Fitch: Argentina no crecerá este año

3 de abril, 2019

La calificadora de riesgo Fitch estimó que la economía argentina tendrá este año “una nueva contracción anual” debido a “riesgos externos, riesgos políticos internos y desafíos de consolidación fiscal”.

 

En un informe, señaló que “un ciclo electoral incierto e impredecible en Argentina también podría generar volatilidad e introducir riesgos a la baja para la agenda de la reforma”.

 

La agencia señaló que “el proceso de ajuste económico de Argentina ha sido mixto, con el balance de riesgos todavía inclinado hacia abajo. El gobierno cumplió su objetivo de déficit primario de 2018 acordado con el FMI, pero una mayor baja podría ser cuestionada por la continua contracción económica. Esperamos que Argentina pierda su meta de balance primario este año. El progreso en el ajuste externo también se retrasó en 2018, mientras que la desinflación fue más lenta de lo esperado”.

 

La agencia identificó tres factores de riesgo para la región: “la volatilidad de los precios de los productos básicos, una desaceleración de China más rápida de lo anticipado, tensiones en el comercio internacional y un endurecimiento más rápido de lo esperado de las condiciones de financiamiento internacional”.

 

“Brasil, Argentina, Ecuador y Costa Rica, están en proceso de consolidación fiscal plurianual. Sin embargo, los riesgos de implementación seguirán siendo pronunciados en medio del lento crecimiento. El no continuar con la consolidación afectará la capacidad de los países para estabilizar su carga de deuda y reducir las necesidades de financiamiento”, dijo la agencia.

 

Fitch remarcó que a excepción de Brasil, la perspectiva de Ecuador, Costa Rica y la Argentina es negativa.

 

Estimaciones recientes

 

Hace un mes, Fix, subsidiaria de la calificadora de riesgo Fitch Ratings, estimó que en 2019 continuará la caída en los niveles de actividad (-1,5%), con foco en el consumo interno e inversión, aunque parcialmente mitigado por un mayor dinamismo del sector agroexportador.

 

La necesidad de reducir el gasto público en subsidios económicos (con impacto en tarifas) y la inercia inflacionaria de 2018 “determinará una resistencia en la desaceleración en la evolución del IPC en 2019, que alcanzará el 31% interanual al cierre del año”. El incremento de precios superaría la evolución del tipo de cambio (estimado en $ 49 al 31/12/2019), lo que derivaría en una leve apreciación real del peso.

 

Por otra parte, el proceso de convergencia fiscal nacional y provincial afectará negativamente a la evolución de la actividad, sumado a que el programa de agregados monetarios impacta en elevadas tasas reales y eso afecta negativamente el consumo y la inversión productiva.

 

Fix estima que continuará el escenario recesivo durante el primer semestre, con cierta estabilización y recuperación hacia el último trimestre. Una alta proporción del gasto nacional es “inflexible e indexado por inflación de 2018”, por lo que un deterioro de la actividad mayor a lo previsto impactaría en menores ingresos tributarios y podría dificultar la convergencia fiscal primaria en 2019 comprometida con el FMI.

 

El escenario base de Fix asume la continuidad de las políticas económicas en 2019 bajo el esquema de estabilización y convergencia fiscal del FMI. Sin embargo, “la debilitada popularidad de la administración y el mantenimiento del programa de austeridad acordado con el FMI podrían dificultar la continuidad de estas políticas desde 2020”.

 

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