BCRA dice tener herramientas y privados piden “flexibilidad”

12 de abril, 2019

bcra Dujovne

Uno de las características salientes del Stand By Agreement (SBA) con el FMI son las bandas cambiarias que delimitan la Zona de No Intervención (ZNI). Ayer, la banda baja fue de $39,641 y la superior fue de $51,300, es decir, es una avenida ancha (como la de Sergio Massa) y que se corrige hacia el alza. Entre esas bandas, que se van actualizando a un ritmo de 1,75% mensual (antes, 2%), el BCRA no puede usar reservas para influir en la cotización. Cuando se ubica debajo, como en enero y febrero, el BCRA puede comprar hasta US$ 50 millones y cuando la supera, puede vender hasta US$ 150 millones.

 

En el mercado creen que la ZNI deja sin herramientas al BCRA, pero en Reconquista 266 lo niegan rotundamente. “Tenemos herramientas”, dicen y, entre ellas, figuran la regulación de la base monetaria y la venta de futuros, también. En el fondo, en el BCRA creían que el dólar iba a estar en la zona baja de la banda o incluso debajo. Eso, además, permitiría dar cierto aire a la economía inyectando pesos para comprar esos dólares. Así fue durante una buena parte del verano. Sin embargo, hacia marzo, el dólar volvió a despertarse y la estantería se desacomodó.

 

Por eso, y advirtiendo que la dolarización puede picar en punta a medida que se acerquen las elecciones y se alejen los agrodólares, cerca de Guido Sandleris están empezando a pensar en cambios en las bandas.

 

Contrario a lo que se cree, fueron ideas del propio BCRA, y no del FMI, como se cree. “David Lipton y Alejandro Werner habían propuesto bandas fijas, pero Sandleris dijo que prefería bandas actualizables para no atrasar el tipo de cambio”, dijo a El Economista alguien cercano a las negociaciones. “Para que no le digan que recurría a la herramienta de siempre”, explica.

 

Ayer, Sandleris estuvo reunido con Lipton en una reunión “protocolar”, dijeron cerca suyo: el sábado, se reunirá con Dujovne

 

Otro economista dice: “Las bandas no deberían moverse: crecimiento 0%”. El motivo es obvio. “El tipo de cambio fijo sirve de ancla”, argumenta y agrega: “Hoy necesitás un ancla porque, si bien en algún momento la inflación se quedará sin gas, si anclás expectativas y la bajas antes, mejor”.

 

En el BCRA todavía creen que falta un tiempo y la oferta del agro, junto con las subastas que arrancan el próximo lunes a razón de US$ 60 millones diarios, descomprimirán el MULC. La calma de estos días podría darles la razón, pero es arriesgado pensar que será así hasta las PASO o incluso después. El dólar podría subir casi $10 sin que el BCRA puede hacer nada, más allá de subir la tasa y vender futuros. En un escenario de pánico o corrida, casi nada. Sería, si ocurre, un golpe letal para el sueño electoral de Cambiemos.

 

Ayer, nuevamente predominó la oferta para que el dólar cediera: más allá de haber arrancado tomador (y tocando $43,22), perdió fuerza a media rueda y cerró en $42,75, cerca del mínimo del día de $42,70 y 26 centavos por debajo del cierre del miércoles

 

Los economistas privados vienen pidiendo “flexibilidad” hace tiempo. Ayer, fue Miguel Kiguel (Econviews). Si bien dijo que los casi US$ 10.000 millones que se venderán vía subastas son “un flor de número”,  sentenció que “el problema es la forma en que se usa”. Así lo explicó: “Supongamos que hay un incendio en un edificio: 10.000 litros de agua es suficiente para apagarlo, pero una cosa es que se tire todo el agua de una y, otra cosa, es que se tire de a 60 litros de agua. Así el edificio ya se incendió”. Por último, remató: “A mí me gustaría una banda en serio, con posibilidad de intervenir”.

 

Si bien la posibilidad de intervenir directamente con reservas está fuera de la mesa (aunque algunos creen que las subastas son una forma de intervención), el BCRA y el FMI negociarían poder aplanar las bandas. “Será más adelante”, dice una fuente cercana a las negociaciones, “y creo que el FMI aprobará el pedido”. El dólar es la madre de todas las batallas.

 

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