El mercado está menos convencido de la reelección de Mauricio Macri

22 de marzo, 2019

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Por Alejandro Radonjic

 

El mercado financiero quiere que gane Mauricio Macri. No hay otras opciones atractivas, ni siquiera Roberto Lavagna. El mejor escenario para los activos, más allá del magro desempeño en estos años, es una victoria de Macri que elimine el riesgo político (y el kirchnerismo, idealmente), por un lado y, por otro lado, que lo empodere electoralmente para avanzar con las reformas estructurales para estimular el crecimiento de la economía.

 

Además, se espera que, si consigue la reelección, priorice el pago de la deuda externa con los privados e, incluso, con el FMI. A su vez, en 2020, Argentina debe volver a los mercados voluntarios y, sin Macri en la Casa Rosada, la voluntad de los acreedores será menor (o nula, en el peor de los casos) y el escenario financiero, más caótico e, incluso, con un nuevo default. Ya lo advirtió Jaime Dimon, CEO de JP Morgan, meses atrás, en su paso por Buenos Aires. “Si Macri no gana las elecciones presidenciales en 2019, la banca internacional perderá todo interés en el país”, dijo el poderoso banquero de Wall Street.

 

El dato que más preocupa es la baja imagen de Mauricio Macri. Sus números se han “cristinizado”: mantiene un núcleo duro de adherentes fieles, pero menor a los de Cristina y, sobre todo, sus niveles de rechazo personal (y, también, la desaprobación de su gestión) ya supera 50%. Esa es la variable que más inquieta porque en los balotajes gana el “menos malo” y ya no está claro que ese sea Macri a los ojos del gran público. También inquieta que Cristina siga firme y que su techo electoral, quizás por la comparación relativa con la visa en sus años en el poder, suba en el margen.

 

Con ese mar de fondo y una trayectoria incierta para la madre de todos los precios (el dólar, claro), el optimismo del mercado empieza a flaquear y Macri ya no es visto tan potente como antes. Además, los últimos corcoveos cambiarios obligaron a levantar las anclas monetarias: la Leliq, que orilló el 40%, está nuevamente arriba de 60% cómoda y la base monetaria se congela hasta fin de 2019. Eso patea la posibilidad de una recuperación de los sectores urbanos no vinculados con el agro firme en la actividad hacia más adelante.

 

En rigor, las encuestas, aun con altos números de indecisos y sin la confirmación de Cristina sobre su participación electoral (sería inexplicable que no jugara), empiezan a mostrarla a ella liderando las preferencias. El mercado huele eso, además del perfil de la deuda que vence desde 2020 (ya no estarán los billetes de Christine Lagarde), y eso explica porque el riesgo país se mantiene obstinado arriba de los 700 puntos, totalmente desacoplado de los países de la región.

 

Las visiones

 

“En la medida en que se cumplan tres condiciones, Macri sigue teniendo chances de ser reelecto: estabilidad cambiaria, entendiendo por la misma que no vemos episodios de volatilidad del tipo de cambio como los de mayo-octubre del año pasado; oposición fragmentada y presencia de un candidato kirchnerista en la cancha”, dice el analista político Ignacio Labaqui ante El Economista. Agrega que, según su visión, “Cristina va a competir” y que no hay favoritos. Con otro registro, explicó vía Twitter: “Con decir NVM no les va a alcanzar. No quiero sonar alarmista. Solo digo que hay que asumir que la vuelta de CFK es un escenario con mayor probabilidad hoy que hace 6 meses. Como dijo el albañil ‘hagan algo’”.

 

Labaqui amplía su visión: “La apuesta oficial es más o menos clara. Estabilidad cambiaria, recuperación del salario real vía paritarias y ajuste de planes y jubilaciones, y confiar en que el rechazo a la vuelta de Cristina es mayor que el enojo con Cambiemos. Además, está la ventaja de los oficialismos”. Por cierto, según datos comparados de América Latina, un Presidente que va en busca de un nuevo mandato tienen más de 85% de chances de ser reelecto.

 

“En relación a tres meses atrás, las posibilidades de Macri de reelegir se han reducido y siguen cayendo porque todos los indicadores de apoyo, como imagen o aprobación de la gestión, no reaccionan: están en mínimos de su gestión y las PASO son en 150 días”, dice el analista de opinión pública Nicolás Solari, Director de RTD. “Su gran activo es que la oferta opositora está dividida entre Cristina o algún kirchnerista, por un lado y el peronismo federal, por el otro. Ese escenario, mientras no cambie y no se baje ninguna candidatura opositora, todavía la da oxígeno y chances de ganar en un balotaje ajustado. Si el peronismo se uniera, las chances de Macri serían mínimas”, concluye Solari.

 

“En la arena política se percibe cierto fortalecimiento de la oposición y los acontecimientos económicos recientes tampoco ayudaron, aunque todavía no vemos elementos suficientes para alterar nuestro escenario base de continuidad de políticas”, dice Adrián Yarde Buller desde el área de Research del Grupo SBS. “A nuestro entender, las principales amenazas a la reelección de Macri serían un desgaste significativo de Cristina Kirchner que la corra de su lugar como principal oposición o una fractura de la coalición de Gobierno, ambos eventos que todavía lucen lejanos”, agrega y ofrece su proyección: “Más allá del deterioro de los indicadores de confianza, seguimos considerando que una reelección del Presidente representa el resultado electoral más probable, mientras que una victoria del peronismo no kirchnerista parece hoy tan posible como un retorno del kirchnerismo”.

 

¿Y después?

 

El mejor escenario (según la óptica del mercado) es un Macri vencedor. Sin embargo, las dudas hacia adelante siguen y, acaso, se agrandan porque ganar es importante pero gobernar, más todavía.

 

En primer lugar, porque, si gana, Macri ganará por poco en un balotaje reñido y, como se dice en la jerga, con un mandato electoral poco claro y con niveles de rechazo muy hondos.

 

Segundo, porque Cristina (si juega y pierde), tendrá un enorme contingente legislativo y será la jefa de la oposición, bloqueando una renovación más moderada dentro del peronismo. Es decir, el Congreso (clave ineludible para las reformas que se vienen) se va a agrietar.

 

“El Congreso quedará dominado por cambiemitas de línea dura y por kirchneristas de paladar negro”, dice un analista ante El Economista. Así completa su panorama: “Los moderados con los que Macri podría negociar, como hizo hasta 2017, perderían bancas. Por ejemplo, el PJ moderado porque, salvo que logre una candidatura fuerte que traccione hacia abajo, es el que más bancas va a perder en ambas cámaras. A todo eso sumale que, si gana Macri, el que se fortalece es Marcos Peña y se debilitan los moderados y acuerdistas dentro del Gobierno, como Rogelio Frigerio”, señala.

 

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