Diálogos After Office

16 de abril, 2019

diálogos after office

El Economista reunió a un Portfolio Manager (PM) y un analista político (ap). A continuación, el diálogo completo, Gin Tonic en mano.

 

Como decía Gustavo Cordera, hoy caído en desgracia, “yo veo el futuro repetir el pasado”…

PM: El Gobierno está haciendo cosas rupturistas, como desenchufar la “maquinita” del BCRA y equilibrar las cuentas públicas. Además, ya envió una nueva Carta Orgánica que reemplace a la de Mercedes Marcó del Pont a los legisladores. No minimice eso, por favor. Pero, sí, la transición siempre cuesta. El problema de Argentina es el corto plazo. Dejar flotar el peso está perfecto como horizonte de largo plazo y es que lo que hacen todos los países serios del mundo, pero el timing y el contexto son clave. Anclar el dólar es la mejor herramienta para controlar la inflación y hoy necesitamos eso. La clave, como siempre digo, es encontrar el mix y no enamorarse de los instrumentos.

 

¿Y de los controles de precios qué me dice? Perdón, los “acuerdos” quise decir…

PM: Eso es más polémico, coincido y se percibe en las contorsiones discursivas del elenco estable de la Casa Rosada. La biblioteca “heterodoxa” los avala y la verdad es que, con alimentos subiendo más de 50% interanual y los salarios 30%, algo tenés que hacer. Mejor sería una política de ingresos con un plan de estabilización en serio, pero eso es casi una herejía para Marcos Peña y compañía. Lo que anunciarán mañana es un paliativo necesario ante una inflación que no se detiene pero, sobre todo, para mantener a los radicales adentro.

 

Dante Sica dijo que la inflación de abril será menor que la de marzo…

PM: No es difícil si hoy el Indec dice, como anticiparon acá, que el registro será superior a 4%, pero no será sustancialmente más baja en abril. Ayer, Ecolatina dijo que dará 3,7% el mes en curso. La gran apuesta es mayo: allí podría dar cerca de 2%. Pero digamos que el track record oficial no es el mejor en la materia…aunque algún día la van a pegar.

 

Es lo que tiene un país normal en 12 meses, pero no está mal para lo que veníamos viendo. Si eso ocurre y el dólar sigue a la baja, como ayer, la situación para el Gobierno es otra. Digo, hasta hace poco se habla de espiralización y el dólar estaba a $45. ¿Hay pax cambiaria para rato?

PM: ¿Cómo saber? Los veranitos son cada vez más cortos. Ojalá que dure como el de fines de 2018 y principios de 2019. Hace rato dejó de ser una cuestión de fundamentos esto. Si todo está tranquilo podríamos seguir así lo que queda de abril y buena parte de mayo, y sería un oasis para el Gobierno. No descarto que perfore los $40 tan pronto como en los próximos días. Ayudará la oferta del agro y el BCRA, obviamente y también el premio para quienes se queden en pesos: la Badlar ya casi está en 50%. Además, estarán los nuevos salarios. Pero junio es un mes muy cargado: cierre de alianzas, presentación de candidatos y vencimiento del Bono Dual. Todo en diez días. Debería volver la volatilidad entonces, pero quizás puedan culpar a Cristina…

 

Hablando de Cristina, también puede venir el flotador de Christine si vuelve la tensión cambiaria…

ap: No hubo novedades por el momento y es lógico: no van a sacar las balas en el “trimestre de oro”, pero no descarto que el organismo habilite, más hacia mediados de año, la venta de algunas reservas, se aceleren las subastas o se congelen las bandas cambiarias. Lo acaban de plantear Eduardo Levy Yeyati, Miguel Kiguel y Marcos Buscaglia en un memo y David Lipton va a acompañar. Quieren que gane Cambiemos. Mejor dicho, necesitan.

 

Vayamos a la política. Está tenso el clima en La Plata: los peronistas están cada vez más agrupados y Mauricio Macri no anda bien en el conurbano…

ap: Coincido, y el cuestionable decreto del viernes ratifica esos temores. Deberían estar muy preocupados. Hoy, están perdiendo la provincia porque Cristina Kirchner está 10 puntos arriba de Macri. Esa es la foto de hoy, pero puede cambiar.

 

¿Puede cambiar?

ap: No será fácil y no es casualidad que el peronismo haya gobernado la provincia desde 1987 hasta 2015, pero María Eugenia Vidal maneja los “fierros” del Estado, su imagen positiva es muy elevada y el peronismo está buscando unirse “arriba”, pero no sé si abajo. Es decir, me cuesta creen que haya un entusiasmo grande en las intendencias por militar la boleta de un porteño trasplantado como Axel Kicillof. Como Macri con los gobernadores, Vidal cuidó mucho a los intendentes y eso también se hará sentir en octubre. Además, recuerde que hay corte de boleta. ¿Se acuerda bien de 2015, no?

 

“Of course”, diría alguien.

ap: Además, no descarte el juego cruzado de los intendentes kirchneristas y el “voto delivery”: también enviarán sus boletas con Vidal arriba.

 

El que se “pinchó” es Roberto Lavagna…

ap: Yo diría que nunca se infló. Hubo entusiasmos, y hay todavía, en sectores influyentes, pero el escenario está polarizado y allí el doctor no se va a meter solo para dar testimonio. Ya lo hablamos la semana pasada. Si había una encuesta que lo pusiera segundo, se lanzaba…pero está tercero cómodo y los radicales con votos no van a sacar los pies del plato. No tiene votos ni se vislumbra la gran coalición.

 

¿Algo para decir de Entre Ríos?

ap: A ver. Es un distrito de peso mediano. Cerca de 3% del padrón nacional. No es poco. Tienen un gobernador con buena imagen, prolijo y el peronismo fue unido. La elección fue muy buena y 55% no es moco de pavo, pero no hay lecturas “nacionalizables” porque, entre otras cosas, el peronismo no irá unido a las presidenciales. Estará Cristina, por un lado y, por el otro, Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey. Una primicia: los federales pergeñan una creativa ingeniería electoral para las PASO así ambos lleguen a octubre. Además, los 35 puntos de Cambiemos, aunque no impactan mediáticamente, no son pocos y Macri sacará más que eso. Además, digamos todo: la Casa Rosada no tiró toda la carne al asador, más allá de la presencia de Macri hace algunas semanas y las visitas de Rogelio Frigerio. Fueron lo mínimo y necesario para no abrir heridas. Se canjearon apoyos con Gustavo Bordet. Ya se lo dije una vez: varios gobernadores peronistas quieren que siga Macri y saben que Cristina es látigo monetario y cemento para sus construcciones políticas. Tampoco serán “nacionalizables” Sante Fe, que vota a fin de mes ni Córdoba, agendada para el 12 de mayo, aunque no generarán un clima favorable para Cambiemos, por cierto: José Corral marcha tercero en la primera y Mario Negri perderá por goleada con Juan Schiaretti…y ni hablar si pierde también con Ramón Mestre.

 

¿Sobre las encuestas nacionales?

ap: Ojo con los indecisos. Nadie los mira en las encuestas y son una nota al pie, casi como el margen de error, pero hoy representan 15 puntos aproximadamente. La elección no la ganarán los convencidos sino esos 15 puntos. Es un montón y allí Macri tiene más herramientas de seducción que Cristina Kirchner, que hoy está en su mejor momento porque está callada y no está en el cuadrilátero todavía, pero eso deberá cambiar pronto. Como en 2015, Macri viene de atrás, pero irá sumando: arrancará con 35% en las PASO, luego se irá a 45% en octubre y debería subir otro escalón en noviembre. La gran duda es si alcanzará esta vez.

 

Para cerrar, ¿Horacio Rodríguez Larreta tiene la re casi asegurada?

ap: Es el más cómodo de la troika amarrilla y tiene una linda agenda de inauguraciones con el Paseo del Bajo incluido, pero no hay que dar nada por descontado. Como había anticipado @andy_tow, solo unificó las PASO por el momento. Es todo un dato. Si no anda bien, se guardó un margen para las generales o el balotaje si quiere desdoblar y evitar el “efecto Mauricio”. Pero, sí, es el gran favorito para seguir en Uspallata.

 

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