Caputo aseguró que el dólar se tranquilizó

El presidente del BCRA disertó en la 39° Convención del IAEF

Luis Caputo habló hoy en la 39° Convención del IAEF, que se realiza en Mendoza. Hace mucho que no la hacía y, por todo lo que pasó y el puesto que ocupa, sus palabras eran muy esperadas y fueron seguidas muy de cerca. Con tono tranquilo, casi un reflejo del dólar, que hoy vuelve a bajar fuerte en Argentina, sugirió que lo peor ya pasó (en el plano financiero), pero que el impacto en la economía real será importante y tardará más tiempo en revertirse.  Habló de todo. A continuación, lo más importante según la mirada de El Economista.

 

La “mala” relación con Nicolás Dujovne “Es una ficción más”, dijo. “No tengo tanta experiencia política, pero ya me estoy acostumbrando a estas cosas. Parece un deporte. Si estamos peleados, lo disimulamos bastante bien”.

 

¿Por qué no fue a Washington? “Iba a ir, pero el lunes por la tarde decidí no viajar porque había sido un día difícil y el martes también iba a serlo. Me comuniqué con Christine Lagarde y me entendió. Presentamos un programa monetario y cambiario y lo llevaron Gustavo Cañonero y Pablo Quirno”, señaló “Toto”.

 

El balance de la última gira “No puedo contar mucho porque es confidencial, pero nos fue muy bien. Hubo muy buena aceptación y recepción. En el FMI hay muy buena gente, muy buenos técnicos y quieren ayudar. Para ellos también es importante porque está su prestigio en juego y van a hacer todo lo posible para que salga bien. Estamos muy confiados en el nuevo plan”, remarcó

 

Su “poder de fuego” y la estrategia del BCRA “Sí, en los últimos días cambió la estrategia”, dijo y planteó que hay varias estrategia posibles. “Hay quienes piden, por un lado, plantarse en un precio y defenderlo y, por el otro, quienes dicen que tiene que flotar y encontrar el equilibrio donde sea. Yo no adhiero a ninguna”, dijo y explicó: “No están dadas las condiciones para plantearse en un determinado precio y la idea del tipo de cambio flotante, más aún con esta inflación, es poder absorber shocks”. Tampoco, dijo, es válida la idea de que “encuentre el equilibrio donde sea porque en el medio afecta otras variables y la gente se asusta”. Además, señaló, “hay reglas firmadas con el FMI”. Igualmente, dijo, “si se puede demostrar (ante el FMI) que cierta estrategia no es la más apropiada para determinado momento, saben escuchar”. Las subastas, dijo, funcionaron en agosto, “pero ya no eran la mejor herramienta en un mercado más disfuncional”. Eso cambió, dijo, “el mercado encontró el mensaje y ayer encontró un equilbrio más bajo sin intervención del BCRA”. Anticipó: “Vamos a una situación de más calma, y no solo en el mercado de cambios, sino en los bonos y la Bolsa. Los mercados se movieron en manada y exageraron”. El tipo de cambio real, dijo, hoy está en los niveles de 2003, “uno de los más altos que hemos tenido”. La paridad peso-dólar “es bien competitiva” y, además, “los términos de intercambio son 16-17% más altos que en 2003”. Algunos, agregó, “ya empiezan a notar la exageración y otros lo harán un poco más adelante”.

 

“El Presidente Macri ha conseguido un gran apoyo internacional y hay un enorme interés para que nos vaya bien”, dijo y anticipó una pronta vuelta a los mercados voluntarios de deuda

 

El BCRA durante la corrida “Fue muy duro”, admitió y habló de las “desventajas” que tiene Argentina, y los emergentes en general, y dijo que hubo cosas que, como trader, hubiera querido hacer y no puedo. “Tenemos menos herramientas. En un país desarrollado, nuestra tormenta hubiera durado un minuto y medio. Acá tenemos menos libertad y menos opciones”, dijo y mencionó las actuaciones de Ben Bernanke en 2008-2009 y Mario Draghi, un tiempo después, “quien pudo imprimir euros, comprar bonos soberanos y poner la tasa en 0%”. Agregó: “Me encantaría comprar bonos nuestros que rinden 10% o tener espalda ilimitada para decir ‘las cosas llegaron hasta acá'”. No poder hacer eso, dijo, “es resultados de haber hecho las cosas mal durante 70 años y no tener un mercado de capitales desarrollado que nos permita recibir shocks”. El sábado viajará a Basilea a la reunión de banqueros centrales. Allí, dijo, planteará que los grandes bancos centrales del mundo puedan usar un porcentaje pequeño de sus reservas (el 2%, por ejemplo) para comprar bonos de países emergentes.  “Así como nosotros, con nuestras reservas, financiamos a ellos”, graficó.

 

Caputo IAEF

 

La volatilidad y la trampa del corto plazo “No debemos desviarnos de las metas y cumplir”, dijo. En concreto, la nueva meta de déficit 0% en 2019. “Siempre supimos que el gradualismo podía cortarse y lamentablemente eso pasó”.

 

¿Crisis externa o local? “Hubo un shock externo, claramente. Antes, había 3-4 emisiones emergentes por día y ahora contás con los dedos de una manos las que hubo en los últimos 5 meses”, dijo y señaló que “a nosotros nos afectó más por nuestra vulnerabilidades”. Allí reseñó la sequía y los cuadernos, “que son buenísimos en el mediano y largo plazo, pero que pegaron en el corto plazo y generaron problemas”. Eso, dijo, retrasó inversiones y “generó un incremento de nuestros spreads de 200 puntos básicos en pocas semanas”.

 

Todos ponen “Vamos a tener que poner todos porque son momentos difíciles. Si bien los mercados se van a recuperar más rápidamente, la recuperación de la economía real será lenta”. Sobre la misma, dijo: “Haremos lo posible para que la recuperación sea lo más rápido posible”. Los cambios, dijo, “llevan tiempo y hay que pensar en el mediano y largo plazo”.

 

Tasas en 60% “¿Es viable una economía con una tasa de 60%?”, preguntó el moderador José del Río. “No”, dijo, escueto, Caputo. “En el corto plazo, seguirá porque estamos en crisis y esta no será la tasa de mediano y largo plazo. Es una tasa de tormenta”, dijo. “Son las armas que tenemos”, argumentó.

 

Inflación  Sin déficit fiscal ni financiamiento del BCRA hacia el Tesoro, “las dos fuentes de inflación más frecuentes en Argentina, las cosas se van a ir reacomodando y la tasa va a ir bajando”. A la vez, agregó: “Hemos cerrado todas las canillas de expansión monetaria. Lo único que quedan son los intereses implícito en nuestras notas. Prestamos mucha atención a los agregados monetarios. Cuando termine el desarme de Lebac, no va a quedar ningún peso adicional dando vuelta en el mercado”, sentenció. “Sin maquinta ni déficit, la inflación va a bajar. Pasó en todo el mundo y no seremos una excepción”, agregó y que dijo que seguirá alta en 2019 por la inercia, el pass-through y los ajustes en tarifas.  “Pero que no haya ninguna duda: la inflación va a ir a la baja a futuro”, concluyó. “Vamos a tener una inflación normal”, dijo.

 

La Cuenta Corriente “La reversión ya está ocurriendo”, dijo y seguirá. “Con el nuevo tipo de cambio, el déficit en la Cuenta Corriente va a ser de 1,70% del PIB en 2019”, dijo.

 

El Programa Financiero “El financiamiento va a estar exgeradamente asegurado en 2019”, dijo, rotundo. “Y cuando el mercado se de cuenta de eso, nos va a volver a prestar”, vaticinó.

 

“El financiamiento va a estar exgeradamente asegurado en 2019”, dijo, rotundo. “Y cuando el mercado se de cuenta de eso, nos va a volver a prestar”, vaticinó.

 

Riesgo país “Es importantísimo bajarlo, además, porque es el termómetro con el que se financian nuestras empresas”, dijo. “Va a bajar”, auguró y también dijo que no baraja introducir controles de capitales, pero que no tentarán los capitales de corto plazo, como se hizo con las Lebac.

 

¿Conspiración detrás de la corrida? “No tengo elementos para pensar eso”, dijo, y reconoció que hay bancos (mencionó a “algunos europeos”) y fondos que están jugando en contra. “Hay gente que nos juega en contra, pero son las reglas del juego del mercado”, dijo.

 

Reservas “El nivel es bueno y holgado”, dijo. “Pero hay que cuidarlas”, agregó.

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