Nuevo default (pero sin aplausos)

guzmán


 

Por Alejandro Radonjic

 

Aunque sin aplausos en el Congreso, Argentina tiene decidido entrar en default hoy. Es una “decisión” porque el dinero (los US$ 503 millones de los Globales) están y no es que no queda otra. La ausencia de aplausos (en la política y en la sociedad) es valorable y habla de un progreso. Sobre todo, abre la posibilidad de que la “decisión” no sea vivir en default sino obtener un mejor “deal” pronto. Eso dicen cerca de Martín Guzmán. “Seguiremos hablando”, aseguran y definen el tránsito hasta el 2 de junio (el nuevo Día-D) como un “impasse”. Más creativos, algunos hablan de “soft default”. Sí, sobre finas hierbas.

 

La voluntad oficial es que los acreedores de Ley Extranjera cedan más Valor Presente Neto (VPN). Si creyeran que no cederán más, ya hubieran cerrado. El default de hoy, un “mirá, que vamos en serio”, ¿servirá al propósito de horadar la roca negra como el agua salada? Es posible. “El ‘operativo desgaste’ puede funcionar. El peronismo es muy criticable, pero nunca hay que subestimarlo”, dice alguien que sabe de finanzas.

Te puede interesar:  El ATP llegaría a 2 M de trabajadores

 

Pero, ¿si en Wall Street no ceden más? Allí Guzmán podría quedar en off-side por haber apostado a algo que no ocurrió. ¿Pateará el tablero? Poco probable. Aun en ese escenario, el mercado espera un arreglo, aunque sea sobre la chicharra. “La visión del mercado es que el Gobierno no paga, los acreedores no aceleran, las partes siguen negociando y cierran. Sin embargo, si no hay señales de acercamiento, no habrá una segunda chance”, sintetiza Fernando Marull de FMYA.

Te puede interesar:  Fernández: “Es muy importante que dejemos de importar diésel y podamos producirlo”

 

Cada parte quiere acercar a la otra a su punta. Por ahora, todavía ninguna quedó satisfecha. Empate hegemónico y consenso para ir al suplementario. Las puntas se han acercado bastante, la negociación está encaminada y el “deal” no está lejos. “Espero que ningún ‘revolucionario’ se meta y la pudra”, resume una voz del mundo de las finanzas. Si eso ocurre, el default pasa a ser “hard” y eso no es sustentable, en sentido amplio, para la Argentina de hoy.

 



Lee también: