Todo sigue abierto entre los demócratas

Bernie Sanders


Como lo anticipaban las encuestas, Bernie Sanders ganó ayer las primarias de Nueva Hampshire, al igual que en 2016 cuando compitió por la candidatura demócrata contra Hillary Clinton.

 

Pero Sanders no saldrá tan fortalecido como se esperaba porque al cierre de esta edición todo indicaba que obtendría alrededor del 30% de los votos. La pésima performance de Joe Biden (la segunda consecutiva) genera preocupación en el establishment partidario que considera que el mensaje de Sanders, muy volcado a la izquierda, alejará a los votantes moderados e independientes en las elecciones presidenciales de noviembre.

 

El problema que tienen los sectores que buscan un candidato con un discurso más de centro es que la candidatura de Biden se está desmoronando y que la senadora Amy Klobuchar, si bien está creciendo y obtuvo un meritorio tercer puesto con más del 20% de los votos en NH, todavía está lejos de los primeros lugares y todavía no es muy conocida. La de ayer fue una buena elección para los candidatos centristas Pete Buttigieg y Klobuchar y menos favorable para el ala progresista porque además del resultado inferior al esperado de Sanders, la senadora Elizabeth Warren quedó relegado al cuarto lugar con poco más del 10% de los votos.

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Algunos analistas creen que en este contexto no se puede descartar que crezca la candidatura de Michael Bloomberg que piensa irrumpir con fuerza, y cientos de millones de dólares, en la campaña en el supermartes del 3 de marzo cuando en varios estados se elegirá a un tercio de los delegados a la Convención.

 

En lo que parecen coincidir Sanders y Bloomberg es en cuestionar a Donald Trump por sus falencias personales más que por aspectos puntuales de su gobierno.

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Anoche, en un acto, Sanders dijo que Trump “es el presidente más peligros de la historia del país”, “un mentiroso compulsivo”, que está al frente de una “administración corrupta” y que es “racista, sexista, xenófobo y homofóbico”.

 

Por su parte, Bloomberg lanzó un aviso en el que muestra fragmentos de discursos de presidentes de Estados Unidos y destaca que hay que recuperar “el poder, el decoro y la influencia que tenía ese cargo hasta que llegó Trump”. Si Sanders o Bloomberg son los candidatos demócratas habrá que preparase una campaña de una virulencia sin precedentes.

 



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