interesantes oportunidades para el comercio exterior argentino.

 

Un poco de historia

 

Corría la década de 1960 y Africa atravesaba un proceso de descolonización. Poco a poco, las colonias se independizaban de sus antiguas metrópolis europeas, que se habían repartido los territorios del continente en la Conferencia de Berlín de 1885. Para mayo de 1963, los países independientes de Africa eran ya 32.

 

Los líderes de los nuevos

 

Estados africanos compartían los ideales del panafricanismo, un movimiento que se basaba en la idea de que los pueblos de Africa, tanto aquellos del continente como aquellos de la diáspora producto del tráfico de esclavos, compartían un pasado y un destino común, donde la unidad era vital para la libertad política y el progreso económico y social.

 

En este contexto, el emperador etíope, Haile Selassie, convocó a los 32 países de Africa recientemente independizados para una conferencia en la ciudad de Addis Abeba, la capital de Etiopía.

 

El objetivo del encuentro era alentar la liberación de las colonias restantes, así como promover la integración política y económica de todo el continente. Para eso el 25 de mayo de 1963, las delegaciones firmaron la Carta de creación de la Organización para la Unidad Africana, con sede en Addis Abeba.

 

De esta manera, el inicio del proceso de integración continental africano era contemporáneo a otros procesos de integración regional. En efecto, en 1957 los Tratados de Roma habían dado origen a la Comunidad Económica Europea y en el Tratado de Montevideo, firmado en 1960, creó la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio. Sin embargo, a pesar de su nacimiento en paralelo, estas organizaciones tendrían trayectorias disímiles.

 

Los desafíos de la independencia

 

Si bien la mayor parte de los países de Africa lograron la independencia en los años ‘60, algunas colonias, como las portuguesas de Angola y Mozambique, debieron enfrentar prolongadas guerras de liberación, previo a su independencia, en 1975.

 

Esta nueva etapa supuso grandes desafíos para los nuevos Estados del continente. En las décadas que siguieron, golpes, guerras civiles y revoluciones, convivieron con casos de relativa prosperidad económica como Costa de Marfil y Botsuana, habiendo logrado esta última preservar su democracia desde la independencia, en 1966.

Te puede interesar:  Mercosur-Unión Europea: Holanda se opone al tratado

 

Con la llegada del nuevo milenio, los líderes africanos decidieron relanzar los esfuerzos para la unidad del continente, reconociendo que la dominación colonial era ya un desafío superado y ahora era necesario enfocarse en aumentar la cooperación y la integración económica entre los Estados de África, para promover el desarrollo del continente.

 

Por eso, en el 2002, la Organización para la Unidad Africana fue reemplazada por la actual Unión Africana, que hasta el día de hoy reúne a los 55 países del continente y conserva su sede en la ciudad de Addis Abeba.

 

Un continente de oportunidades

 

En los últimos años, Africa ha ganado un protagonismo singular en la arena internacional. China, Rusia, Francia, la Unión Europea e incluso Brasil vuelven sus miradas a un continente que, tras la resolución de varios de sus conflictos armados, ofrece grandes oportunidades para la inversión y el comercio internacional, a las cuales Argentina no debería ser ajena.

 

Una de las particularidades del continente es el tamaño y la juventud de su mercado. Con 1.300 millones de habitantes y grandes centros urbanos, como Lagos en Nigeria, la población de Africa subsahariana está creciendo a un ritmo de 2,7% anual, llegando a representar para 2050 un cuarto de la población del planeta, con 2,5 billones de habitantes, de acuerdo con estimaciones de las Naciones Unidas.

 

Esta población en aumento, acompañada de una creciente urbanización, se da en un contexto de crecimiento de las economías de Africa subsahariana, cuyo PIB viene aumentando a un promedio del 5% anual desde el año 2000, según el Foro Económico Mundial.

 

Actualmente, a pesar de sus grandes poblaciones, numerosos países africanos no utilizan toda la superficie cultivable de la que disponen, lo cual supone una doble oportunidad para la Argentina. No solamente implica nuevos mercados para explorar en materia de exportaciones de alimentos, sino que nuestro país podría convertirse un socio clave para el desarrollo de las economías rurales africanas, exportando mayor valor agregado, como maquinarias, insumos, medicinas para la salud animal, biotecnología y demás capacidades técnicas para la gestión de la agricultura y la ganadería, como la siembra directa.

 

Hoy, entre los productos primarios que nuestro país exporta a Africa se cuentan pollos y pescados congelados, trigo, maíz, arroz, legumbres y harina de soja. También se hacen exportaciones industriales, como cosechadoras y pulverizadoras de producción nacional e incluso hay empresas locales de horticultura que han dado un salto hacia la internacionalización, radicándose en Sudáfrica.

Te puede interesar:  Lo que no mata, fortalece

 

Pero el agro no lo es todo. Según el Foro Económico Mundial, el continente concentra el 10% de las reservas mundiales de petróleo y la explotación de gas promete hacer de Mozambique, el Qatar de Africa. Esto supone una oportunidad para el sector energético argentino, donde pueden explorarse asociaciones interempresariales para exportar insumos y capacidades técnicas.

 

Vale destacar que en el ranking Doing Business 2020, una publicación elaborada por el Banco Mundial, que clasifica a los países de acuerdo con sus regulaciones sobre las empresas y la protección de los derechos de propiedad, numerosos países de África aventajan a la Argentina, ofreciendo un mejor clima de negocios.

 

En efecto, mientras que, de los 190 países evaluados, Argentina ocupa el puesto 126, 20 países del continente africano aventajan a nuestro país. Entre ellos se destacan Mauricio (13°), Ruanda (38°), Marruecos (53°) y Kenia (56°).

 

Además, en marzo de 2018 la firma de los Acuerdos de Kigali significó un paso fundamental para crear el Área Continental Africana de Libre Comercio, un espacio económico que promete crear un mercado para 1,3 mil millones de habitantes.

 

En 2019, según los datos de balanza comercial del Indec, los principales destinos de las exportaciones argentinas al continente fueron Argelia, Kenia, Marruecos, Nigeria, Sudáfrica, Egipto, Túnez y Mozambique. Esto evidencia que aún hay mucho por hacer en el vínculo comercial de nuestro país con África Subsahariana. Aquí las 10 embajadas que Argentina tiene en África son un factor clave para la promoción de las relaciones económicas entre nuestro país y el continente.

 

Es innegable que son múltiples los desafíos que Africa tiene todavía que resolver. En algunos países aún quedan abiertos prolongados conflictos armados y hay presencia de grupos islamistas, un 41% de la población del continente todavía vive en la pobreza y hay un largo camino por recorrer en mejoras institucionales, democratización y respeto a los derechos humanos en varios Estados.

 

Sin embargo, Africa tiene mucho para ofrecer a Argentina y sus empresas. En los últimos años la diplomacia y un puñado de empresas nacionales han dado pasos para profundizar la relación del país con el continente. En un contexto en el cual la falta de divisas es un freno al crecimiento económico de Argentina, quizá sea en Africa donde esté parte de la solución a nuestro problema.

 



Lee también: