La píldora roja de Espert para entender nuestra decadencia

7 de febrero, 2019

José Luis Espert-

 

Por Eric Grosembacher

 

En el clásico cinematográfico Matrix, se le ofrece al protagonista Neo la oportunidad de elegir entre tomar una de dos píldoras. La píldora azul le permitirá olvidar lo sucedido y permanecer en la realidad virtual de la Matrix, mientras que la roja lo liberará de ella y lo conducirá al mundo real. Emprender la lectura de “La Sociedad Cómplice”, el último libro de José Luis Espert, es el camino equivalente a consumir la píldora roja: se trata de un ensayo sin anestesia necesario para entender nuestros errores. Hay un largo camino recorrido por la ruta equivocada y, mientras más nos demoremos en comprenderlo, más costoso será dar la vuelta.

 

Fue el Fondo Monetario Internacional hambriento de vernos sufrir, fue algún político corrupto que respondía a intereses extranjeros o fue la crisis en tal o cual país. ¿Quién no escuchó alguna de estas teorías conspirativas a la hora de explicar los recurrentes tropezones de nuestra economía? Los argentinos nos acostumbramos a buscar chivos expiatorios: veníamos bien hasta que “pasaron cosas” y pocas veces –por no decir nunca- nos hacemos cargo. “Pero la verdad es que, por algún motivo, los argentinos venimos tomando las mismas decisiones erróneas desde hace setenta años” introduce su último libro el economista que hace más de veinticinco años explica las causas de nuestro fracaso.

 

“La Sociedad Cómplice” analiza los mitos económicos que llevaron a la Argentina a la decadencia y qué hacer para corregirlos, exponiendo en un tono didáctico y completamente apto para no economistas –– quizás uno de los mayores desafíos para un economista-. Es que, definitivamente, hace décadas que Argentina viene haciendo las cosas mal, con el aval de las urnas y el consenso de la corrección política. “Seguimos validando y legitimando políticos que replican discursos totalmente contra intuitivos en cualquier otro lugar del mundo”, sentencia Espert.

 

¿Qué es lo que lleva al electorado a votar una y otra vez a políticos que afirman que el comercio es malo, que el Estado debe generar empleo y traccionar la demanda, que hay que estatizar las empresas, que hay que cerrarnos al mundo pues este nos quiere endeudar y sumir en el subdesarrollo? En pocas palabras, los grandes beneficiarios del círculo vicioso del fracaso “lograron crear un sentido común que les es funcional. Incluso hasta el más liberal de los nuestros debe “ceder” ante ciertos consensos argentinos, profundamente infundados.”

 

A diferencia de “La Argentina Devorada”, que ahonda respecto a las corporaciones responsables de nuestra decadencia (los empresarios prebendarios, los sindicatos y los políticos), aquí se busca ver el otro lado de la historia: el de cada uno de nosotros que, como la gran mayoría, sabe que algo no anda bien pero no nota que en sus propias ideas, prejuicios y nociones erradas se esconden las trampas que nos sumen en la decadencia. Desenmascararlas significa tener más herramientas para cuestionar las corporaciones que nos perpetúan en el subdesarrollo.

 

La obra se encarga de desmontar los principales mitos que nos llevaron a la decadencia y responder las preguntas claves que nos regresarán al sendero del progreso, de la Argentina que soñaba Juan B. Alberdi y siguiendo en mayor o menor medida los pasos de nuestros vecinos Chile, Perú, Brasil, Uruguay y todos los países del mundo desarrollado.

 

¿Es Argentina un país rico o un país pobre? ¿Qué elementos no pueden faltar para despegar como Nación, y cómo estamos los argentinos en esos campos? ¿El Estado debe hacerse cargo de los sistemas jubilatorios? ¿O cada individuo debe poder ahorrar para su vejez acorde a sus preferencias? ¿Cuáles son las ventajas de comerciar? ¿Por qué abrirse al comercio? ¿Es el comercio el camino a la riqueza o lo es el proteccionismo? ¿Y por qué caemos en una crisis tras otra? ¿Cuánto valdrá el dólar de acá a tres meses? ¿Gozaré de una jubilación que nos permita reproducir mis condiciones materiales? ¿Lograré acceder a un crédito que me permita comprar un hogar?

 

Estas son algunas de las preguntas que atraviesan la obra de Espert y que, capítulo por capítulo, son respondidas desde la historia, los datos y la teoría, de una vez y para siempre. Esto requirió de un profundo trabajo de investigación, que contó con la colaboración de los economistas Ana Aneise (UBA), Nicolás Charo (Ucema), Esteban Leguizamón (Unlp) y quien suscribe este artículo (Ucema).

 

En definitiva, y en palabras de José Luis, es una obra que se debe leer con la mente abierta, desnaturalizando algunos pensamientos esenciales y, por sobre todo, dispuestos a comparar. “Con la profunda responsabilidad y madurez como Nación que implica el asumirnos capitanes de nuestro propio barco: no solo las victorias serán nuestras, también lo serán las derrotas. Pero habrán sido producto de la valentía de sabernos un pueblo libre, que se rehúsa a ser eterno ahijado de corporaciones que engordan sus bolsillos a su costa”.

 

Como proclama el capítulo introductorio, “gran parte del ideario que nos mantiene en la decadencia y la oscuridad está sustentado en la creencia de que somos un caso único, que no podemos aplicar a nuestro país lo que han hecho nuestros vecinos, que la ecuación argentina es demasiado compleja y nada tienen el resto del mundo para aportarnos respecto a cómo crecer.” El desafío es, entonces, sacar a nuestro país de la burbuja en la que lo han sumido adrede: si otros pudieron, nosotros también, y es solo cuestión de decidir cambiar (de verdad).

 

 

RelatedPost

Dejá un comentario