Mariano Jimena: “Los argentinos tenemos una clara tendencia a adoptar muy rápidamente las nuevas tecnologías”



En un momento clave para la movilidad sostenible, los autos eléctricos en el mundo y en Argentina, emprenden un viaje de ida. Mariano Jimena, presidente de la Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos (AAVEA) y la Asociación Latinoamericana de Movilidad Sostenible (ALAMOS), en diálogo con El Economista brinda su visión sobre un sector que tarde o temprano será el jugador dominante en la producción automotriz del país.

 

¿Qué balance puede trazar del 2019 para los autos eléctricos en Argentina?

 

Hasta 2018 todavía no se comercializaban autos eléctricos en Argentina. Para marzo de ese año se lanzó la Kangoo ZE (Utilitario 100% eléctrico de Renault) y luego la Mercedes Benz híbrida enchufable. Este año, se lanzó el Nissan Leaf, unos de los autos eléctricos más vendidos del mundo. Otro hecho importante del 2019 es que ya se cuentan con varios puntos de carga públicos y semipúblicos además de los puntos de carga privados. El balance es positivo para Argentina y ahora el objetivo para 2020 es poder seguir avanzando para lo cual va a ser necesario continuar con medidas que incentiven la adopción de estas tecnologías. También se han sumado flotas de buses eléctricos donde se espera que finalicemos el año con 22 unidades circulando en nuestro país.

 

¿Existe mayor conciencia de que la lucha contra el cambio climático y el camino hacia un futuro más sostenible tiene entre sus ejes centrales la reconversión de la forma en la cual nos movilizamos?

 

Sí, la conciencia respecto al cambio climático es una realidad y principalmente lo vemos muy fuerte en los más chicos, ellos son muchas veces los que piensan en reciclar y tienen mayor conciencia. Es como si se dieran cuenta que si no hacemos algo por el planeta ahora, ellos tendrán menos posibilidades cuando sean adultos. La reconversión del transporte hacia una movilidad más sostenible es una necesidad que todos debemos comprender y actuar en consecuencia.

 

Más allá de los autos, Ley Nacional de Tránsito incorporó a las motos eléctricas, y a las bicicletas con asistencia al pedaleo mediante motor eléctrico. En la ciudad de Buenos Aires se avanzó con los scooters, con las principales empresas a nivel global ya instaladas.

 

Por el decreto 32 del 10 de enero de 2018 se modificó parte de los decretos reglamentarios incorporando nuevas tecnologías. Sin dudas este ha sido un gran avance, ya que sin reglas claras es más difícil avanzar. Los monopatines (scooters) son una realidad de la micromovilidad de última milla, que ya están comenzando a circular y estar a disposición para los usuarios que los comparten. Todos estos sistemas deben ser promovidos, lo mismo que las medidas y normas para que sean seguros para los usuarios y el resto de los ciudadanos que coexisten con ellos.

 

La cantidad de unidades vendidas de autos y camionetas crece en EE.UU. y la Unión Europea. También China planea subirse al desarrollo de vehículos eléctricos gracias a las millonarias inversiones de las automotrices en el gigante asiático. Sin embargo, pese a estos jugadores, aún representan un poco más del 2% total.

 

Cuando hablamos de volúmenes de ventas o participación de mercado convencional vs. eléctricos, los números son positivos. Si bien es relativamente bajo, es bueno mirar “la película” y ver que hay un avance sostenido. Y que por otro lado, es un proceso que debe darse en forma gradual. Hay muchos sectores industriales y comerciales vinculados al transporte, además de los energéticos, y no sería “sano” que la reconversión fuera de una forma brusca, ya que podría generarse una “fractura” en el sistema que todos debemos cuidar. Veo que ya no hay empresas que estén en contra, sino empresas responsables que lo están haciendo de una manera controlada y para no tropezar en esta carrera por la descarbonización del transporte.

 

¿Cual es su postura frente a proyecciones de este año que prevén un crecimiento sostenido pero gradual, que llevaría a vender 61.000 vehículos en 2025 y 310 mil para 2030, hasta alcanzar un 12% del mercado en Argentina?

 

Todos tenemos ganas de hacer proyecciones para saber lo que va a pasar dentro de los próximos 10 años, sería muy bueno tener esas certezas. La realidad, desde mi punto de vista, es que aún estamos hablando de un mercado marginal en nuestro país, que nos impide visualizar una tendencia definida y menos aún hablar de una porción de mercado con números netos, cuando las mismas proyecciones de ventas de autos convencionales han caído drásticamente en los últimos dos años junto con otros indicadores de la economía macro de nuestro país. Lo que sí me animo a decir, es que entre cuatro y ocho años podremos estar como se encuentra España hoy en puntos porcentuales de ventas de autos eléctricos. Esta dispersión se fundamenta en que, por un lado la economía de nuestro país es inestable, lo cual podría retrasar este proceso, pero por otro lado los argentinos tenemos una clara tendencia a adoptar muy rápidamente las nuevas tecnologías y como ejemplo de este fenómeno es la adopción de la telefonía celular. Otro punto que actúa como catalizador, es la gran conciencia ecológica que tenemos los argentinos, que si nos dan la posibilidad, siempre optamos por cuidar el medio ambiente.

 

Una parte importante del mercado, y más para Latinoamérica, es el transporte público de pasajeros. Y en este sentido los buses eléctricos están siendo cada vez más adoptados en la región. Sólo en AMBA tenemos unos 15.000 buses que podrían ser eléctricos y estos números podrían ser mucho mayores. Dentro de los vehículos livianos ya se comercializan autos de la categoría L6 y pronto de L7 también, ambos de producción nacional. Esto ayuda a acelerar el proceso y también que lleguen con costos más económicos. Dentro de los livianos, las motos, y principalmente, las bicicletas eléctricas han ganado mucho terreno y son una verdadera opción de movilidad más sostenible, no solo por no usar combustible fósil, sino por su peso y tamaño.

 

¿Cómo impacta en el negocio la devaluación constante del peso?

 

La devaluación tiene un impacto negativo que atrasa el proceso para los productos que son 100% importados o que por el momento, y por una cuestión de adaptación de líneas de producción y escala productiva, son necesariamente importados. Pero, siempre me gusta ver el lado positivo, esto genera oportunidades para proyectar una industria nacional y competitiva del vehículo eléctrico. Estos proyectos son a largo plazo, pero debemos comenzar hoy para que cuando llegue el momento ya estemos preparados.

 

¿Qué es lo que falta en este sentido para avanzar aún más con las inversiones en vehículos eléctricos en Argentina?

 

Es clave continuar con la incorporación de tecnología importada para aprender, adaptarla y así seguir avanzando. Tenemos que conocer los productos. Por eso es necesario que se extienda el decreto 331/17 y lograr que no impacte el tributo interno (“impuesto al lujo”) para los vehículos que ingresen bajo el 331 y que no se produzcan aún en el país. Este tipo de beneficios/incentivos sostengo que deben ser altos mientras el volumen sea bajo, y a medida que vayan ocupando mayor porción del mercado, hacerlos decrecer hasta el punto donde no sea más necesario incentivarlos. Lo que sí es cierto, es que las empresas necesitan reglas claras y a largo plazo para poder invertir en las nuevas tecnologías, ya que para éstas no solo es una cuestión de traer los productos al país, sino que también deben capacitar a su personal, incorporar herramental especial y dar respaldo al cliente que opta por estas opciones de vehículos más amigables con el medio ambiente.

 

¿Existe una resistencia de parte de las automotrices?

 

El momento actual de la industria automotriz lo conocemos todos y es muy malo. A pesar de ello, veo un gran interés de las empresas y muchas de ellas siguen apostando en sus proyectos de autos eléctricos e híbridos. Lógicamente, desde una mirada empresaria, hoy no puede ser la prioridad número uno, pero considero que la mayoría de los directivos ya han tomado conocimiento de que este es un camino de ida para la industria global, y que debemos preparar al país para este cambio, y la única forma de hacerlo y llegar a tiempo es comenzando ahora mismo, en baja escala y proyectando un crecimiento gradual y controlado. Se que muchas veces se habla de resistencia u oposición a las nuevas tecnologías por parte de las automotrices y empresas petroleras (hoy muchas pasando a ser empresas de energía), pero esto no es así, nadie es ajeno al futuro de la automoción y la energía. Creo que simplemente están siendo parte de este proceso de una manera responsable desde lo ambiental e industrial también.

 

En cuanto a las redes de carga, ¿cuál es la situación actual y qué perspectivas de inversiones hay para 2020?

 

La red de carga es sumamente necesaria. Podemos pensar en los ‘80 y ‘90 cuando crecía la red de carga del GNC, pero en ese entonces había que invertir en la red de distribución. Hoy las redes eléctricas ya existen y eso es una ventaja. Sabemos que habrá zonas donde haya que reforzarlas, pero como el crecimiento será gradual, existirá la posibilidad de ser previsibles y proyectar la demanda y obras necesarias para abastecer al auto eléctrico. En CABA ya se cuentan con dos puntos operativos en estaciones de servicio Axion y sumando también las de la provincia de Buenos Aires, YPF ya cuenta con 6 cargadores instalados de carga rápida. A esto se le suman redes públicas y semipúblicas superando los 200 puntos de carga incluyendo los privados. En San Luis y Santa Fe ya hay autopistas con servicio de carga de VE y de a poco empiezan a verse cargadores en parkings, shoppings y supermercados.

 

Por último, ¿cuál es su opinión sobre la figura de Elon Musk en el sector y sus proyectos lanzados con Tesla?

 

Hablar de Musk siempre es un desafío. Tengo tanto puntos de coincidencia como no, pero no hay ninguna duda (al menos para mí) que es un visionario y emprendedor de pura sangre. Los pasos que ha dado parecían increíbles al principio de su historia. De hecho ha empujado a las grandes e históricas marcas a desarrollar super deportivos eléctricos. Claramente Musk ya no está solo en el mundo del auto eléctrico y seguro su desafío será competir con los más de 130 años de industria automotriz, que hora ya está jugando la misma carrera que hace 15 años comenzó Tesla Motors. El último lanzamiento, la camioneta Cybertruck, generó muchas controversias tras su lanzamiento y todos en el sector estamos hablando de la pickup eléctrica de Elon. Tiene ciertas características que la hacen única, y claro que lo es, nació 100% eléctrica. Pienso que habrá que darle tiempo para ver cómo va a ser el resultado de este diseño tan “distinto” para el tradicional estilo de las camionetas al que estamos acostumbrados.