El dólar, la variable clave del 2019

24 de marzo, 2019

Sandleris clave en 2019

En 2018, la economía se contrajo 2,5% respecto a 2017 y, augura Ecolatina, “para 2019, las perspectivas no son favorables”. En un informe difundido hoy, explica que en la primera mitad del año, el aumento de tarifas y el fuerte componente inercial del actual proceso inflacionario no permitirán una recuperación significativa del poder adquisitivo. Allí, “es esperable que el consumo privado continúe en terreno negativo (…) y la inversión se reducirá significativamente, debido al elevado costo de financiamiento, a la caída de los ingresos en dólares –impulsores de adquisición de bienes durables como inmuebles y maquinarias-, el desplome del consumo interno y a la elevada capacidad ociosa del aparato productivo”.

 

Sin embargo, dicen, “una buena cosecha agrícola y el dinamismo de las exportaciones permitirán que la economía experimente una reactivación, en términos desestacionalizados, significativa en el segundo trimestre de 2019”.

 

A partir de entonces, agregan, lo que suceda en materia cambiaria definirá el escenario del segundo semestre. “Las presiones sobre el tipo de cambio se irán acrecentando con la típica dolarización pre-electoral y domar o no dichas presiones será clave para que el nivel de actividad consolide un sendero de recuperación o vuelva al terreno negativo”, señalan. Si se controla, podría haber cierto veranito pero, si vuelve a zafarse, volverá el invierno. El éxito del BCRA de Guido Sandleris será clave para la reelección de Cambiemos.

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En el primer escenario, dice el reporte, “asumimos que el Gobierno logra controlar la creciente demanda de dólares (supuesto fuerte dada la elevada incertidumbre electoral) manteniendo el tipo de cambio cerca del piso de la Zona de No Intervención (ZNI)”. Como consecuencia, agregan, “la inflación podría retornar a la zona de 2% mensual en la previa electoral (gracias a la calma cambiaria y la ausencia de subas de tarifas de servicios públicos), propiciando mejoras del salario real”.

 

Además, en este marco, la apreciación del tipo de cambio real permitirá una reactivación del consumo privado, dinamizando las actividades comerciales e industriales dependientes del mercado interno. Asimismo, la caída de la inversión comenzaría a desacelerarse en el tercer trimestre y lograría crecer en la comparación interanual en el último tramo del año, gracias a las mejores expectativas del mercado.

 

 

No obstante, detrás del éxito del plan oficial subyace el sesgo contractivo de la política monetaria. En ese sentido, la elevada tasa de interés –que prevemos permanezca todo 2019, dice Ecolatina- acotará la recuperación de la economía por su nocivo impacto sobre el aparato productivo. Por ende, pese a una gradual mejoría, el PIB caería en promedio 1% en 2019.

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En el segundo escenario, el que el Gobierno intenta a toda costa evitar, la dolarización se vuelve intensa y la oferta de dólares del Tesoro (venta de US$ 60 millones diarios, según se acordó con el FMI) no alcanza para impedir que el tipo de cambio experimente un salto significativo en un periodo corto de tiempo, alcanzando el techo de la ZNI. “Esa dinámica acelerará nuevamente la inflación en la previa electoral y deteriorará aún más el salario real posponiendo la recuperación del consumo privado. En consecuencia, las chances de reelección se reducen y la incertidumbre acerca del próximo gobierno harán que el deterioro de la demanda interna continúe en la segunda parte de 2019, provocando una caída más pronunciada del nivel de actividad”, concluye el reporte.

 

 

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