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¿Qué pasa con la población en el mundo, según la ONU?


8 de octubre, 2019

onu población


Por Jorge Paz 

 

Hace unos pocos meses, la División de Población de Naciones Unidas dio a conocer la actualización de las proyecciones demográficas mundiales. Hay en ellas muchas noticias que nos afectarán directamente y otras que, si bien no llegaremos a ver, afectarán la vida de nuestros nietos y bisnietos. Revisemos entonces las más estrictamente ligadas a lo económico.

 

Se estima que hacia el 2030 se sumarán 1.000 millones de personas a las 7.700 que somos en este momento. Si proyectamos, podemos afirmar que habrá casi 10.000 millones en 2050. A partir de ese momento el crecimiento será más lento y la población mundial se estabilizará hacia 2100.

 

Son pocos los países que aportarán a ese crecimiento, dado que hay muchas poblaciones cuyo tamaño se está reduciendo. Excluyendo la posibilidad de un cisne negro, la población del Africa Subsahariana se duplicará y la de Asia Occidental crecerá 50% hasta 2050. La región del mundo que menos crecerá hasta esa fecha será Europa y América del Norte, mientras que América Latina y el Caribe se expandirá 18%. Si pudiésemos fotografiar el mundo en ese momento (año 2050), observaríamos que, de cada 100 personas, 25 serán africanos, 54 asiáticos, 7 europeos, 7 latinoamericanos y 4 norteamericanos. Las cifras difieren de lo que pasaba en 1950, apenas concluida la segunda guerra mundial: 9 (Africa), 55 (Asia), 22 (Europa), 7 y 7 América Latina y Norteamérica.

 

De acá hasta 2050, los mayores aumentos se darán en India, Nigeria, Pakistán, la República Democrática del Congo y Etiopía. Lo curioso es que hacia el 2030, India superará a China como el país más poblado del mundo. Hay que tener en cuenta que India, como la mayoría de los países con mayores tasas de crecimiento son los más pobres. Los Objetivos de Desarrollo Sostenibles que definen la Agenda 2030 tendrán un nuevo escenario demográfico, principalmente aquellos que tienen que ver con la erradicación de la pobreza, la reducción de la
desigualdad, el combate contra el hambre y la desnutrición y el fortalecimiento de los sistemas de salud y educación, tanto en cantidad como en calidad.

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En algunos países, el crecimiento de la población en edad laboral está creando oportunidades para el crecimiento económico. Es lo que se conoce con el nombre de “bono demográfico”. En la mayor parte del Africa subsahariana, en parte de Asia, y en América Latina y el Caribe, las recientes reducciones en la fecundidad han provocado que la población en edad laboral (2564 años) crezca más rápido que en otras edades, creando una oportunidad para acelerar crecimiento económico.

 

Hoy, en 2019, casi la mitad de todas las personas a nivel mundial viven en un país o área donde la fecundidad es menor a 2,1 nacimientos por mujer, que es la tasa que asegura la reproducción de la especie. Las regiones por sobre este nivel son Africa Subsahariana (4,6), Oceanía (3,4), Africa del Norte y Asia occidental (2,9), y Asia central y Meridional (2,4). Se
proyecta que la tasa de fecundidad mundial, que está en 2,5 hijos por mujer en 2019, disminuirá a 2,2 en 2050.

 

 

Viviremos más y los viejos serán mayoría

 

La esperanza de vida al nacer pasó de 35 años en la Grecia Antigua hasta 73 años hoy, y se espera que en el 2050 llegue a más de 77 años. Esto es un logro como pocos ha experimentado la humanidad y se lo debemos tanto al progreso económico como al avance médico. No hay que perder de vista sin embargo que persisten grandes brechas en el mundo. En 2019, la esperanza de vida al nacer en los países menos desarrollados de Africa y Asia está 7,4 años por debajo del promedio mundial. Esto es así porque la mortalidad infantil evitable no ha sido erradicada y la mortalidad materna es persistentemente alta. Todavía siguen cobrándose muchas vidas la violencia, los conflictos armados y la epidemia del VIH.

 

El trillado tema del envejecimiento ocupa un lugar central en las proyecciones. La población mundial está envejeciendo, y las personas mayores de 65 años son el grupo de edad de más rápido crecimiento. En el año 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años (16%), frente a una de cada 11 en 2019 (9%). En ese mismo año, una de cada cuatro personas que viven en Europa y América del Norte tendrá 65 años o más. Un dato curioso es que el año pasado, por primera vez en la historia, las personas de 65 años o más superaron en número a los niños menores de cinco años. Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique, de 143 millones en 2019 a 426 millones en 2050.

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Lo que suele ser una verdad de Perogrullo se convertirá en un verdadero desafío en los próximos treinta años: la reducción en la proporción de personas en edad laboral ejercerá una presión nunca antes observada sobre los sistemas de protección social. Esta proporción está disminuyendo en todo el mundo, siendo Japón la más baja del planeta por su alto nivel de envejecimiento demográfico. El impacto potencial del envejecimiento de la población en el mercado laboral provocará presiones fiscales muy marcadas y los países deberán idear formas de construir y mantener sistemas públicos de atención médica, pensiones y protección social para las personas mayores.

 

Cualquiera que haya viajado por el mundo se habrá dado cuenta del patrón migratorio mundial. Los países más pobres están expulsando población y los países ricos recibiendo. Los motivos de la expulsión son las escasas oportunidades laborales en los países de origen. También operan factores ligados a la violencia, la inseguridad y los conflictos armados. Esto es particularmente claro en países como Siria y Venezuela. Hay, asimismo, factores de atracción como la demanda de trabajadores migrantes de Bangladesh, Nepal y Filipinas. Se prevé que aumentarán también las migraciones que tienen como causa básica el cambio climático.

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