Presupuesto: optimismo oficial por cita de Macri con los gobernadores

Será mañana en la Casa Rosada y existe confianza en que se saldarán las diferencias restantes

 

Habrá cumbre, como habían solicitado los gobernadores, en sus anteriores encuentros multilaterales. Y como quería el Gobierno, para mostrar acompañamiento y fortaleza, cosas que fueron en rezago en los últimos meses. Y habrá foto para sellar la búsqueda compartida de consensos y la voluntad de acotar distancias, diferencias. Pero el Ejecutivo no podrá evitar las críticas al primer borrador, que varias de las declaraciones a favor sean de “compromiso”, alguna explicación de apoyo “no querido” y alguna ausencia. El presidente Mauricio Macri los esperará a las 17, en Casa Rosada, para avanzar en el acuerdo por el Presupuesto 2019, que el Gobierno tiene que presentar ante el Congreso antes del 15 de este mes.

 

La negociación estuvo a cargo del ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio. Durante las últimas semanas recibió a ministros de las áreas de Economía y Hacienda de las diferentes provincias y avanzó en el trazo fino del acuerdo, con muchas idas y vueltas. Por caso, tuvo que contener el descontento por la finalización abrupta y unilateral del Fondo Federal Solidario y las quejas por el reparto de cotos y recursos en el ajuste del déficit fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un contexto de crisis cambiaria e incertidumbres en alza. Frigerio puso en práctica su muñeca política y logró aquietar las aguas, más allá de algunos remezones que persisten.

 

El pedido de las provincias, en ese sentido y más allá de los matices, tiene un punto en común: pretenden que el nuevo ajuste que se negocia con el FMI no tenga cargas extra y que el Gobierno contemple algunas modificaciones tributarias, más allá de lo negociado en el Consenso Fiscal, a fines del año pasado. La clave del acuerdo posible está en la voluntad de ampliar los ingresos federales y que la discusión no se circunscriba meramente a reducir los gastos y distribuir los costos. En este sentido, el Gobierno está dispuesto a compensar parte del esfuerzo que le pide a las provincias con una postergación por doce meses de algunas de las reducciones de impuestos previstas. La excepción sería la rebaja del Impuesto a los Ingresos Brutos, que la Casa Rosada pretende no dejar a un lado por considerarlo uno de los más distorsivos para recuperar competitividad. Y, en algunos casos, como en el impuesto a los bienes personales, significaría una mayor presión tributaria.

 

Como se dijo, entre los gobernadores existen diferencias y posturas distintas respecto de los puntos tratados. Que reproducen, de algún modo, las cercanías y las distancias con el Gobierno Nacional. Más allá de los cinco distritos que administra, los mandatarios que se mostraron más propensos a garantizar la ley de leyes fueron el salteño Juan Manuel Urtubey, el entrerriano Gustavo Bordet, el rionegrino Alberto Weretilneck y, en menor medida, el cordobés Juan Schiaretti. En tanto, la fueguina Rosana Bertone, el tucumano Juan Manzur y el chubutense Mariano Arcioni aparecen como los gobernadores que fueron endureciendo más su postura, sin contarse entre los que rechazan el acuerdo.

 

“Córdoba hace todos los esfuerzos para que la Nación tenga Presupuesto. La negociación no está lejos de un acuerdo”, sostuvo Schiaretti en las últimas horas. “Negar la ley es un acto de irresponsabilidad institucional. Tenemos que ponernos a trabajar todos, responsablemente, para salir adelante”, dijo en el mismo sentido Urtubey. “La gran mayoría de los gobernadores estamos trabajando para que el país tenga un Presupuesto y que ese Presupuesto termine de resolver todas las dudas que hay respecto a la economía del país”, se acopló Weretilneck.

 

En el lote de los díscolos, de los más críticos, en tanto, el santafesino Miguel Lisfchitz ganó terreno, que ya adelantó que no estará presente por un compromiso acordado con antelación. “No somos responsables del déficit nacional y es injusto que las provincias lo paguemos. Hay una intención del Gobierno de convertirnos en socios del ajuste”, sostuvo. Y agregó: “Me preocupa que un debate que puede ser razonable, no termine siendo un aval de todos los gobernadores a la totalidad del proyecto económico. Los gobernadores somos autónomos. En mi caso falta un trecho para la foto con el gobierno”. “¿Quién quiere votar el Presupuesto del FMI? Yo no”, se preguntó también el puntano Alberto Rodríguez Saá. “No le va a ser tan fácil al gobierno nacional, como este entiende, que se va a votar a libro cerrado”, señaló la fueguina Bertone.

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