WeWork reveló sus ganancias antes de su salida a la Bolsa

16 de mayo, 2019

El miércoles, WeWork reveló otro trimestre de rápido crecimiento pero también grandes pérdidas, en lo que fue su primer informe de ganancias desde que se presentó confidencialmente para una OPI.

 

El cofundador y CEO Adam Neumann le dijo a FT que su compañía tiene una historia muy diferente que contar respecto de Uber o Lyft.

 

WeWork ha revolucionado el espacio de oficinas comerciales en todo el mundo, pero algunos inversores se muestran escépticos de que pueda obtener beneficios, y mucho menos de una valoración que los capitalistas de riesgo pusieron por última vez en US$ 47.000 millones.

 

La compañía, nacida en el polo tecnológico de Nueva York, reportó US$ 728.43 millones en ingresos del primer trimestre de 2019, lo que representa un crecimiento interanual del 113%. También mostró una pérdida neta de US$ 264 millones, una leve mejora de más de US$ 274 millones en relación al primer trimestre de 2018. La membresía año tras año aumentó de 220.000 a 466.000.

 

El “EBITDA ajustado por la comunidad”, una métrica que WeWork diseñó para aproximar la economía de la unidad, aumentó 78% interanual y llegó a US$ 169.5 millones.

 

 

La compañía también reveló que un fondo de inversión inmobiliaria afiliado, que compra edificios que ya tienen o tendrá a WeWork como inquilino, hasta el momento lleva recaudado US$ 2.800 millones.

 

WeWork fue criticado por algunos inversores este año por el alquiler de espacios en edificios que son propiedad de su CEO. Eso es legal, pero fuera del mundo de los bienes raíces, y en el marco de la salida a la bolsa, suscita un posible conflicto de intereses. En parte por esa razón, Neumann está transfiriendo algunas de sus propiedades inmobiliarias.

 

La compañía de Neumann está dando otros pasos hacia la estabilidad. Uno evidente es alquilar más espacio para empresas con mucho renombre (Amazon, Facebook, IBM o Microsoft), y está expandiendo el uso de los acuerdos de administración y las oficinas personalizadas que no requieren que tome contratos de alquiler.

 

“Hablamos mucho en WeWork sobre superpoderes y decimos que todos los tienen. Y cuando la gente pregunta por el mío, digo que será un cambio. Actuar como un CEO público, creo, significa ser más responsable con mis palabras, más cuidadoso con mis promesas, más respetuoso con mis acciones, más atento con la forma en que comunico las opiniones y más metódico, si es posible, con mis deberes fiduciarios. Todo eso suena positivo. Así que creo que cuanto antes pueda asumir esos rasgos, más comentarios puedo obtener sobre cómo ser una mejor versión de mí mismo. Y eso ayudará a la organización a tratar de cumplir nuestra misión”, señaló Neumann.

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