El coronavirus debería ser un punto de inflexión para la industria de la música en Argentina



Por Iván Salomonoff  Periodista y músico (*)

 

Una de las industrias más perjudicadas a causa del aislamiento social obligado por el avance del coronavirus es la musical. Todos los actores que constituyen su ecosistema (músicos, managers, productores de eventos, técnicos, asistentes, etc) se ven imposibilitados de trabajar y percibir un sueldo debido a la cancelación total de shows.

 

Es por eso que hoy, más que nunca, es importante cuidar y defender nuestra música. Y es allí precisamente en donde entra en acción el Instituto Nacional de la Música (INAMU), un organismo específico de fomento, apoyo y difusión de la actividad musical creado en 2012 a través de la Ley Nacional de la Música.

 

En el día de ayer, el INAMU lanzó un comunicado especial en donde propone a los medios de comunicación privados y públicos (televisión, radios y portales digitales) apoyar la producción cultural argentina utilizando en su programación artística Música Nacional.

 

Esta medida busca hallar alternativas que contribuyan a mejorar el ingreso de nuestros artistas, tomando en cuenta que la actividad musical en vivo se encuentra suspendida, como así también el dictado de clases particulares, grabaciones, y otras tantas. El comunicado también agrega que “utilizar música argentina es una herramienta de vital importancia dado que la difusión de música en los medios de difusión es una de las variables por las cuales se distribuye la recaudación por derechos intelectuales”.

 

Desde El Economista conversamos con el Presidente del Instituto Nacional de la Música, Diego Boris, acerca de la importancia de difundir a nuestros artistas.

 

“En estos momentos en que hay que refugiarse y cuidarse y en donde se está actuando en una forma muy acertada para prevenir daños, muchos más grandes de los que se tienen hoy en la Argentina, la música puede ser la banda de sonido que nos permita distendernos, disfrutar y también contenernos. Y si es música producida por grupos y solistas nacionales muchísimo mejor. Es una oportunidad para conocer lo que está sucediendo a nivel cultural musical en Argentina. La circulación ya sea en televisión abierta, en cable, en las radios analógicas como también en las radios digitales o medios de streaming de música nacional puede ser fundamental también para que toda la sociedad pueda valorar la producción cultural que se hace en nuestro país. Y también la música independiente que es la que muchas veces puede expresar nuestra sociedad de una manera más profunda e instantánea”.

 

En cuanto a la implicancia de este comunicado respecto a los ingresos de los músicos, Boris aclaró: “El cobro de los derechos intelectuales es una fuente importante de ingresos para las personas que se dedican a la música de una manera más profesional, ya sea el derecho de autor para las y los compositores y para el derecho de intérprete. Es fundamental el conocimiento, cómo se registran las canciones en caso de la composición pero también cómo se registran las interpretaciones. Es por eso que el Manual de Derechos Intelectuales en la Música editado por INAMU es fundamental para conocer como se realizan estos trámites y para poder cobrar lo que corresponde”.

 

El comunicado del INAMU también aclara que se encuentra vigente la obligación de cumplir con el art. 65 inc A de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el cual garantiza que el 30% de la música que se emita sea de autores o intérpretes argentinos, debiendo ser la mitad de ese porcentaje de música independiente.

 

Respecto a este tema, Boris sostuvo que el artículo 65 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual “es un artículo muy importante porque por primera vez en el mundo se establece una cuota de música argentina, cosa que ya existe en otros países, pero agrega que de esa cuota de 30%, la mitad (15%) sea de producción independiente. Argentina es el único país del mundo que garantiza la difusión de la música producida en forma independiente que es cuando el autor o el intérprete es dueño de los derechos de comercialización de sus fonogramas. Entonces que se cumpla con esto no sólo tiene que ver con una cuestión de difusión sino también con una cuestión de poder recaudar los derechos intelectuales, ya sea de intérprete o de derechos de autor, y en el caso de los músicos independientes a veces tenemos las tres situaciones: autores y compositores, intérpretes y productores fonográficos. Por eso es tan importante que se cumpla con este artículo. Y en esta instancia que estamos viviendo, que mucho más del 30% sea música nacional: lo ideal sería que la totalidad de la música emitida en estos días sea música argentina”.

 

El mundo parece estar cambiando de dirección en muchos aspectos. La escena musical argentina no parece ser la excepción. Esta acción del INAMU insta a cambiar la lógica de la comunicación de nuestra música y a defender el trabajo y la remuneración de nuestros artistas, que son parte esencial de nuestro patrimonio cultural. La pelota, ahora, la tienen los medios de comunicación.

 

(*) Miembro del Instituto Nacional de la Música (INAMU) y Unión de Músicos Independientes (UMI).

@ivansalomusica

 



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