Optimismo en el BCRA tras primer mes del plan 0%

El dólar mostró una fuerte baja de más de 10% pero, también, con costos colaterales no menores

 

Por Juan Manuel Antonietta

 

Cumplido un mes del nuevo plan 0%, el dólar minorista que registra el BCRA bajó de $40,739 (el precio del 1º de octubre pasado) a los $36,775 de ayer. La victoria, de todas maneras, salió cara: implicó una tasa de interés de política monetaria que mostró un pico de 73,52% el 8 de octubre y bajó (algo) desde entonces.

 

Pero hay motivos para ser optimistas: tanto la tasa como el dólar han mostrado una tendencia a la baja, y este último, se acerca cada vez más a la zona baja de la banda. El compromiso con no aumentar el nivel de la Base Monetaria (BM), respecto al promedio mensual de septiembre, fue sobrecumplido con un promedio mensual de $1.252 mil millones, es decir, 1,5% ($18.700 millones) menos que en septiembre

 

En diálogo con El Economista, importantes funcionarios del BCRA señalaron su optimismo respecto del nuevo programa. “El fin de la financiación del Tesoro y el fin del déficit son dos factores que brindarán mucho aire al BCRA, que sólo tendrá que afrontar el costo de la tasa, y el programa se ve muy sostenible”, señaló una fuente de la autoridad monetaria.

 

Los funcionarios hicieron mucho hincapié en que los objetivos del BCRA son de máxima. Esto significa que, por ejemplo, cuando fueron consultados por este diario sobre la “estacionalidad permanente” de 10% para la BM en diciembre, señalaron que, de considerarlo necesario, ese resultado podría ser revertido y reabsorberse en febrero o marzo.

 

 

Respecto de la posible “bola de Leliq”, rescataron el buen punto de partida del que se parte. La capitalización a siete días de las Leliq -la TNA de estas tasas es de cerca del 100%-, así como incrementa los intereses, cuando cae la tasa acentúa la baja, en un contexto, como esperan, baja de la inflación. Según consultoras privadas, la inflación se desaceleró en la última quincena de octubre, aunque se mantiene en niveles altos del orden del 5%.

 

Al respecto del esquema de banda de flotación, se precisó que continuará a fin de diciembre, pero con una pendiente que será distinta.

 

Los resultados

 

Las fuentes señalaron que, de no haberse aplicado el programa, la base monetaria hubiese subido $50.000 millones en octubre. Desde principio de octubre, el BCRA elevó 3 puntos porcentuales los coeficientes de encaje integrables con Leliq y dispuso que todo el encaje marginal de los depósitos a plazo fijo pudiera integrarse con Leliq. Esto promovió la transmisión de la suba en la tasa de interés de las Leliq a las tasas de interés pasivas y tuvo como correlato mayor estabilidad cambiaria y un creciente dinamismo de los depósitos a plazo fijo del sector privado.

 

Así fue como estas medidas permitieron que el deseable desarme de Lebac (según los propios funcionarios), que continuó durante el mes de octubre, no resultara en un aumento de la BM. Sobre el spread entre la tasa de las Leliq y la de los plazos fijos, cabe aclarar que se debe a que una parte de ello es circulante, según expresan desde el BCRA.

 

Al respecto de la nueva Carta Orgánica, que debe realizarse según se acordó con el FMI, se señala que mostrará una “independencia incuestionable” y mostrará cambios importantes. Cabe recordar que el nuevo presidente del BCRA es el ex número 2 del ministro Hacienda, Nicolás Dujovne.

 

Por último, al respecto de la preocupación central de las últimas semanas (el riesgo país que se mantuvo alto pese a los resultados del plan económico), se aclaró que se debe a que son mercados diferentes, y el salto del dólar había sido más sobredimensionado. A medida que pase el tiempo y continué la estabilización, los bonos en dólares (una apuesta de largo plazo) recuperarán si el contexto externo y político resulta favorable.

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