Sigue firme el superávit comercial, pero las exportaciones crecen poco

27 de marzo, 2019

exportacion containers Argentina

 

Por Alejandro Radonjic 

 

Tras el ajuste devaluatorio de 2018, la balanza comercial volvió a terreno superavitario. Ayer, el Indec informó que, en febrero, la diferencia entre las exportaciones y las importaciones fue de US$ 460 millones. Así, febrero hilvanó el sexto mes con resultados positivos. En el primer bimestre, el saldo favorable ya acumula US$ 832 millones. Contra el rojo de US$ 1.819 del primer bimestre de 2019, es un avance muy importante.

 

El dato. El peso argentino tuvo ayer la peor performance de la región: cayó 1,31%. La divisa trepó 56 centavos y cerró en $42,64, casi el máximo del día. En el MAE, el volumen negociado fue de US$ 426 millones.

 

Lo que no termina de convencer del todo a los analistas es que el resultado se debe más a una caída de las importaciones (en febrero, achicaron 22,9%) que a una suba de las exportaciones, que apenas avanzaron 3,5% en el segundo mes de 2019. Así, las primeras fueron de US$ 4.464 millones y las importaciones cayeron hasta US$ 4.004 millones. Las primeras suman US$ 9.050 millones en el primer bimestre y las segundas, US$ 8.218 millones. El temor es que, cuando la economía se ponga a crecer nuevamente, las importaciones hagan lo mismo y, sin boom exportador mediante, el superávit comercial tienda a diluirse.

 

 

Los detalles

 

Las exportaciones en febrero aumentaron aumentaron, dijo el Indec, “principalmente por el aumento de las cantidades de 6,7%, ya que los precios bajaron 2,9%”. A la vez, las exportaciones de todos los grandes rubros aumentaron de manera interanual: productos primarios, 1,2%; las manufacturas de origen agropecuario (MOA), 4,1%; las manufacturas de origen industrial (MOI), 5,5% y los combustibles y energía, 3%. “En términos desestacionalizados, las exportaciones totales de febrero aumentaron 1,6% respecto del mes anterior, impulsadas, principalmente, por el aumento de las MOI y combustibles y energía”, agregó el Indec.

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A un mayor nivel de desagregación, se observa que los productos cuyas exportaciones registraron mayores aumentos interanuales fueron vehículos para transporte de mercancías; aceite de soja en bruto; carne bovina, deshuesada, congelada; trigo y morcajo, excluidos trigo duro y para siembra; calamares y potas congelados; aceites crudos de petróleo; aceite de girasol en bruto; gas natural en estado gaseoso y, también, cebada en grano excluida cervecera.

 

Por otro lado, las importaciones bajaron, en precios, 1,3% y, en cantidades, 21,9%. Las importaciones de bienes de capital cayeron 32,6%; las de bienes intermedios, 9,8%; las de combustibles y lubricantes, 17,1%; las de piezas y accesorios para bienes de capital, 18,2%; las de bienes de consumo, 28,8% y las de vehículos automotores de pasajeros, 46,5%. En términos desestacionalizados, las importaciones de febrero aumentaron 3,3% respecto del mes anterior: un dato que también contribuye a pensar que la economía ha tocado un piso. El alza fue consecuencia del crecimiento de las importaciones desestacionalizadas de bienes de capital, bienes de consumo y vehículos automotores de pasajeros.

 

Las mayores caídas interanuales de importaciones fueron vehículos para transporte; partes para aparatos receptores de radiotelefonía, radiotelegrafía, radiodifusión, televisión ; gasolinas, excluidas de aviación; tractores de carretera para semirremolques; locomotoras diésel-eléctricas; vehículos para transporte de personas mientras las que más aumentaron son las partes destinadas a motores, generadores, grupos electrógenos; porotos de soja excluidos para siembra; barcos cisterna; querosenos de aviación; convertidores estáticos y, también, medicamentos con compuestos, acondicionados para la venta por menor.

 

Las perspectivas

 

Mirando hacia adelante, dicen desde Abeceb: “La perspectiva es que el ajuste externo continúe durante el 2019, debido a una demanda interna que seguirá volando bajo, los efectos retardados de un peso más débil y una creciente producción agrícola y de combustibles. Aunque en la medida que la economía vaya a recuperándose en el margen la importación dejará de caer al ritmo que lo viene haciendo en los últimos meses. Tampoco ayudará el relativo estancamiento de la exportación de petróleo, con menores precios en relación con 2018. Con todas las exportaciones aumentarían 12,8% en 2019 y las importaciones mostrarían una retracción de 6,3% promedio en el año. Así, la balanza comercial arrojaría un saldo superavitario de US$ 8.160 millones versus el déficit de US% 3.882 millones en 2018 y US$ 8.309 millones en 2017”.

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Por su parte, LCG dijo: “Para 2019 esperamos que la balanza comercial vuelva a arrojar superávit, que proyectamos en US$ 11.000 millones y, de ser así, sería el mejor saldo desde 2010. La mejora vendrá, sobre todo, del lado de las exportaciones, que estimamos que rodarán los US$ 71.600 millones, US$ 9.000 millones más que en 2018 y alcanzarán el valor más alto desde 2014. El crecimiento estará asociado a la mejora de la cosecha y a la ganancia de competitividad tras la devaluación, que también ayudará. Golpeadas, sobre todo por la debilidad de la demanda, la caída de las importaciones también ayudará a mejorar el resultado del intercambio. En total, esperamos un retroceso cercano al 7,5% y que sean de US$ 60.500 millones”.

 

Por último, ACM completó: “Con un tipo de cambio real cercano a los niveles actuales y una actividad económica con escaso dinamismo para los próximos meses, esperamos que las cantidades importadas continúen su dinámica actual. De todas formas, la clave para el 2019 pasa por el comportamiento del volumen exportado. Esperamos un nivel de liquidaciones del agro ampliamente superior a las del 2018”.

 

 

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