El Gobierno busca congelar 40 precios de la canasta básica

11 de abril, 2019

El Gobierno anda mal en las encuestas (y con tendencia a la baja), tiene las manos atadas por el FMI para hacer las clásicas políticas preelectorales, quedan cuatro meses para las PASO y la economía, a lo sumo, apenas se estabilizó en un nivel bajo y con inflación muy alta. El cóctel electoral que se abre para Cambiemos es complejo y así lo muestran las encuestas. Va de suyo que algo tiene que hacer, aunque no sea lo óptimo ni lo deseable. El Gobierno aclaró varias veces que no cree en las regulaciones de los precios.

 

Por eso, en los últimos días se aceleraron los planes, dentro de los márgenes del FMI (es decir, sin costo fiscal), para lanzar un paquete (sería generoso llamarlo plan) que hará eje en el crédito y descuentos de la Anses para los pensionados y receptores de ayuda social (un universo de más de 15 millones de personas), por un lado y, por el otro, y más importante aún, contener la galopante inflación de la canasta básica vía una expansión de Precios Cuidados que incluya el congelamiento, como mínimo por 90 días, de 40 ítems de la canasta básica. Sin costo fiscal (la maltrecha recaudación de Afip no puede ser afectada), la negociación no es con el FMI sino con las empresas y los supermercados. “Está todo en un proceso de negociación y por ahora no vamos a dar más detalles”, dicen desde la Secretaría de Comercio. La idea sería anunciarlo “en los próximos días”. Será simultáneo al anuncio del Indec sobre la suba de precios de marzo, que daría 4%, o incluso más.

 

Además de un efecto económico, el principal objetivo es enviar una señal política a la sociedad y a los socios de Cambiemos

 

Además de un efecto económico, el principal objetivo es enviar una señal política a la sociedad, y a varios sectores internos (y no sólo el radicalismo), de que el Gobierno también se ocupa de las urgencias sociales. Busca, a su vez, cambiar el foco de la agenda, hoy enfocada casi exclusivamente en la precaria estabilidad macrofinanciera, un tópico lejano para el gran público. La caída de Mauricio Macri en los sondeos está íntimamente relacionada con el deterioro en las condiciones de vida.

 

El Gobierno presentará las medidas como una medida temporal por la crisis, y no como un congelamiento de precios

 

Ese inminente “paquete social”, más una mejora tendencial de los principales números macroeconómicos (inflación y nivel de actividad), serán los potenciales drivers que el Gobierno avizora para la campaña, además de toda la maquinaria electoral que existe si se combinan los “fierros” nacionales, los de la provincias de Buenos Aires y la Ciudad. En una elección reñida, como la que se vislumbra, todo voto cuenta.

 

Los sondeos

 

Las encuestas a las que accedió El Economista muestra a Cambiemos abajo, pero en una posición expectante todavía. Una de ellas (publicada por RTD, la consultora que dirige Nicolás Solari) muestra a Cristina Kirchner en la zona de 38% para la primera vuelta y Macri en 33%, en el escenario con Sergio Massa (11%). Con Roberto Lavagna (13%) en cancha, Cristina sigue en 38% y Macri baja a 30%. Vale recordar que si Cristina sacara más de 40% y una diferencia de 10%, o más, sobre Macri, el pleito electoral puede definirse en octubre, sin necesidad de balotaje. Según RTD, una victoria de Cristina tiene una probabilidad de ocurrencia de 46%; la de Macri, 42% y la de un peronista, apenas 12%.

 

 

En diálogo con El Economista, Solari introduce un atenuante a la foto actual. “Cristina está es su mejor momento, pero cuando la maquinaria electoral de Cambiemos se ponga en movimiento y ella tenga que empezar a ordenar la tropa y dar la cara, se le va a complicar”, sostiene.

 

 

A la vez, una encuesta de Synopsis muestra que la imagen negativa de la gestión de Macri asciende a 58% y está en su punto más alto desde su llegada a la Casa Rosada. Asimismo, demuestra que la intención de voto hacia el actual jefe de Estado es de apenas 28,8% y el de Cristina Kirchner, 35,9% en el escenario de primera vuelta con Lavagna (16,5%). Con Massa (10,7%), Macri sube a 30,8% y Cristina, hasta 37,5%. La situación se empareja en un balotaje, con Cristina en 45% y Macri en 44,3%. Si se proyectaran los indecisos (10% aproximadamente), Cristina se impondría 50,9% a 49,1%. Es una moneda en el aire.

 

 

Los inversores

 

Una encuesta de Elypsis entre casi 50 participantes del mercado muestra que las probabilidades de una reelección de Macri cayeron hasta 47% desde 57% en enero mientras que las del kirchnerismo pasaron de 17% a 22% y las del peronismo no kirchnerista, hasta 29%.

 

Asimismo, los consultados creen que, si ganara Cambiemos, el dólar cerraría 2019 en $46,8%; el Merval en dólares, en 1.101 y los Credit Default Swaps (CDS) a 5 años, en 615. Si ganara Cristina, serían $60,9; 630 y 1075, respectivamente y, por último, si se impusieran Lavagna o Massa, $52, 943 y 775, respectivamente.

 

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