Fernández busca cerrar el frente interno para negociar



Dos cuestiones dividieron aguas al interior del Frente de Todos en los últimos días y mostraron que el equilibrio inestable del heterogéneo espacio puede convertirse en tensión, en un contexto en el que el Gobierno, precisamente, lo que no necesita son tensiones. Por un lado, la discusión sobre los funcionarios y militantes kirchneristas detenidos durante los últimos años: si son o no presos políticos. Por el otro, la divergencia entre los ministerios de Seguridad de Nación y la provincia de Buenos Aires sobre qué tipo de política llevar adelante en un área sensible.

 

Ayer , el presidente Alberto Fernández volvió a destacar la necesidad de cerrar el frente interno para encarar con tranquilidad política la renegociación de la deuda externa con bonistas y el Fondo Monetario Internacional. La reunión con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, pareció sintetizar ese mensaje. El gobernador había respaldado a su funcionario en su disputa pública con la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic. Además, había sostenido el carácter de “presos políticos” de los dirigentes detenidos, sin sentencia firme.

 

“Hablamos con total franqueza con respecto a lo que necesita la provincia”, sostuvo Kicillof. Y destacó que la provincia “necesita a las fuerzas federales, pero de la manera más coordinada posible”, planteo en línea con el pedido de Berni. “Hoy repasamos con todos los temas pendientes que vinculan al Estado Nacional con la provincia de Buenos Aires. El camino para avanzar en la solución de los problemas de los bonaerenses no es otro que el diálogo y el trabajo conjunto”, señaló el Presidente a través de un menaje publicado en la red social Twitter.

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“Hablamos con total franqueza con respecto a lo que necesita la provincia”, sostuvo Kicillof sobre la reunión en la Rosada.

 

Luego del encuentro en la Casa Rosada hubo otro, en la misma temática, pero en La Plata. Allí Kicillof reunió a Berni y Frederic, luego de los contrapuntos y las controversias. El reencuentro entre ambos debía darse entre jueves y viernes, en Tucumán, en la reunión del Consejo de Seguridad Interior, entre el jueves y viernes. Pero la necesidad de acercar posiciones y tranquilizar el tablero oficialista hizo que se diese con anticipación.

 

En el cónclave en cuestión se avanzó en “la implementación de una mesa operativa conjunta de coordinación que permitirá conocer la magnitud del despliegue de las fuerzas federales en la provincia”. De esta forma, el gobierno bonaerense podrá contar con información sobre los efectivos que se desempeñan en su territorio para facilitar la articulación con las fuerzas provinciales, como reclamaba Berni. “Fue una reunión exitosa. Lo que veníamos solicitando al Ministerio de Seguridad de la Nación era coordinar la actividad de prevención y seguridad ciudadana con las fuerzas de seguridad federales”, expresó Berni tras el encuentro. Duelo de estilos, en definitiva, que también suponen diagnósticos diferentes sobre la naturaleza de la situación y de las políticas necesarias.

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De todos modos, este acercamiento entre las partes, no le impidió a Berni ofrecer su punto de vista sobre los exfuncionarios detenidos. “Yo creo que en la Argentina hay presos políticos y esos presos políticos estuvieron presentes durante el gobierno del ingeniero (Mauricio) Macri”, señaló Berni, cercano a la caracterización que había hecho el gobernador Kicillof y distante de la del Presidente, que prefirió hablar de “detenciones arbitrarias”. “Ahora la Justicia deberá resolver el problema, porque cuando decimos presos políticos parece que se lo estamos achacando al Gobierno nacional”, aclaró Berni.

 



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