Respuesta audaz de Macri y otro paso a una mayor polarización

12 de junio, 2019

pichetto

La decisión de Mauricio Macri de elegir a Miguel Pichetto como compañero de fórmula fue una respuesta audaz a una iniciativa que también lo fue de Cristina Kirchner. Esta campaña será recordada como aquella en la que se habló hasta el hartazgo de cosas que no sucedieron como el Plan V, el desdoblamiento en Buenos Aires, y la presentación de un candidato radical para competir en primarias contra Macri por la candidatura presidencial, entre otras.

 

Mientras que la candidatura de Alberto Fernández tomó a todos por sorpresa y hasta hace unas horas se especulaba con quien sería el radical que acompañaría a Macri como candidato a vice.

 

Ambas jugadas potencian las posibilidades electorales de esos espacios por lo cual se marcha a un escenario de mayor polarización en la cual la competencia se orientará hacia el centro y no hacia los extremos lo que constituye un dato positivo.

 

La integración de las fórmulas demuestra que la política está viva que quienes actúan en ella no se someten mansamente a su destino sino que toman iniciativas para mejorar su posición relativa en la competencia electoral. Cristina percibió que iba a tener muchas dificultades para ganar las elecciones, sobre todo en caso de un balotaje y jugó fuerte. Y desde hace un tiempo, Macri empezó a tomar conciencia que podía perder y también optó por una apuesta contundente. Con esta elección,- Macri procura demostrar que su eventual segundo mandato será más abierto e incluirá a nuevos sectores políticos. También es una señal de mayor gobernabilidad porque reforzaría su presencia en el Congreso, y por eso, los sectores económicos de mayor poder y los mercados, recibieron bien la noticia porque incrementa las chances de reelección.

 

Pero aún antes de la designación de Pichetto, Macri había introducido cambios en algunas políticas demostrando que estaba dispuesto a sacrificar algunas consignas para intentar ganar la elección. En esa línea, se inscriben el congelamiento hasta fin de año de algunas tarifas, el impulso al programa Ahora 12 y la obsesión por controlar al dólar. Por ese motivo, Macri estaba mostrando cierto repunte en las encuestas sobre intención de voto y se observaba un mayor optimismo en la sociedad sobre el futuro del país como se observó en la última encuesta de RTD/El Economista.

 

En 2015, entre Macri y Daniel Scioli sumaron casi 70% en las primarias y algo más en la primera vuelta porque hubo un tercer candidato fuerte como Sergio Massa que obtuvo el 21% en esa instancia. Pero con fórmulas potenciadas y una tercera vía en baja, la polarización en las primarias sería mayor y por lo tanto, el electorado podría anticipar su comportamiento y votar en la primera vuelta como lo haría en la segunda. Por lo tanto, no puede descartarse que la elección entre Fernández y Macri se defina el 27 de octubre. Los candidatos que queden muy relegados en las primarias, difícilmente puedan retener ese caudal en la primera vuelta como quedó en evidencia en varias oportunidades.

 

Hacia el interior de cada espacio, también habrá consecuencias. Está claro que en Cambiemos terminaron prevaleciendo aquellos sectores que promovían su ampliación y quedaron postergados aquellos que consideraban que era preferible mantener la identidad y no desperfilarse.

 

En el caso de la UCR, puede hablarse de un reconocimiento a sus demandas aunque satisfacerlas haya implicado que el parrido no lleve el candidato a vicepresidente. En la reciente Convención se resolvió promover la ampliación de la coalición oficialista.Alfredo Cornejo sostenía que con Cambiemos sólo no alcanzaba y Gerardo Morales afirmaba que era equivocada la estrategia de Durán Barba de postergar los acuerdos al momento del balotaje porque tal vez no se llegaba a esa instancia.

 

De todas maneras, Cambiemos será un animal distinto al que fue hasta ahora mientras que en el peronismo coexisten movimientos hacia la unidad con otros que van en dirección a una mayor fragmentación.

 

Quien quedó en una situación más complicada frente a todos los acuerdos de ayer fue María Eugenia Vidal porque Pichetto puede aportar algunos apoyos, pero sólo en el interior del país, mientras que la negociación de Massa con el PJ impactará en la provincia de Buenos Aires en donde el exintendente de Tigre conserva algo de fuerza electoral.

 

El espacio de Alternativa Federal quedó casi vacío porque la mayoría de los que fueron sus integrantes acompañarán a la fórmula FF.

 

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