La incertidumbre y su impacto en la economía

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Por David Kohn PhD (New York University) y profesor del Instituto de Economía de la Universidad Católica de Chile

 

Los últimos años han estado marcados por un aumento de la incertidumbre política y económica, tanto a nivel global como regional. A nivel global, hechos internacionales como las disputas comerciales entre Estados Unidos y China o el Brexit han resultado en un panorama futuro más incierto. Por otro lado, la región se ha visto marcada por un aumento de la convulsión social en Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela. Estos conflictos, de diversos orígenes y características, tienden a dificultar la planificación y la toma de decisiones de los agentes económicos, exacerbando la incertidumbre, con importantes efectos en las variables económicas. En Chile, por ejemplo, el recrudecimiento de las protestas sociales a partir del 18 de octubre ha sido acompañado por una caída en la actividad económica comparable a las dos crisis económicas que vivió el país en los últimos treinta y cinco años (1999 y 2009). En esta columna, haré un repaso selectivo de la literatura sobre la incertidumbre y sus efectos en la economía.

 

¿Qué es y cómo se mide la incertidumbre económica?

 

La incertidumbre es un concepto esquivo que recibe diversas interpretaciones. El economista Frank Knight (1921) fue uno de los primeros en distinguir formalmente entre los conceptos de riesgo e incertidumbre: mientras el riesgo describe una distribución de probabilidades conocida para un conjunto de eventos, la incertidumbre caracteriza la incapacidad de evaluar la probabilidad de ocurrencia de determinados casos.

 

La literatura económica ha recurrido a diversas maneras de cuantificar la incertidumbre, aunque en todos ellos se mezclan los conceptos de riesgo e incertidumbre. Una mayor volatilidad en los precios de activos financieros (acciones, bonos o tipos de cambio) o en variables económicas, tanto a nivel macro (PIB) como micro (ventas de empresas), suele asociarse a una mayor dificultad en hacer pronósticos y, por tanto, a una mayor incertidumbre. Otra medida –relativamente simple– es la frecuencia con que aparecen palabras relacionadas a incertidumbre política o económica en artículos de diarios (Baker, Bloom & Davis, 2016)[1], de tal manera que un aumento en este índice reflejaría un crecimiento en la incertidumbre.

 

Medidas alternativas incluyen la magnitud de los errores en los pronósticos económicos o el desacuerdo que hay entre las expectativas reflejadas en los pronósticos económicos. Una mayor diversidad en las opiniones de los agentes económicos sobre lo que puede ocurrir en el futuro es indicativa de un mayor grado de incertidumbre. Así, por ejemplo, se usan datos de encuestas de expertos y profesionales de bancos, de la industria o de la academia para cuantificar la varianza en estos pronósticos (Bachmann, Elstner & Sims, 2013).

 

La Figura 1 muestra el comportamiento de las respuestas de la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central de Chile para los últimos años. En particular, desde octubre de 2019, (I) los encuestados pronostican una caída en el crecimiento del PIB trimestral, y (II) hay un aumento en la diversidad de opiniones, caracterizado por la distancia entre las respuestas más optimistas (decil 9) y más pesimistas (decil 1). Los pronósticos de mediano plazo de PIB, inflación y tipo de cambio, tanto a doce como a veinticuatro meses, también muestran un aumento en la incertidumbre.

 

Atacar las razones fundamentales detrás del aumento de la incertidumbre parece ser la mejor estrategia para atenuar su impacto negativo en la economía.

 

Efectos económicos de un aumento de la incertidumbre La incertidumbre, medida con cualquiera de los indicadores mencionados, aumenta fuertemente en las recesiones; es decir, es contra cíclica (Bloom, 2014). La Figura 2 muestra la correlación negativa entre el Indice de Incertidumbre Económica para Chile [2] y la actividad económica. Sin embargo, es difícil identificar la dirección de causalidad entre incertidumbre y actividad económica. Por un lado, ambos podrían responder al impulso de shocks negativos externos (una guerra o un aumento repentino en el precio del petróleo).Por otro lado, la caída en la actividad económica podría inducir mayor incertidumbre (aumentando la probabilidad de quedar desempleado o de una intensificación del conflicto social); finalmente, (III) un aumento de la incertidumbre podría inducir una caída de la actividad económica, al afectar las decisiones de consumo e inversión de familias y empresas.

 

¿Cuáles son los canales por de los cuales un aumento de la incertidumbre puede reducir la actividad económica? Un canal es el aumento en el valor de esperar antes de tomar decisiones que involucran costos hundidos como instalar una nueva fábrica, adecuar la calidad de un producto para hacerlo viable para el mercado exportador o establecer una red de distribución en el extranjero. Ante el aumento de la incertidumbre, las firmas suelen posponer estas decisiones de inversión o exportación hasta tener un panorama más preciso sobre el desempeño económico futuro, de manera de poder estimar más precisamente sus futuros beneficios. En estos momentos también se produce un aumento en la aversión al riesgo, incrementando las primas de riesgo y las tasas de interés a las cuales se descuentan los beneficios futuros, haciendo que muchas inversiones dejen de ser rentables. Además, afecta negativamente la confianza de los empresarios (animal spirits) como también de los hogares, aumentando el ahorro precautorio y reduciendo el consumo. Finalmente, cae la demanda por activos financieros (acciones, divisas o bonos) o reales (casas), reduciendo su valor, lo que afecta negativamente las decisiones de consumo por la menor riqueza percibida y contribuye a reducir el acceso al crédito (por ejemplo, por el menor valor del colateral) pudiendo amplificar los efectos de la crisis.

 

Bloom (2009) estudia los efectos de aumentos de la incertidumbre como los observados después de la crisis de los misiles en Cuba, los shocks petroleros de los 1970s o los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. En su modelo, como en los datos, aumentos en la volatilidad de los shocks que afectan a las firmas (i.e. aumentos de incertidumbre) generan fuertes caídas en la inversión, el empleo, el producto y la productividad de la economía, aunque son seguidas por un rebote cuando la volatilidad retorna a su nivel inicial. Estas caídas en el producto son más pronunciadas que para otras recesiones, aunque también menos persistentes –dependiendo de la duración de la causa subyacente de aumento de la incertidumbre[3].

 

Bloom et al. (2018) complementan este trabajo y encuentran que aumentos de incertidumbre juegan un rol importante en los ciclos económicos tanto como impulso inicial o como mecanismo de amplificación de estos ciclos.

 

 

Conclusiones e implicancias de política

 

La incertidumbre económica tiene efectos negativos en la actividad económica al generar incentivos a esperar antes de afrontar los costos irreversibles de una inversión, reducir los precios de los activos, y menguar la confianza de empresarios y consumidores. Además, puede afectar la efectividad de las medidas de política económica: Bloom (2009) destaca que en momentos de alta incertidumbre las decisiones de las firmas se vuelven extremadamente insensibles tanto a cambios en las tasas de interés, precios y salarios, como a impulsos de demanda, reduciendo la efectividad de la política monetaria y fiscal. En efecto, la baja eficacia de la política monetaria en un escenario de alta incertidumbre fue uno de los argumentos presentados en el último Informe de Política Monetaria del Banco Central de Chile para no reducir aún más las tasas de interés [4]. En cambio, atacar las razones fundamentales detrás del aumento de la incertidumbre parece ser una mejor estrategia para atenuar su impacto negativo en la economía.

 

 

[1] Ver, por ejemplo, medidas de este tipo para distintos países en http:// www.policyuncertainty.com/
[2] Indice de Incertidumbre Económica, Centro Clapes UC, https://clapesuc.cl/indicador/indice-de-incertidumbre-economica-iiec/
[3] Cerda, Silva & Valente (2018) encuentran efectos similares para la economía chilena.
[4] https://www.bcentral.cl/contenido/-/detalle/ipom-diciembre-2019

 

Referencias

Bachmann, R., Elstner, S., & Sims, E. R. (2013). Uncertainty and economic activity: Evidence from business survey data. American Economic Journal: Macroeconomics, 5(2), 217-49. Baker, S. R., Bloom, N., & Davis, S. J. (2016). Measuring economic policy uncertainty. The Quarterly Journal of Economics, 131(4), 15931636.

Bloom, N. (2009). The impact of uncertainty shocks. Econometrica, 77(3), 623-685.

Bloom, N. (2014). Fluctuations in uncertainty. Journal of Economic Perspectives, 28(2), 153-76.

Bloom, N., Floetotto, M., Jaimovich, N., Saporta‐Eksten, I., & Terry, S. J. (2018). Really uncertain business cycles. Econometrica, 86(3), 1031-1065.

Cerda, R., Silva, Á., & Valente, J. T. (2018). Impact of economic uncertainty in a small open economy: the case of Chile. Applied Economics, 50(26), 2894-2908.

Knight, F. H. (1921). Risk, uncertainty and profit. Boston, MA; Hart, Schaffner and Marx; Houghton Mifflin Company.



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