La inflación no se detiene y los brotes verdes se ponen amarillos

9 de abril, 2019

inflación

Así como en febrero, la inflación de marzo volvió a ubicarse en el 4% mensual. Así lo aseguró ayer el informe mensual de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), que hace un tiempo publica la denominada “inflación de los trabajadores”.

 

Por su parte, la inflación interanual volvió a aumentar y ya se ubica en 53,8%. Es el valor más alto desde 1991. Paralelamente, en el primer trimestre la inflación acumulada ya escala hasta 11,1%.

 

 

Según el reporte de UMET, la inflación de marzo estuvo motorizada en primer lugar por educación (+16,6%), producto de la entrada en vigor del nuevo año escolar. En segundo lugar, transporte y comunicaciones, que se encareció 5,4%, en un mes en que se registraron alzas en transporte público y nafta. Tras ellos, llegaron los alimentos y bebidas, con una suba de 5,2%, impulsada particularmente por frutas y verduras. Indumentaria y calzado (+4,3%) también subió por encima del nivel general. Por su parte, esparcimiento (+2,9%), salud (+1,5%), vivienda (+1,4%), equipamiento y mantenimiento del hogar (+1,2%) y otros bienes y servicios (+1,1%) treparon por debajo de la media.

 

Asimismo, UMET informó que, en marzo, el poder adquisitivo de los asalariados formales fue 15,8% menor al de noviembre de 2015 y 11,3% inferior que un año atrás. “Así, el poder adquisitivo se encuentra en su peor momento en una década”, dijeron.

 

Por último, el informe contiene un análisis de los recientes y preocupantes datos de pobreza e indigencia dados a conocer el 28 de marzo pasado. Actualmente, la pobreza se encuentra en su mayor valor desde 2010 (32%). Asimismo, el actual Gobierno asumió con alrededor de 27% de pobres. En términos absolutos equivale a tres millones de pobres menos que los que hoy tiene Argentina. “Dada la dinámica inflacionaria (y que los ingresos no logran ganarle a la inflación) es casi un hecho que Mauricio Macri dejará la presidencia con más pobres e indigentes que cuando asumió”, concluye el duro y crítico informe de UMET.

 

¿Se secaron los brotes?

 

Una golondrina no hace verano y un Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) positivo (ni siquiera dos) no ratifica el fin de una recesión, tal como anunciaron, en tándem, los hombres fuertes del Ministerio de Hacienda: Nicolás Dujovne y Miguel Braun. Por cierto, los EMAE positivos tampoco indican lo contrario pero ameritan, cuanto menos, tener cautela. Más aun considerando que las proyecciones no son el fuerte del Gobierno.

 

Tras los datos alentadores de diciembre y enero (ambos mostraron crecimiento mensual desestacionalizado), aparecen algunas alertas en marzo. Los motivos son que, tras un verano tranquilo, la inflación volvió a acelerarse; el dólar, a corcovear y las tasas, a desandar toda la baja estival. Según el Indice Coincidente de Actividad Económica (ICAE), un estimador adelantado del EMAE elaborado por Martín G. Rozada y Pedro Martínez Bruera, el valor de marzo (146,15) “sugiere una caída interanual de 5,82% y (una baja) de 0,58% con respecto a febrero en la serie del EMAE sin estacionalidad. Si se confirmara por el Indec, que aún no publicó el dato de febrero, sería una muy mala noticia.

 

 

Aun así, el trimestre en su conjunto estaría en terreno positivo. “La última estimación del ICAE sugiere una caída de 5,32% interanual en el primer trimestre de 2019 en la serie original del PIB y estima un aumento de 0,65% con respecto al cuarto trimestre de 2018 en la serie del PIB sin estacionalidad”, dijeron Rozada y Bruera. Por su parte, desde Delphos muestran preocupación por la poca firmeza de “los cimientos”.

 

 

Así lo explican: “La recaudación real de IVA impositivo muestra una caída mensual de 1% frente a febrero en el promedio móvil de 12 meses. Información preliminar de la demanda eléctrica total del tercer mes del año marca una caída mensual de 3% e interanual de 8%. Asimismo, al analizar el consumo en términos de inscripciones iniciales de vehículos (-3% mensual) y despachos de cemento (-1% mensual) la tendencia continúa siendo negativa. En este sentido se concluye que el endurecimiento de la política monetaria junto a la depreciación del tipo de cambio habrían abortado la incipiente recuperación de la actividad de los meses anteriores”.

 

En EcoGo comparte la preocupación. “La inestabilidad financiera que vivimos hacia principios y de marzo, y que el BCRA intenta estabilizar a partir de una sobrereacción en la tasa, posiblemente haya marchitado los pequeños brotes verdes que se empezaron a ver en los dos primeros meses del año”, dijo Juan Ignacio Paolicchi. En esa misma línea, Matías Carugati (Management & Fit) opinó: “En marzo tuvimos aceleración de inflación, depreciación del peso, encarecimiento del crédito y aumento de incertidumbre. Acaso los brotes verdes que entusiasman al gobierno podrían haber perdido algo de color”.

 

RelatedPost

Dejá un comentario