¿Default cierto o un globo de ensayo por lo que viene?

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Por Luis Varela

 

No son Paul Newman ni Robert Redford, ni tampoco se trata de “El Golpe”, la famosa película en la que había un clásico juego de tahures: es otro repetido capítulo de la Historia de la deuda argentina, donde cada vez que viene un vencimiento empiezan los tiras y aflojes. Algunas veces el agua no llega al río, pero otras… se termina en un default, y en otro desastre.

 

El foco de la crónica financiera de ayer tuvo que ver con la deuda de la provincia de Buenos Aires, que debe afrontar el vencimiento de dos bonos antes de fin de mes, uno de los cuales está regido por ley Nueva York, y que tuvo desde el lunes una sucesión de diálogos estridentes que veremos en qué terminan.

 

La provincia de Buenos Aires tiene desde ahora hasta fin de mes el vencimiento de dos bonos por U$S 571 millones, uno el 19 de enero (este domingo) y el otro el 26 de enero (el domingo siguiente). La sacudida con estos vencimientos ocurrió porque el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo el lunes, dejando a todo el mundo con la boca abierta, que la Nación no acudiría al salvataje de ese pago.

 

Y ayer las trompetas terminaron de sonar, cuando Axel Kicillof, sin nombrar el bono que vence primero, se refirió directamente al bono del 26 de enero (el BP21), culpando a la ex gobernadora María Eugenia Vidal de haber dolarizado y agrandado la deuda de la provincia y que, en consecuencia, en este momento las arcas provinciales no están en condiciones de afrontar ese pago.

 

Obviamente, detrás de semejante expresión, el mercado acentuó el cambio de tendencia que se había iniciado el lunes: bajando a pleno todos los bonos, con caídas de hasta el 10% en dos días, también bajó la Bolsa local, subió el precio del dólar en todos los niveles y se acentuó el corrimiento de dinero entre bancos, por diferencias en las tasas que se pagan en plazos fijos.

 

Detrás de esto, por supuesto, ocurrían otras noticias ciertamente relevantes. No hubo novedades con el oro y el petróleo, pero se registró un explosivo aumento para el trigo y el maíz en la Bolsa de Rosario: suben 16 y 10% en lo que va de enero. También se anotó a nivel global una gran suba en todas las criptomonedas. Y hubo un verdadero temblor en las empresas dedicadas a la transferencia de dinero global, porque Visa acaba de comprar Plaid, una startup de pagos en línea, y pagó por ella nada menos que U$S 5.300 millones.

 

Pero, por supuesto, el mercado argentino estuvo enfocado en Axel y el BP21, porque la provincia de Buenos Aires tiene más de un tercio del PIB de la Argentina: si Buenos Aires estornuda, el resto puede encontrarse con una tifoidea.

 

Ahora bien, ¿qué se decía en las mesas sobre todo esto? Los operadores remarcaron que este bono, el BP21, emitido por Daniel Scioli el 26 de enero de 2011, en dólares y bajo ley de Nueva York para enfrentar un pago a los maestros, que estaban preparando una protesta y un posible no inicio de clases.

 

Este bono tiene una “cláusula especial”: si el 75% de los tenedores de este título aceptan, es puede postergar el pago de capital sin que haya que hacer mayor trámite. Por eso ayer mismo, en un movimiento que bien puede parecerse al de Paul Newman, Axel hizo un llamado, sabiendo que el 50% de este papel está en manos de organismos públicos y que sólo le falta el “sí” de otro 25% de tenedores. Kicillof ayer mismo dijo que ya hay contacto con esos acreedores y que, si dan la autorización, mantendrá el 26 de este mes el pago de intereses, pero pagará el capital recién el 1° de mayo próximo, cuando supuestamente ya esté avanzada la renegociación de toda la deuda.

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Esta movida bien puede ser un globo de ensayo acordado entre Guzmán y Kicillof, para que los acreedores empiecen a ponerse en línea y vayan aceptando lo que se va a ir proponiendo en las próximas semanas. Lo raro es que nada se dijo sobre el vencimiento de otro bono por U$S 263 millones que vence este fin de semana por ser un bono que está regido por ley local.

 

Por supuesto, este movimiento generó un estruendo en todo el mercado. Hasta el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, salió a decir que su provincia no tiene problemas para realizar sus pagos. Y Horacio Rodríguez Larreta mostró su enojo, porque justo en este momento está tomando dinero, después de que Fernández le anunciara el recorte a la Ciudad en la coparticipaicón.

 

Obviamente, todo cambió. Con cepo y todo, el dólar pegó un brinco. El dólar turista siguió enarbolado en $81,86, pero casi sin operar. El dólar oficial subió 1 centavo hasta $62,97 y el dólar blue saltó un peso hasta $77,50. Con el dólar mayorista saltando 11 centavos hasta $60,06, el segundo precio más alto desde agosto del año pasado. Situación que obligó a Miguel Angel Pesce a vender más dólares: perdió U$S 298 millones de las reservas (la intervención fue bastante menor), y ahora le quedan U$S 45.076 millones.

 

Y detrás de los dólares teóricos, el dólar MEP o dólar bolsa bajó 63 centavos a hasta $79,27, pero el contado con liquidación subió 19 centavos, hasta $81,09. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue saltó hasta 23,1% y la diferencia entre el CCL y el mayorista trepó hasta el 35%. Todo esto con los arbolitos aún rechazando a los dólares que tienen a George Washington con cabeza chica, emitidos antes de 1996 (los pagan 5% menos). Además, en los bancos los reciben para ser depositados, o los cambian por nuevos, pero cobrando una comisión. Y por si fuera poco, el banco BNP Paribas lanzó un pronóstico diciendo que en la Argentina, antes de fin de año, el dólar llegará a $100.

 

En el exterior, mientras tanto, el dólar subió 0,1% contra el euro, no cambió contra el yen y el mexicano, pero bajó 0,3% contra el real y la libra, y achicó 0,6% en chile. Y aquí, medidos en pesos, la libra saltó 24 centavos hasta 78,13 pesos, el real subió 5 centavos hasta 14,52 pesos y el euro no cambió siguió a 66,76 pesos.

 

En los bancos también hubo novedades. Se acentuó el traspaso de fondos entre bancos, por la baja de las tasas de los plazos fijos. El Banco Central siguió pagando a los bancos 52% anual por las Leliq. Y los bancos siguen bajando la tasa de los plazos fijos: pagaron 36% por plata chica y 38% por plata grande.

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Además del movimiento en el dólar y las tasas, también temblaron los títulos argentinos. Mientras en el exterior hubo baja para los bonos de la India y de Australia y repunte para los bonos de Brasil, en la Argentina los títulos argentinos volvieron a ser lastimados, aunque con menos volumen de negocios.

 

El 80% de lo operado en bonos se transó en 9 papeles: AY24 37%, TC20 11%, TC20X 8%, AF20 5%, TO23X 4%, A2M2 4%, AY24X 4%, PARYX 4% y A2M2X 3%. Y en los extremos hubo un salto del 14% para el bono PARAC, con suba del 2 al 7,8% para los bonos TO26, DIP0, TC23, PAA0D, CO26D y PARP. Y un derrumbe del 5 al 11,9% para los bonos TC20Z, TO21X, TC20Y, AY24Z, AF20X, A2M2X, PBA5X, DICAD, AY24X, PR15, DICAC y DICA. Con el riesgo país de la argentina subiendo otros 26 puntos (cerró a 1.854 puntos) y con el BP21 repuntando mínimo al final, con algunos intuyendo que la sangre no llegará al río.

 

Las Bolsas del mundo se siguieron tranquilizando. Hubo cierre mixto en la de Nueva York: el Dow subió 0,1%, pero el S&P bajó 0,1% y el Nasdaq retrocedió 0,2% (con suba para Delta y Canopy en Wall Street; y con baja para Mercado Libre y Wells Fargo). Mientras que la bolsa de San Pablo subió 0,3% y la bolsa de México cedió 0,2%.

 

En el mercado local, con 861 millones de pesos operados, la bolsa de Buenos Aires bajó 0,9%, con el 80% de lo operado en acciones transado en 11 papeles: G.F. Galicia tuvo el 39% de los negocios e YPF el 9% de las operaciones.

 

En los extremos se vio una suba del 16,4% para Morixe, alza del 13% para TGLT y mejora del 4 al 11% para Agrometal, Aluar, Semino, Molinos, Ternium, Santander Río, Mirgor y San Miguel. Y baja del 3 al 4,6% para TGS, Cuyana, Camuzzi, Transener, Central Puerto, Valores, Pampa E, Hipotecario, Cresud, IRSA, Macro, Esmeralda y Supervielle.

 

Entre las ADRs argentinas que cotizan en Nueva York la tendencia fue mixta, con suba del 2 al 4,3% para Telecom, Globant e IRSA P, y baja del 1 al 4,2% para Cresud, IRSA I, Macro, TGS y Tenaris.

 

Finalmente, en commodities hubo para todos los gustos. Con nueva baja del 0,9% para el petróleo, hasta 58,60 dólares por barril. Los metales preciosos actuaron en descenso: el oro bajó 0,3% y la onza de plata perdió 1,1%. Los metales básicos estuvieron mixtos: el aluminio subió 0,7%, el cobre mejoró 0,3% y el niquel perdió 1,5%. En Chicago se anotó una suba del 1,1% para el trigo, alza del 0,4% para la soja y baja del 0,1% para el maíz. En Rosario se registró un salto del 7,1% para el maíz, suba del 2,6% para el trigo y alza del 1,3% para el girasol. Y también hubo un brinco del 7,2% para el bitcoin con subas de hasta el 19% para el resto de las criptomonedas.

 



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