La MLS, un gigante que avanza con todo

7 de junio, 2019

MLS

Por Nicolás Piñón

 

A simple vista, llamó la atención el rumbo que eligió el jugador más desequilibrante del River de Marcelo Gallardo. Es que Gonzalo “Pity” Martínez, tras su eterna corrida en Madrid bañada de gloria en diciembre pasado, terminado el histórico semestre armó las valijas y se fue a… la MLS. La Mayor League Soccer de Estados Unidos, así es. ¿Poco rutilante quizás…? Una liga que, en lo futbolístico, está creciendo a pasos firmes, y en lo económico, no tiene nada que envidiarle a ninguna. Veamos…

 

Teniendo su bautismo en 1996 con sólo diez equipos, la MLS ofrece un presente totalmente distinto al de sus orígenes y un futuro que asoma más que prometedor. El camino, desde el principio, asomó espinoso cuando en las primeras nueve temporadas la MLS sufrió pérdidas por US$ 350 millones. Sin embargo, el torneo hoy está compuesto por veinticuatro equipos y aquellas dolorosas pérdidas no son ni siquiera un magro recuerdo hoy. Claro, el principal artífice de semejante vuelta de tuerca lleva la firma de Don Garber, comisionado oficial de la liga desde 1999 tras dieciséis años como jefe de negocios en la NFL, que ha impulsado la llegada de cracks en el ocaso de sus carreras como como David Beckham, Zlatan Ibrahimovic, David Villa, Wayne Rooney, Andrea Pirlo, Steven Gerrard, Kaka, Thierry Henry, Djuri Djorkaeff, Denilson, Alessandro Nesta, Bastian Schweinsteiger, Frank Lampard o Didier Drogba. Con esa carta de presentación, el hombre no ha parado de apilar logros.

 

Para que la MLS definitivamente despegara, vale anotar otro de los numerosos logros de Garber: con su capacidad de planeamiento colaboró para que el valor total de las franquicias (los clubes) pasara de US$ 485 millones en 2008 con trece equipos a US$ 5.518 millones en 2018 con veintitrés equipos, dato que aporta Forbes, generando una suba del 1,037.7%.

 

¿Los incrementos monetarios que Garber propició habrán sido el motivo por el que su contrato ha sido renovado hasta 2023? Pregunta de difícil respuesta. Lo cierto es que además del valor pico que las franquicias obtuvieron en 2018, el último año también fue redondo ya que fue el segundo mejor en venta de entradas con un promedio de 21.872 espectadores por partido. Primero quedó el Atlanta United, último campeón y hoy codeándose en los primeros puestos de la tabla, con 53.002 de promedio. Para la causa, teniendo en cuenta que para 2020 debutará el Club Internacional de Fútbol Miami, franquicia del excéntrico Beckham, sólo parece haber motivos para pensar que el boom todavía no explotó. Para “Becks”, no hubo concesiones: pagó los US$ 150 millones, el precio que exige la liga para unirse hoy en día, un aumento del 650% respecto a la década pasada. La apuesta del ex número 7 inglés incluye la construcción de un gran estadio que ilusiona a todos en la ciudad latina.

 

Así las cosas, no sorprende que en la temporada 2016/2017, por ejemplo, la MLS haya superado en venta de entradas a ligas de primer nivel mundial como la Ligue 1 de Francia o la Edervise de Holanda. Marketing puro y bombazo firmado por Don, claro.

 

El boom de la MLS ha hecho mella en los estadios y fuera de ellos también: es que televisivamente también está dando que hablar, logrando, según Fox, un aumento del 71% de los televidentes en 2018, el más alto desde 1997. En este sentido, vale agregar que de ahora hasta el 2022 la liga será transmitida por ESPN en el país a toda máquina: la señal internacional acordó mostrar 400 partidos por temporada. A todo trapo, sí.

 

Para entender un poco este fenómeno, vale recalcar que siendo 2026 año mundialista, y que el mismo será organizado por Estados Unidos (con Canadá y México), existirá un interés agregado en que, tener una gran MLS, incrementará a su vez las posibilidades de que la selección “yankee” haga un buen mundial.

 

Con todos esos datos, es más fácil entender cómo la MLS pasó de ser una liga en la que los cracks encontraban un ocaso tranquilo para sus carreras a ser, hoy, una liga que contrata también a jóvenes promesas sin remilgos. Vale citar el caso de Miguel Almirón, que de Lanús pasó al Atlanta United para en enero recalar en el Newcastle de la Premier League. Sumado a los casos del “Pity” y Ezequiel Barco, exIndependiente, en el Atlanta United, que reafirman la ambiciosa posición que la liga va tomando.

 

A la inversión en academias para el desarrollo de jóvenes jugadores locales también apunta la MLS, agrega un ex jugador universitario.

 

Otro dato que ayuda a entender la realidad de este gigante en crecimiento: la MLS, con catorce equipos, sólo está por detrás de la Premier League en el ranking de los cien clubes comprados por los propietarios más ricos de un club de fútbol. Visto todo esto, parece que el “Pity” no eligió tan mal.

 

Dejá un comentario