La actividad económica cayó 2,6% en el primer semestre

Indec EMAE IPC desempleo


De acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) elaborado por Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en junio no se registró ninguna variación (0,0%) en comparación con los valores correspondientes al mismo mes del año pasado, mientras que respecto a mayo, la serie original con estacionalidad experimentó un nivel de 8,8% más bajo, en tanto que en la medición desestacionalizada se observó una caída de 0,4% y la tendencia-ciclo se mantuvo sin variación respecto.

 

De esta manera, los datos oficiales muestran que en el acumulado de los seis primeros meses del año la actividad económica cayó 2,6% respecto al mismo período del año anterior, lo cual implica una desaceleración de la caída, teniendo en cuenta que en el acumulado de marzo la contracción era de 5,8% en la comparación interanual; hasta abril, el descenso era de 4,6%; y hasta mayo, la caída fue de 3,1%.

 

Desde la consultora LCG señalaron que, aunque “los indicadores líderes anticipaban la contracción, el dato de junio resultó peor a lo esperado”. Además, resaltaron que la cifra de mayo fue corregida a la baja (de 0,2% mensual a -0,1% mensual desestacionalizado), lo cual confirma que la actividad económica no había tocado un piso. Respecto a la no variación de junio respecto al mismo mes del año pasado, la consultora explicó: “El efecto de un dato positivo se da porque desde mayo las comparaciones comienzan a realizarse respecto a meses en los cuales la recesión empezó a hacerse palpable”.

 

 

Según el Indec, la rama de actividad con mayor incidencia positiva en la expansión interanual del Emae en junio fue la de “agricultura, ganadería, caza y silvicultura”, la cual contó este año con una cosecha récord tras la peor sequía de los últimos cincuenta años que ocurrió el año pasado. En esta actividad, durante el sexto mes del año se registró un crecimiento de 43,7% respecto al mismo mes de 2018. Además, acumuló durante el semestre un alza de 32% en relación al mismo período del año pasado.

 

Otro de los sectores con saldo positivo en junio, aunque leve, fue el de transporte y comunicaciones, que mostró un crecimiento de 1,7% interanual, seguido por los rubros de hoteles y restaurantes, que tuvieron una suba de 1,6% interanual y mostraron el primer desempeño positivo del año, ya que en todos los meses anteriores la comparación interanual cerró con datos negativos.

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Por su parte, el sector de explotación de minas y canteras tuvo en junio un crecimiento de 0,9% respecto al mismo mes del año pasado, mientras que el rubro de enseñanzas mostró un incremento interanual de 0,8%. En tanto, el sector de “administración pública y planes de seguridad social” tuvo en junio un alza de 0,2% interanual, replicando el desempeño que había presentado durante el mes previo.

 

En contraposición, el sector con la mayor incidencia negativa en la actividad económica del sexto mes del año en la comparación interanual fue el de “comercio mayorista, minorista y reparaciones”, el cual presentó una contracción de 8,6% respecto al mismo mes del año pasado, que si bien es un dato muy negativo, representó la menor caída del año en la comparación interanual.

 

En segundo lugar de incidencia negativa en el mes, según detalló el Indec, se ubicó el rubro de industria manufacturera, con una baja de 6,1% respecto a junio de 2018, que significó una caída un poco inferior a la del mes previo y fue también la menor contracción en lo que va de 2019. En promedio, las actividades con saldos en baja mostraron una caída de 4%.

 

Otros de los sectores con variación negativa, aunque no con el mismo nivel de incidencia que las anteriores, fueron intermediación financiera (-15,1%); electricidad, agua y gas (-10,6%); construcción (-7,9%); pesca (-5,6%); impuestos netos de subsidios (4,1%); actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-2,2%); servicios comunitarios, sociales y personales (0,6%); servicios sociales y de salud (-0,1%).

 

Trimestre

 

De acuerdo con los datos de la entidad, durante el segundo trimestre del año la actividad económica promedió una caída de 0,4% respecto al acumulado de los tres meses anteriores en la serie desestacionalizada. En tanto, presentó un crecimiento del mismo valor (0,4%) en comparación con el segundo trimestre del año pasado. Sin embargo, destacan que este crecimiento es inferior al que se había proyectado inicialmente, lo cual se justifica en el arrastre negativo que tuvo la “turbulencia financiera” de marzo.

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Perspectivas

 

LCG estima que julio podría ser el último mes de crecimiento de este año, y dice que los estímulos del Gobierno para apuntalar el consumo (desembolsos de préstamos a jubilados y beneficiarios sociales; reducción de las tasas del Programa Ahora 12/18; y subsidios a la compra de automóviles 0 km) y el contexto de dólar calmo podrían haber traccionado un dato positivo para el mes siguiente. Sin embargo, consideran que las perspectivas son de un crecimiento mínimo.

 

“Pero a las luces de lo ocurrido a partir del resultado de las PASO, la dinámica de los primeros siete meses del año quedaría ya en el pasado. La devaluación de 30% en la primera semana pos elecciones tendrá arrastre en términos de inflación y, consecuentemente, de actividad vía la licuación de los salarios, ingresos de jubilaciones y beneficios sociales. Todas las devaluaciones tienen inicialmente un efecto contractivo”, afirmaron desde esta consultora.

 

Además, advierten que esto se le suma a que el cambio en el escenario político no trae certidumbres, lo cual sigue alentando la decisión de “esperar y ver” de las empresas a la hora de invertir, aún a pesar de la mejora de la competitividad que acarrea el deslizamiento del tipo de cambio.

 

“Por estos motivos ajustamos nuestra proyección de crecimiento a la baja. Esperamos una caída de 4% en el segundo semestre (punta contra punta). Esto es consistente con una contracción de la actividad de 3,4% anual en 2019”, estiman en LCG, y señalan: “Aún en caso de mediar una estabilización de la situación cambiaria, el crecimiento del año que viene se vería comprometido. 2019 dejaría un arrastre estadístico negativo de casi tres puntos porcentuales del PIB”.

 

A finales de julio, los analistas de la plaza financiera incluidos en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central (BCRA), estimaron que este año el Producto Interno Bruto (PIB) caerá 1,9% este año, en tanto que prevén que el próximo año tendrá una recuperación de 2% interanual.






Diario EL ECONOMISTA

viernes 15 de noviembre, 2019
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