Lagarde: “La economía global está inestable, pero no viene una recesión”

3 de abril, 2019

Ayer, Christine Lagarde ofreció su visión, en la antesala de las reuniones de primavera del FMI, sobre el estado de la economía global. Lo hizo a través de un discurso en la Cámara de Comercio de Estados Unidos. “Hace un año, dije, ‘reparemos el tejado ahora que brilla el sol’.

 

Hace seis meses, señalé que se avecinaban tormentas. Hoy el tiempo está cada vez más ‘inestable”, dijo la Directora Gerente del FMI.

 

En enero, el FMI proyectó un crecimiento mundial para 2019 y 2020 de alrededor del 3,5%, “más bajo del que hemos visto en los últimos tiempos, pero que aún es razonable pero, desde entonces, el crecimiento ha seguido perdiendo ímpetu, como recogen nuestras previsiones actualizadas que publicaremos la próxima semana”.

 

Hace solo dos años, el 75% de la economía mundial experimentó un repunte y, en 2019, prevemos que el 70% de la economía mundial experimente una desaceleración.

 

“Corresponde recalcar, sin embargo, que no vemos una recesión a corto plazo”, dijo Lagarde, llevando algo de optimismo en un discurso con tono bajista. “De hecho, prevemos cierto repunte del crecimiento en el segundo semestre de 2019 y en 2020”, agregó.

 

Completó el panorama: “El crecimiento mundial ha estado desacelerándose, en gran medida debido al aumento de las tensiones comerciales y al endurecimiento de las condiciones financieras en el segundo semestre de 2018. Al mismo tiempo, se prevé que la actividad económica mundial se beneficie del actual ritmo más paciente de normalización monetaria por parte de los principales bancos centrales —liderados por la Reserva Federal— y un mayor estímulo, por ejemplo, en China”. Estas respuestas de política, agregó, “han respaldado la distensión de las condiciones financieras y el aumento de los flujos de capital hacia los mercados emergentes, donde las monedas se han fortalecido frente al dólar de EE.UU.”. Algo clave para Argentina.

 

“Pero, nuevamente, corresponde recalcar que el repunte previsto del crecimiento mundial a finales de este año es precario. Es vulnerable a diversos riesgos a la baja, entre ellos, las incertidumbres relacionadas con los países, como el Brexit, y las incertidumbres más amplias, como los elevados niveles de deuda en algunos sectores y países, las tensiones en torno a la política comercial y la sensación de intranquilidad en los mercados financieros”, dijo Lagarde.

 

Por ejemplo, señaló, si el endurecimiento de las condiciones financieras fuera más marcado de lo esperado, podría generar graves dificultades para muchos gobiernos y empresas en términos de refinanciamiento y servicio de la deuda, lo cual podría amplificar los movimientos del tipo de cambio y las correcciones en los mercados financieros.

 

“En efecto, nos encontramos en un momento delicado que debemos ‘abordar con cuidado’. Esto significa que no solo debemos evitar errores de política, sino también estar seguros de tomar las medidas adecuadas en materia de políticas”, dijo la dirigente de origen galo.

 

Las políticas

 

“Veo tres ámbitos de acción que se refuerzan mutuamente: las políticas internas; las políticas transfronterizas y los esfuerzos coordinados para abordar los principales desafíos mundiales a los que todos nos enfrentamos”, dijo Lagarde y sumó un nuevo ítem: la corrupción. “Este también es un ámbito en el que el FMI ha intensificado la atención que presta a los efectos macroeconómicos en los países miembros. El costo anual de los sobornos por sí solo asciende a más de US$ 1,5 billones, aproximadamente 2% del PIB mundial.

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