Precios Cuidados, la dudosa apuesta para combatir la inflación

El Gobierno relanzó Precios Cuidados para intentar frenar una inflación en peligroso ascenso

Por Juan Manuel Antonietta

 

“Pusimos en marcha Precios Cuidados tras reunirnos con las empresas y los supermercados”, dijo ayer el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, tras salir de la reunión de coordinación en la Casa Rosada. El plan que Daniel Funes de Rioja (Copal), y otros economistas en la época del kirchnerismo, llamaban “precios pisados” vuelve impulsado por el Gobierno para combatir la inflación. La necesidad tiene cara de hereje.

 

Sica explicó que “garantizamos una buena reposición de productos poniendo precios que no bastardearán la rentabilidad de las empresas”, y agregó que “el programa sirve como una buena referencia de los precios para los consumidores”.

 

“Precios Cuidados está por arriba de los precios mínimos y por debajo de los precios promedio, lo que significa que las empresas mantendrán su rentabilidad”, indicó el ministro de Producción y Empleo señalando que, de esa forma, se podrá mantener la oferta.

 

Más control

 

Además, Sica aclaró que el Gobierno está trabajando con las provincias que forman parte del programa para apoyar a los trabajos de inspección, con el objetivo de controlar que supermercados y proveedores cumplan con lo que firmaron.

 

Según Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, “es muy difícil controlar, ya que entre grandes cadenas, supermercados chinos y canal mayorista hay cerca de 18.000 puntos de venta”.

 

En esta nueva etapa del plan se incorporarán 127 alimentos y el programa contará con más de 550 productos, con vigencia hasta el 6 de enero. Por su parte, las cadenas de supermercados sumarán productos adicionales de su portfolio de marcas propias y se prevé que haya un aumento promedio de 3,1% hasta enero. No obstante, sólo en agosto se espera que el IPC sea de 4% y estos elevados guarismos podrían persistir en los próximos meses atrasando relativamente los productos de la canasta.

 

Di Pace explicó, en diálogo con El Economista, que “es una herramienta que viene a dar contención de precios de referencia ante una inflación muy elevada que estamos viendo en los próximos meses hacia los sectores socioeconómicos medios, medios bajos y bajos”.

 

“El tema es que la herramienta además de brindar contención de precios en la canasta básica tenga un nivel de cumplimiento importante que no se estuvo viendo en las últimas ediciones”, dijo el director de la consultora Focus Market y agregó que “la intención del Gobierno era desestimular el programa no intensificarlo pero debido a este recrudecimiento de la inflación vuelve sobre el programa”.

 

Al respecto de la viabilidad de cumplir este acuerdo que contempla un aumento de sólo 3,1%, Di Pace explicó que ”con una inflación entre septiembre enero acumulada que va a ser del 15%-16%, al finalizar esta primera etapa del programa los productos van a ser no de promoción sino de remate”.

 

El especialista indicó que los empresarios lo que hacían en las anteriores versiones del programa era enviar menor cantidad de productos a las góndolas y los colocaban en lugares poco visibles.

 

¿Un acuerdo de precios?

 

En este contexto de aceleración inflacionario muchos economistas solicitan un acuerdo de precios para intentar bajar la nominalidad y en esa dirección el Gobierno espera que opere Precios Cuidados. El economista Eduardo Levy Yeyati señaló que, de extenderse el programa lo suficiente, estaríamos ante un acuerdo de precios. Así, podría reciclarse de un modesto mecanismo de coordinación en algo más general sobre un marco de acciones de políticas más globales.

 

Luciano Cohan, ex Subsecretario de Programación Macroeconómica, opinó que el programa es homeopático: “El problema de plantearlo de esta manera es que da la falsa impresión de que Precios Cuidados sirve para algo. En verdad es homeopatía que no cubre ni 1% de las góndolas de los supermercados ni el 0,1% de los precios”. De extenderse más y transformarse en un acuerdo de precios, según el economista, podría tener otro tipo de impacto.

 

Pero, para Di Pace, el mecanismo que va a disciplinar los precios va a ser la contracción de la demanda que va a generar bastante resistencia a la suba de precios. “Según las estimaciones de Focus Market en julio la caída del consumo masivo será de 7,8% y 3,2% en el acumulado del año”, indicó y agregó que “no va a ser fácil que se traslade a precios la devaluación pero a consta de un sacrificio grande del sector empresario”.

 

“Hoy los pequeños negocios están facturando más pero venden menos en volumen y pagan más impuestos por esa facturación mayor”, dijo di Pace y concluyó que “hay un cuello de botella muy importante y el Gobierno debería tomar medidas inmediatas para estos pequeños comercios tradicionales que tendrán tiempos difíciles”.

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