Cumbres peronistas, entre el Presupuesto y la crisis del Gobierno

El martes, habrá reunión de gobernadores (moderados y críticos)

 

La oposición siguió de cerca el fin de semana de reuniones en la quinta presidencial de Olivos. Incluso, con intercambio informal con algún integrante del Gobierno por parte de sus referentes más moderados. La crisis cambiaria y la incertidumbre tras la serie de rumores (y las confirmaciones) sobre modificaciones en el Gabinete de ministros tuvo teléfonos al rojo vivo y análisis diversos sobre posibles pasos a dar. Mientras el kirchnerismo acentúa su crítica al rumbo económico del Gobierno y señala relación directa entre el deterioro de la gestión con las causas que alcanzan a su líder (hoy, por caso, declara Cristina Kirchner en Comodoro Py), el peronismo moderado, más negociador, oscila entre ofrecerse como garante de una gobernabilidad que parece ingresar en una zona de turbulencias y endurecer sus posiciones.

 

Los opositores con responsabilidades ejecutivas, por cierto, parecen los más preocupados. Gobernadores, sobre todo. Más allá de las diferencias de matices y políticas entre ellos, parecen atravesarlos una certeza compartida: el país debe tener Presupuesto 2019 en tiempo y forma. La devaluación de la moneda y la ausencia de certezas respecto de las características que tendrá el año próximo económico, de todos modos, hace más compleja no sólo la negociación, sino también el usufructo de ese diseño en la distribución federal de los recursos. Pero son conscientes que es un paso imprescindible. El miércoles pasado, algunos de ellos tuvieron su cumbre en el Consejo Federal de Inversiones. Repetirán mañana. Con la presencia de varios mandatarios que estuvieron ausentes en aquella ocasión y los esbozos de una propuesta alternativa a los números iniciales que presentó en borrador el Gobierno.

 

En el encuentro de la semana pasada estuvieron el presidente del bloque Justicialista en el Senado, Miguel Angel Pichetto, y el dirigente del Frente Renovador Sergio Massa. Pero los que hicieron oír su voz fueron los gobernadores más díscolos. Sobre todo, el pampeano Carlos Verna y el puntano Alberto Rodríguez Saá. El tucumano Juan Manzur ofició más organizador. A ellos, se sumarán el salteño Juan Manuel Urtubey, el cordobés Juan Schiaretti y el entrerriano Gustavo Bordet, los mandatarios más cercanos al Gobierno Nacional, junto al chaqueño Domingo Peppo y el misionero Hugo Passalacqua. Mientras que el tándem crítico parece haber sumado en las últimas semanas a la fueguina Rosana Bertone y al chubutense Mariano Arcioni, quienes consideran que el Ejecutivo Nacional sumó varios destratos con las provincias patagónicas.

 

El proyecto oficial de Presupuesto debe estar listo para el 15 de septiembre próximo. El Gobierno confiaba en tenerlo a punto para unos días antes, aunque todo parece en entredicho por estos días. Entre otras cosas, porque no se sabe bien de cuánto deberá ser el ajuste. Del recorte estipulado de $ 300.000 millones, con el objetivo de cumplir con el déficit de 1,3% acordado con el organismo con el Fondo Monetario Internacional, la Nación debía asumir $ 200.000 millones, mientras que el resto quedaba para las provincias. Qué sucederá con el recorte más amplio que ahora se pidió es algo que genera más incertidumbres entre gobernadores, duros y moderados por igual.

 

Urtubey, por caso, es uno de los gobernadores que pretenden ganar terreno en esta coyuntura. Sin trastocar su perfil moderado, pero ofreciéndose como alternativa posible. Esta semana tiene previsto cerrar los detalles de un acto que pretende compartir con el dirigente del Frente Renovador, Sergio Massa, dispuesto a elevar su visibilidad, el gobernador tucumano Manzur y el senador Pichetto, eje del peronismo federal y distante del kirchnerismo. Según trascendió, pretende sumar al economista Roberto Lavagna, considerado por varios sectores en el peronismo como posible candidato de unidad en el no kirchnerismo. Lavagna no dio señales en ese sentido, pero sí algunos dirigentes de su entorno. El expresidente Eduardo Duhalde promovió varias veces su candidatura en estos días.

 

Desde el kirchnerismo, en tanto, intensifican las críticas. Como forma de contraponer modelos, programas de Gobierno y resultados. Y dan por hecho no se perderán la ocasión para “facturarle” al Gobierno el cambio de posición respecto de las retenciones, si se confirma el restablecimiento y/o el incremento de éstas a algunos productos.

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