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Arcor: sindicato denuncia que a los Bon o Bon los están produciendo en Angola


12 de agosto, 2019

En un año movidito para Arcor luego del cierre de plantas de La Campagnola en Mendoza y de haber reportado una pérdida de $ 874 millones en sus estados financieros del primer trimestre de 2019, ahora confirma que pudo revertir el rojo pero aún persiste los conflictos con los sindicatos por despidos y cierre de plantas.

 

La compañía de la familia Pagani registró una ganancia de $ 655 millones en el primer semestre de 2019, revirtiendo el grueso de pérdidas reportada durante el período enero-marzo de este año.

 

“El grupo cierra el período con un incremento en ventas respecto a igual período del año anterior, por efecto, principalmente, de las ventas de las sociedades del exterior, producto también de la estabilidad cambiaria del período y una estrategia de gestión de los recursos con estricto control de gastos”, detallaba el comunicado de la semana pasada,

 

A fines de julio, Arcor había anunciado que saldrá a buscar $ 2000 millones al mercado local a través de una oferta pública de Obligaciones Negociables (ON), para hacerle frente a sus compromisos financieros de corto plazo. En lo que va del año, movió $ 1800 millones para reforzar el balance de La Campagnola, que en mayo cerró su planta en Mendoza para mudar la producción a San Luis.

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Asimismo, el grupo desembolsó US$ 1.000.0000 para aumentar su participación en Mastellone al 43%.

 

Problemas en San Luis y Arroyito

 

En contraste con los anuncios de balance positivos, sindicatos denunciaron que la empresa dio de baja 5 líneas de producción, adelantó vacaciones y que hay un proceso de vaciamiento. En la planta puntana trabajaban alrededor de 700 personas, aunque en la actualidad sólo quedan 300 operarios en funciones.

 

Uno de los delegados del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) en la planta, Miguel Benavente, detalló que “ya son 5 las líneas que se dieron de baja y que serán otras las que seguirán la misma suerte. El cierre impactó fundamentalmente en la línea de chupetines y chocolates”.

 

“La línea Bon o Bon, que era la más fuerte que teníamos, la llevaron a Angola. Hay otras que las llevaron a otras fábricas del país. Estamos viendo un vaciamiento de la fábrica”, afirmó.

 

“Tuvimos una semana obligada de vacaciones, ahí despidieron trabajadores. Se llevan equipamiento a otras fábricas, estamos notando un vaciamiento”, agregó.

 

El sindicalista aseguró que “más del 70% de los empleados actuales tiene más de 20 años en la empresa” y advirtió que la gerencia anunció que tienen que seguir con la “reducción de personal”.

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“Arcor no está en crisis, a lo mejor no deben estar ganando lo que querían. Tienen espalda para sostener las fuentes de trabajo en este momento, para no dejar a los compañeros en la calle”, sentenció, y completó: “Los que estamos en crisis somos los trabajadores. Hay un mal clima en la planta porque todos llegan a trabajar sin saber si mañana van a estar”.

 

En tanto, en Arroyito, la cuna de la empresa, Hernán Boero, secretario Gremial del Sindicato de Alimentación, denunció que en esa planta si bien no se están realizando despidos masivos, está sosteniendo los despidos “por goteos” a través de despidos sin causas a diferentes trabajadores, incluso algunos con lesiones laborales.

 

El última caso fue el de un trabajador despedido que habría presentado un certificado médico para realizar tareas diferenciadas debido a una hernia de disco.

 

El gremio llevó el caso al Ministerio de Trabajo y exige la reincorporación ya que considera la situación como “desleal”.

 

 

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