Martín Tetaz: “El Gobierno no debe anticipar su política económica”

Tetaz


La semana pasada, tal como estaba previsto, el Senado sancionó la ley para la reestructuración de la deuda soberana. Según el cronograma que publicó el Ministerio de Economía, la fecha límite para negociar será el 31 de marzo y recién en la segunda semana de ese mismo mes el Gobierno dará a conocer su oferta a los acreedores.

 

De acuerdo con el economista Martín Tetaz, la clave de la apuesta de valor en la negociación de la deuda es, al igual que en el poker, conseguir información del otro. “Una propuesta de canje demasiado agresiva no será aceptada y una que se quede corta no podrá ser pagada”, aseveró en un informe difundido hoy, en el que traza una analogía entre la estrategia que deberá encarar el Gobierno y ese juego de cartas.

 

En su análisis, plantea que “lo ideal sería saber exactamente cual es el límite de cada acreedor, para construir las mayorías que exigen las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC) al menor costo posible; calibrar la apuesta al punto límite que nos permite que sea pagada por el oponente, evitando que se vaya al mazo”.

 

“Por eso el Gobierno no puede anticipar su política económica, porque ese es el último paso que dará, cuando haya conseguido toda la información que necesite y haga su última apuesta, que seguramente será ‘all in’, jugándose por completo y tirando la llave por la ventana, para que no le pase lo mismo que al gobernador (de la provincia de Buenos Aires)”, afirmó Tetaz.

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En ese sentido, el especialista se refirió a la experiencia del bono provincial 2021 (BP21), en la que el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, ofreció postergar un vencimiento de capital por US$ 250 millones para el 1 de mayo (estaba previsto para el 26 de enero), pero al no lograr la adhesión necesaria, fue cediendo durante la negociación, hasta que se vio forzado a retroceder y terminó pagando lo correspondiente.

 

“En el poker, son claves las apuestas. Lo normal es que el que pretende tener una mano ganadora lo señalice poniendo sobre la mesa una cantidad de dinero que guarda una proporción con lo que ya hay en el pozo. Puede ser que apueste el mismo monto que ya está sobre la mesa, un poco más o un poco menos, pero rara vez alguien haría una apuesta de US$ 100 para llevarse un pozo de US$ 10”, describió.

 

“Y esto es lo primero que llamó la atención de los fondos en la actitud de la provincia. ¿Por qué razón reprogramar un vencimiento pequeño, corriendo el enorme riesgo de entrar en default, rifándose el capital político que acababa de conseguir en octubre pasado?”, cuestionó, y precisó que en el poker ese tipo de apuestas que no tienen mucho sentido se llaman “donk bets”, o apuestas tontas, y se toman dependiendo de quien vendrá después en su turno.

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Tetaz señala que si por culpa de una epidemia caen 8% los precios de las commodities y se da vuelta el ingreso de capitales a los países emergentes, como acaba de ocurrir a partir del coronavirus, la mano que tenían los acreedores se debilita, porque independientemente de la voluntad de pago de Argentina, habrá menos excedentes para cumplir con los eventuales compromisos.

 

Por el contrario, si la misión del FMI en su visita de esta semana dice que la deuda argentina no es sostenible con alta probabilidad, se fortalece la mano que tiene el Gobierno porque una quita razonable ya no puede ser interpretada como falta de voluntad de pago.

 

“Sólo así se entiende la reluctancia del Ejecutivo para comunicar su plan fiscal y monetario, porque cuando lo explicite quedará claro el flujo de dinero que piensa destinar a cumplir con los compromisos de deuda y cualquiera con un Excel podrá unir los puntos y calcular cual es la quita en la que está pensando”, afirmó.

 



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