Frávega y Musimundo: cierre de sucursales, despidos y deudas millonarias

10 de junio, 2019

La semana pasada la cadena de electrodomésticos Frávega anunció el cierre del local de Cabildo y Echeverría, en el barrio de Belgrano, uno de sus store más importantes, y se suma el cierre de otras cinco sucursales en menos de un año.

 

Desde de la empresa comunicaron a los trabajadores que no podía continuar porque el dueño del inmueble les pedía un precio que no podían pagar para renovar el contrato de alquiler. Además, los directivos de la empresa expresaron que afrontan pérdidas por la caída en las ventas registrada en los últimos dos años, con perspectivas aún peores para el corto plazo.

 

Tras el cierre de seis locales entre mitad 2018 y lo que va de este año, ahora trascendió que podría cerrar otros dos. Si la empresa no da respuestas a los trabajadores despedidos, aseguran desde el Sindicato del Comercio que habrá manifestaciones en los shoppings más importantes de la Ciudad en el Abasto y en Palermo, donde hay sucursales de la firma, entre esta semana y la que viene.

 

El subsecretario de Asuntos Internacionales de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys), Mario Amado, precisó que de los 24 trabajadores, la cadena decidió reubicar a veinte, porque el resto estaban politizados y son oposirotes al sindicato de Comercio.

 

Otra de las causas además de los valores de los alquileres,  es el fuerte desplome de las ventas minoristas que parece no encontrar un piso y la guerra entre el comercio offline y online, que no para de detonar locales físicos

 

Musimundo

 

Frávega no es la única cadena minorista que tiene problemas financieros. Musimundo, otra de las cadenas que luego de su foco en la música ahora se especializa en la venta de electrodomésticos, ya lleva cerrados 30 locales en todo el país y debe renegociar una cuantiosa deuda en breve.

 

El año pasado Carsa, una de las firmas propietarias de Musimundo, entró en concurso de acreedores y de esta manera había conseguido renegociar su deuda con entidades bancarias y tenedores de sus ON. Pero ahora buscará nuevamente renegociarla porque no pudo pagar ni siquiera los intereses de una de sus obligaciones Negociables (ON).

 

En su última reunión de directorio concretada el 30 de mayo pasado el directorio de la firma advierte que tiene “un faltante de caja $ 706 millones que la compañía no puede financiar con recursos propios ni con créditos bancarios” y por eso no podría cumplir con el pago de intereses pautado de sus ON. La grave situación también se extiende a vencimientos de deuda con bancos y proveedores.

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