El temido 32% es el nuevo piso

Las expectativas para 2018 ya superan el número que obligará a sentarse con el board del FMI

 

La difusión del dato de inflación de julio por parte del Indec, que arrojó una variación mensual en el IPC del 3,1%, fue seguida de una serie de análisis de consultores privados, que analizaron la publicación y presentaron sus proyecciones para lo que queda de 2018. El diagnóstico coincide en esperar que la inflación minorista se mantenga elevada en agosto y que se ubique en el rango de 32%-35% en el acumulado a fin de año.

 

Desde ACM, lamentaron que el proceso inflacionario “muestre una inercia que está lejos de quebrarse”. En su reporte, dijeron: “Preocupa la persistencia y aceleración de la inflación núcleo, que registra un promedio mensual de 3,2% en el último trimestre, cuando en igual período del año pasado alcanzaba el 1,7%”.

 

Nuevo piso de 3%

 

Para agosto, ACM espera un piso de 3,2%, impulsado por aumentos específicos de precios regulados, sumado a la presión adicional ejercida por los movimientos en el tipo de cambio. En igual sintonía, desde la consultora LCG afirmaron que “agosto volverá a ser un mes con inflación en alza”, con un piso de 1,5% sólo por los incrementos de precios de regulados. “Coinciden aumentos puntuales como la suba de electricidad (+24%), combustibles (+6%), prepagas (7,5%), servicio doméstico (12%), electricidad (+24%) y transporte público de pasajeros (colectivos y trenes 10% y subte 67%), que se licuará en parte por haber sido implementada a fin de mes pero dejará un arrastre para septiembre”, detallaron en su reporte. En SBS, en tanto, los monitoreos de alta frecuencia que realizan los llevan a esperar 3% de inflación para el mes en curso.

 

Lo que queda

 

Hacia adelante, el escenario se mantiene desafiante. Se combinan la concurrencia de aumentos de precios regulados (se encuentran agendados aumentos de transporte para los próximos dos meses y se convocaron audiencias para septiembre para definir incrementos en el gas) y la presión que ejerce el deslizamiento del tipo de cambio, además de los efectos rezagados de la depreciación ya ocurrida. Asimismo, aunque registró una baja en los últimos días, de retomarse un sendero ascendente en el precio internacional del petróleo (en el último año, su cotización en dólares acumula más de 40% de aumento), podría sumar presión adicional sobre los precios, a través de su efecto en los combustibles y la energía.

 

 

Rumbo a DC

 

De acuerdo a las fuentes consultadas, la continuidad del proceso inflacionario esperada para agosto y septiembre llevaría, con muy altas probabilidades, a superar el límite superior de la banda exterior trimestral acordada con el FMI, que asume que la inflación interanual no puede excederse del 32% interanual al cierre del tercer trimestre. Un incumplimiento obligaría a una reunión con el directorio para rediscutir las acciones de política monetaria.

 

Desde ACM suponen que la posibilidad de evitar superar la marca “es muy baja”, al igual que en el Grupo SBS, cuyo informe fue encabezado con un título sugerente: “Agendando la reunión con el directorio”. En SBS, consideran “un milagro” que no se perfore el techo del 32% de inflación interanual en el tercer trimestre y señalan que “las autoridades tendrían que completar una consulta con el board del FMI antes de que se extiendan nuevos desembolsos”. No obstante, buscaron llevar tranquilidad, aclarando que no consideran que dicho incumplimiento ponga en riesgo la continuidad del programa, sino que implicaría la obligación de explicar la postura monetaria del BCRA y su interpretación de los desvíos ocurridos y discutir la propuesta de políticas a tomar en consecuencia, tal como fue especificado en la carta de intención suscripta.

 

Mirando hacia diciembre, en LCG puntualizan que no ven muchas posibilidades de cumplir la meta convenida con el organismo que dirige Christine Lagarde para fin de año, donde se volvería a su perar la cota máxima del 32%. De hecho, estiman que “la inflación (de 2018) se ubicará por encima del 34% anual”. ACM pronostica para diciembre guarismos similares, con un incremento del índice de precios en el orden del 34-35% en tanto que SBS mantiene su escenario base, que supone el 33,5% para el año en curso.

 

Desde EcoGo, Martín Vauthier coincidió en que 32% parecería ser el nuevo piso proyectado para 2018 y sumó al análisis las recientes decisiones de la autoridad monetaria. De acuerdo a su visión, el programa de desarme del stock de Lebac, anunciado ayer por el BCRA, podría sumar un efecto acelerador a corto plazo, ya que “implica posiblemente un dólar más alto y una tasa más baja que en la situación previa”.

 

 

Los atenuantes

 

La política monetaria restrictiva del BCRA, en conjunto con el escenario recesivo que se espera para los próximos meses, aparecen como los diques que ayudarían a contener el aumento de precios, de acuerdo a las fuentes consultadas. LCG explica que esta vez, el BCRA “está siendo ayudado por una postura fiscal restrictiva”, en la cual “el apretón monetario del BCRA (con promesa de tasas al 45% hasta octubre) y el efecto recesivo que esperamos para los próximos meses podrían no convalidar una disparada de los precios”. Desde SBS, coinciden en que el accionar de la institución que dirige Luis Caputo tiene un impacto amortiguador sobre la escalada de precios, aunque afirman que, dados los rezagos con que opera la política monetaria, los efectos podrían recién verse el año próximo, para el cual mantienen sus perspectivas algo más alentadoras, con 19% de inflación como escenario base. Pero para eso aún falta mucho.

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