Inicio » Negocios » NYTimes alerta que las obras de la Torre Trump en Punta del Este están paradas



NYTimes alerta que las obras de la Torre Trump en Punta del Este están paradas


4 de junio, 2019

La Trump Tower Punta del Este en la Playa Brava, es el primer y único emprendimiento inmobiliario de la región en contar con la marca Trump. Esta semana un informe del New York Times, indicó un retraso importante en la construcción que se terminaría recién a finales de 2020, aproximadamente unos cuatro años después de lo programado. Pero la gente involucrada en el proyecto dijo no estar segura de que se termine ni de cuándo sucederá, creen que al ritmo actual se necesitarían otros cuatro años, momento en el cual se cumpliría casi una década desde que arrancó el proyecto.

 

“La construcción avanza a duras penas, en parte debido a que actualmente menos de un cuarto de los trabajadores necesarios están trabajando. La agencia inmobiliaria con sede en Miami que está a cargo de la venta de los condominios demandó al desarrollador local de Trump. Algunos compradores ahora están buscando vender sus unidades, lo cual posiblemente haría que los precios bajen justo cuando el proyecto necesita captar efectivo mediante la venta de nuevas unidades. La torre está deshabitada actualmente”, dice la nota del NYTimes.

 

La Trump Tower contará con 12.000 metros cuadrados de amenities con calidad de clase mundial (representan 4 veces más que los proyectos de mayor relevancia en Punta del Este), únicos en la región. Por ejemplo, la cancha de tenis ATP, indoor, con las dimensiones del US Open.

 

También piscinas exteriores de 800 metros cuadrados, dos piscinas indoor de 25 metros de largo, cava de vinos, cigar lounge, tres propuestas gastronómicas, spa, kids club y una cantidad de servicios que brindan una experiencia de “Luxury Living” exclusiva para los propietarios.

 

 

La torre será de 51.000 metros cuadrados, con 24 pisos y un total de 157 apartamentos, y demanda una inversión de US$ 100 millones. Apenas comenzó su construcción se había logrado el nivel de ventas mínimo para iniciarla, con un 40% de las unidades vendidas.

 

El valor promedio de los departamentos, durante el pre-lanzamiento de obra fue de US$ 5.000 el metro cuadrado. En la fase previa de venta, los departamentos iban desde US$ 443.900 el de un dormitorio (de 114 metros cuadrados) hasta US$ 2 millones uno estándar de tres dormitorios.

 

Como sucede con otros desarrollos internacionales, la Organización Trump no es la que construye la torre de Punta del Este. Más bien otorgó la licencia de uso del nombre “Trump” a cambio de quedarse con una comisión de la venta de unidades. “La construcción del inmueble se iba a pagar con dinero recaudado de la venta de los condominios, lo cual significaba que era fundamental para los desarrolladores encontrar compradores rápido. YY Development Group dependía de la marca Trump para publicitar el proyecto; llenó su página web con referencias a la Organización Trump”.

 

En febrero, la Organización Trump anunció que suspendería todos los proyectos de hoteles nuevos en EE.UU.. En consecuencia, la empresa depende más que nunca de proyectos internacionales a largo plazo, como los de Uruguay, Indonesia y los Emiratos Árabes Unidos.

 

En la nota, el NYTimes señala como una “figura clave” en la concepción del contrato de Punta del Este al Ministro de Economía, Nicolás Dujovne. “Además, algunas de las personas que han aceptado comprar condominios han enfrentado problemas jurídicos en sus países de origen, incluyendo acusaciones de evasión fiscal. Según registros inmobiliarios revisados por The New York Times, entre los compradores se encontraban al menos veintiún empresas anónimas registradas en jurisdicciones offshore, o con ventajas fiscales, como Panamá y Belice”, remarca el informe, en el cual los representantes de la Organización Trump y su socio local, YY Development Group de Buenos Aires, se negaron a hacer comentarios.

 

El texto del NYTimes, uno de los medios más enemistados con el presidente de Estados Unidos, concluye: “Aunque la estructura de concreto del rascacielos quedó casi terminada en 2017, el trabajo restante avanza con la lentitud extrema. Un solo electricista está a cargo de todo el trabajo eléctrico. A la fachada del edificio todavía le faltan ventanas en los últimos siete pisos. Una de las piscinas planeadas sigue siendo un boquete sin terminar en el suelo. Un enorme logo de Trump en la fachada del edificio que da a la playa está comenzando a oxidarse”.

 

 

Dejá un comentario