Caen Bolsas afuera y adentro, pero el dólar no lo sintió

Wall street bolsa


Por Luis Varela

 

En otro día muy complicado para los mercados del mundo y también para la plaza financiera argentina, el avance del corona virus por todo el planeta y las complicaciones financieras locales hicieron que las bolsas del exterior se desplomaran y que en Argentina el impacto también se sintiera de manera intensa en acciones y en bonos, aunque prácticamente sin ningún efecto en el mercado cambiario.

 

Por supuesto, el foco de toda la problemática global es la propagación del corona virus, que paradójicamente está mostrando alguna atenuación en China, pero la aparición de casos en varios países de Europa, en Estados Unidos y también en Brasil, por suerte no por ahora en Argentina, hicieron que las bolsas se cayeran a pique, y que eso afectara sobre todo a los países que están con problemas financieros más acuciantes.

 

En el exterior, el semáforo más rojo estuvo en Wall Street, con un derrumbe del 4,4% al 4,6% en los índices de la Bolsa de Nueva York, por lo que algunos analistas hablaron del peor día de los últimos diez años. Las bolsas de la región también cedieron, pero no tanto: las de San Pablo y México acusaron bajas del 2,6%.

 

En cuanto al mercado bursátil local, los números fueron similares a los de los países vecinos. Con $ 825 millones operados, la Bolsa de Buenos Aires bajó otro 2,8%, y los precios en dólares de las empresas argentinas cayeron así a su menor valor de los últimos 180 días.

 

El 80% de lo operado en acciones se concentró en apenas seis papeles: G.F. Galicia reunió el 41%, YPF 14% y Banco Macro 10%. Con esto, en los extremos se vieron subas del 2,6% al 6,3% para Gas Natural, Domec y Ausol. Pero con derrumbes del 4% al 8,3% para Ternium, Aluar, Costanera, Morixe, Patagonia, Consultatio, Rigolleau, Macro, Central Puerto, Celulosa, Casado, Agrometal y Holcim.

 

Mientras tanto, entre los ADR argentinos que cotizan en Nueva York se anotó un panel mixto, con subas del 1,6% al 3,3% para IRSA P Y Telecom; y con bajas del 1% al 6,4% para Edenor, Macro, YPF, Tenaris, Bunge, TGS, Cresud, Globant y Ternium.

 

La suba de IRSA estuvo asociada a los números que dieron los escribanos sobre niveles de escrituración y precios de las propiedades en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires. La cantidad de negocios ofreció el peor enero en años, pero los precios registrados mostraron que la caída de valores parece haber encontrado una resistencia.

 

En cambio, donde no hubo piso fue en el precio de los bonos argentinos y en la suba del riesgo país. Con buen volumen, persistió la debilidad para los títulos públicos argentinos y con eso el riesgo país subió otras 78 unidades, hasta 2.184 puntos básicos, por lo que Alberto Fernández tuvo su mayor riesgo desde que es Presidente. Esto fue así, junto con una votación particular en el Congreso para modificar las jubilaciones de privilegio, con la polémica presencia de Daniel Scioli.

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Detrás de todo este movimiento, el FMI confirmó que Fernández y Martín Guzmán permitirán, como hacía Mauricio Macri, que los técnicos del organismo revisen los números locales (artículo IV) y así, los títulos se siguieron desinflando. El 80% de lo operado en bonos se transó en ocho títulos: TO26X 29%, AY24 22%, A2M2 8%, AY24X 8%, TC21X 4%, TB21 3%, AA22X 3% y AF20 3%. Y en los extremos hubo una suba del 11% para el bono TC21X y alza del 2% al 8% para los bonos PR13X, BPLDC, TJ20X, BDC24 y AF20. Y retrocesos entre el 3% y el 6,9% para los bonos TVPP, AC17X, PARP, PARY, TB21X, AA25D, DICY, PARYC, PARYD y DICYD.

 

En lo que Argentina logró tener una notable tranquilidad fue en el mercado cambiario. En el exterior hubo cimbronazos importantes, sobre todo en México y Brasil. El dólar saltó 1,1% en México, 0,8% en Brasil, 0,3% en Chile y 0,1% contra la libra, con baja del 0,7% contra el yen y merma del 1% contra el euro. Pero en Argentina el mercado cambiario estuvo muy en línea: El dólar turista bajó 8 centavos hasta $ 83,24. El dólar oficial bajó 6 centavos hasta $ 64,03 y el blue lo hizo 20 centavos hasta $ 78,50. El dólar mayorista subió 5 centavos hasta $ 62,14. El Banco Central ganó US$ 80 millones para sus reservas que ahora llegan a US$ 44.789 millones. El dólar mep bajó 9 centavos hasta $ 79,70 mientras que el contado con liquidación subió 43 centavos hasta $ 80,59. Y la brecha entre el oficial y el blue pasó al 22,6% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 29,7%. Por todo eso, medidos en pesos, el euro subió 65 centavos hasta 68,22, la libra bajó 9 centavos hasta 80,03 y el real bajó 11 centavos hasta 13,84.

 

Con todo ese marco, mientras que Orlando Ferreres dijo que la actividad económica cayó 2,9% interanual en enero, la tasa de los plazos fijos siguió bajando: por plata chica pagan menos del 30% anual y por plata grande 32%.

 

Más allá de todo esto, hay que estar muy atentos a la propagación del virus, ya que la actividad mundial está frenándose mucho y hay varios países que advierten recesiones inminentes. Por eso ayer hubo un derrumbe de casi 7% para el petróleo: hasta US$ 46,44 por barril. Los metales preciosos estuvieron flojos: baja del 0,4% para el oro y descenso del 1,4% para la onza de plata. Los metales básicos actuaron débiles: el cobre cedió 0,1%, el aluminio perdió 0,6% y el níquel bajó 0,8%. En Chicago: la soja subió 0,6%, el maíz perdió 1,6% y el trigo cayó 2%. En Rosario: suba del 5,1% para el trigo y caída del 3,1% para el maíz, sin actividad para la soja. Y en esto hay una noticia positiva, ya que el ministro de Agricultura le prometió a la Mesa de Enlace que queda en suspenso la suba de retenciones que estaba por anunciar Fernández el domingo. Aunque, habrá que ver, ya que el Gobierno dice sí y no en cuestión de horas, dejando a todo el mundo ciertamente desconcertado. Afuera también sobresalió un repunte del 0,8% para el bitcoin, con subas de hasta el 5% en el resto de las criptomonedas.

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A partir de todo esto, a nivel local, lo que sigue es la manera que logrará Guzmán financiar al Estado, ya que el BCRA se la pasó emitiendo pesos esta semana. Después del magro resultado de la operación del miércoles, ayer Economía dispuso, sin especificar fecha, la ampliación por $ 5.000 millones de la licitación de Lebad con plazo al 28 de agosto de 2020 y que paga Badlar (la tasa de plazos fijos mayoristas) más 200 puntos, así como la reapertura del canje del bono dual –reperfilado– por instrumentos que ofrecen Badlar más 100 puntos con vencimiento en 2021. En una pulseada que parece no terminar nunca, el ministro quiere ir arriando a los bonistas, para que vayan aceptando diferentes posiciones, con tal de sacarse los vencimientos cortos de encima.

 

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Plan de pagos para grandes empresas

 

Mientras avanza la moratoria para las pequeñas y medianas empresas (en AFIP dicen que se acogieron 45.000 hasta ayer a la tarde), la semana próximas se anunciaría el plan de pagos para las compañías más grandes. Ya lo había anticipado la recaudadora, Mercedes Marcó del Pont. Si bien no será una moratoria (es decir, no contará con quitas ni condonaciones), dispondrá, eso sí, de cuotas, la tasa será variable (Badlar) y podrán entran todo tipo de deudas, inclusive los planes de pago. “El plan de pagos para grandes empresas no sirve. El acotamiento de la moratoria va a tener incidencia en su éxito económico. Todas las anteriores moratorias exitosas fueron amplias y no restringían sus beneficios en función del tamaño del contribuyente (que no siempre es un parámetro razonable para la concesión de perdones fiscales)”, dice Diego Fraga de RCTZZ Abogados ante El Economista. Asimismo, para captar a las pymes, la AFIP inició, esta semana, un proceso de “inducción”. La institución encabezada por Marcó del Pont comenzó a contactarse con más de 100.000 contribuyentes que atraviesan una situación de asfixia financiera en todo el país. A través de las comunicaciones enviadas a su domicilio fiscal electrónico, la AFIP se propone promover la adhesión de esas empresas e individuos a los beneficios del régimen de regularización.

 



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