Trump declara la emergencia nacional y avanza contra Huawei

16 de mayo, 2019

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió este miércoles una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional y prohíbe a las compañías estadounidenses el uso de servicios de telecomunicaciones que son propiedad exclusiva, están controlados o dirigidos por un adversario extranjero, apuntando directamente a avanzar con la prohibición de Huawei, el gigante del 5G de propiedad china.

 

“Esta Orden Ejecutiva declara una emergencia nacional con respecto a las amenazas contra la tecnología y los servicios de información y comunicaciones en los Estados Unidos y delega la autoridad al Secretario de Comercio para prohibir las transacciones que representan un riesgo inaceptable para la seguridad nacional de Estados Unidos“, manifestó la Secretaria de Prensa Sarah Sanders en la intensa jornada de ayer.

 

La nueva orden tiene que ver con un marcado desgaste entre Estados Unidos y otros gobiernos que están acusando a China de sabotear equipos de Huawei para usarlos como espionaje y de beneficiarse de la propiedad intelectual robada. Del otro lado, Huawei está a punto de reclamar cerca de la mitad del mercado 5G, alejando al centro tecnológico de la gravedad de los proveedores de telecomunicaciones occidentales y haciendo sonar las alarmas sobre la capacidad de China para espiar a los estadounidenses.

 

 

Crece el temor de que un mercado de equipos 5G dominado por China le dé al régimen comunista un mayor acceso a la explosión de datos que fluirá a través de las redes 5G, que tiene un poder de penetración de nivel satelital. Los grandes operadores de EE. UU. ya no pueden y no usan equipos de Huawei. Todas las grandes universidades e instituciones estatales también fueron obligadas de desprenderse de sus servicios y logística.

 

El movimiento de Trump se produce en un momento de intensas tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, y las negociaciones se colapsaron la semana pasada luego de que China supuestamente renegara de muchos de sus compromisos anteriores. El robo de propiedad intelectual es uno de los principales reclamos estadounidenses que llevaron a Trump a iniciar su guerra comercial en primer lugar.

 

EE. UU. incrementó los aranceles del 10% al 25% en productos chinos por un valor de US$ 200.000 millones, y actualmente está pensando agregar aranceles a la suma restante de las importaciones, por un valor de alrededor de US$ 325.000 millones.

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