Bolsonaro puede ser más peligroso que Trump

Más allá de la similitudes entre Bolsonaro y Trump, el dato saliente es que Brasil no tiene los contrapesos institucionales de Estados Unidos

 

El gurú económico de Jair Bolsonaro, se lee y escucha, es Paulo Guedes, quien asumiría como superministro de Economía si el líder de derecha concluye su faena electoral en un par de semanas (y la Justicia lo permite). Sin embargo, Brian Winter (Americas Quarterly), opina que el verdadero gurú de Bolsonaro es Donald Trump.

 

“Riánse si quieren. Pero ahora la derecha brasileña ve la fórmula trumpiana de una fuerte alianza con las empresas, una línea dura contra el crimen, el nacionalismo sin disculpas y la retórica de la libertad económica como un caso de prueba tremendamente exitoso, y un ejemplo a seguir. Es el evangelio entre el grupo de intelectuales que respaldan a Bolsonaro en las redes sociales y en la prensa (varios de los cuales, incluido Olavo de Carvalho, viven en Estados Unidos). Un asesor de Bolsonaro elaboró una lista de los éxitos de Trump y la envió al jefe durante la campaña. El mismo Bolsonaro ha abrazado las comparaciones”, amplía Winter en su artículo.

 

Comparten una visión muy crítica hacia China y una voluntad común de jugar fuerte: por ejemplo, Bolsonaro fue a Taiwán en abril pasado para provocar a Pekín. Coinciden en que deben haber sectores de la economía que deben protegerse, algo que desentona con el manual liberal clásico. “No vamos a permitir que cualquier país venga aquí y tome nuestro patrimonio”, dijo, el lunes, en un Facebook Live junto a Guedes, sin dar más precisiones sobre cuales pueden ser esos sectores estratégicos a cuidar. Restringir la migración (llegan miles de venezolanos por día a Brasil), apoyo a las FF.AA., negociaciones comerciales bilaterales y desinterés por los organismos internacionales son otros temas que los hermanan. También comparten que el contenido es más importante que las formas y visualizan los debidos procesos democráticos más como impedimentos que como un mandato institucional. El famoso “el fin justifica los medios”. Sin embargo, y a diferencia de Trump, Bolsonaro no tendrá los checks-and-balances que ideó James Madison en EE.UU, ni el entramado institucional que tiene la potencia del norte. A la vez, Trump tensa la cuerda como una estrategia negociadora, pero la sangre no llega hasta el río (no siempre, cuanto menos) mientras que el carácter del candidato brasileño es una incógnita.

 

El combo de líder imprevisible, con un plan poco delineado, una región inestable (y un país en crisis en su frontera del norte), la necesidad de consolidar su caudal y ausencia de contrapesos institucionales son un riesgo tan nítido como insoslayable. El politólogo Luis Tonelli avizora “un presidencialismo rampante” en Brasil y enumera potenciales nubarrones en el horizonte bilateral con Argentina si Trump elige a Bolsonaro por sobre Mauricio Macri o si el nuevo líder de Brasil se pone proteccionista.

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