El fin de la pax cambiaria y el riesgo del círculo vicioso

Sin un dólar estabilizado, las tasas no bajarán y la inflación se mantendrá elevada: como en un círculo vicioso, la economía seguirá con tónica recesiva y amenazará la reelección de Macri

Por la suba del dólar, aumenta la competitividad

 

Por Alejandro Radonjic

 

Sin un dólar estable, las tasas no bajarán y la inflación se mantendrá elevada. Es decir, la economía real seguirá con tónica recesiva y amenazará la reelección de Cambiemos. Por eso, la misión que le encomendó Mauricio Macri a Luis Caputo fue anestesiar el billete. Y lo logró…por unas semanas.

 

Sin embargo, se despertó y, como un bebé que llora, no parece querer dormirse. El mercado se le anima a Caputo porque sabe que no tiene municiones para salir a frenarlo. “Si aparece una orden del BCRA en las pantallas, se cae el acuerdo”, dijo Christine Lagarde, titular del FMI. El organismo no financiará una paridad “política” que desee el Gobierno. Será el mercado el encargado. Por eso, el Gobierno buscará negociar con la misión del FMI que llegará a Argentina una flexibilización de esa regla. Se verá si eso sucede y si tiene el impacto buscado, también.

 

El Economista consultó a Miguel Zielonka (EconViews) y Martín Vauthier (EcoGo) para conocer su visión sobre qué deparará hoy el mercado de cambios en Argentina.

 

“El tono del mercado lo va a poner el mercado global. Si viene un respiro, tendremos una bocanada de aire fresco. Si el dólar sigue fuerte globalmente, seguirá la presión cambiaria”, dice Zielona y recuerda que el Dollar-Index cerró el viernes en 96.

 

“Esta semana viene la misión del FMI y se comenta que Argentina está pidiendo más flexibilidad para usar reservas. Si eso se confirma puede ser positivo para el peso, pero siempre en segunda instancia: si las monedas emergentes se deprecian nosotros lo haremos en mayor medida”, sostiene.

 

¿Y cuáles son los riesgos globales? Zielonka menciona tres. “Incertidumbre en Turquía por desequilibrios macro y ruido político es un factor; guerra comercial entre EE.UU. y el resto del mundo, pero especialmente China, es otro y, el tercero, la suba de tasas en EE.UU.”, dice.

 

Desde EcoGo, Vauthier coincide en que el mundo manda a la hora de otear para donde rumbeará el “billete”. En diálogo con El Economista, así lo explica: “La dinámica del mercado va a estar muy vinculada a lo que ocurra a nivel global con la crisis en Turquía y la reacción de los flujos de capital. Si bien Argentina presenta vulnerabilidades propias, como los altos vencimientos de Letes en el muy corto plazo y la incertidumbre relacionada con el sesgo del Gobierno que asuma a fines del año que viene (en un contexto donde la economía no va a dar buenas noticias al menos hasta 2019), el derrape del viernes fue explicado en gran medida por el efecto contagio de la situación en Turquía”.

 

A su vez, agrega: “De cualquier manera, y más allá de los factores globales, el mercado va a seguir muy atento a la capacidad del Tesoro de fondear su programa financiero de dólares en el corto plazo, que es en última instancia el factor que estaría detrás de una baja sostenida en el riesgo país. El otro factor, la incertidumbre política, difícilmente se resuelva sin un repunte en el nivel de actividad, algo que no va a ocurrir de sostenerse estos niveles de tasas en pesos”.

 

Allí entra el riesgo de un círculo vicioso: “La política económica parece enfrentar un círculo vicioso. La decisión de usar más de la mitad del primer tramo del préstamo del FMI al Tesoro para intervenir en el mercado de cambios deriva en que el Gobierno tenga hoy pesos y no dólares, encendiendo las alarmas del mercado y dificultando la baja en el riesgo país. Y si el riesgo país no baja, la presión cambiaria difícilmente ceda y, en la medida que el Gobierno siga priorizando intentar defender al peso, las tasas tienen un piso que dificulta el financiamiento del capital de trabajo y la cadena de pagos de la economía. Con la economía en recesión, la incertidumbre política se profundiza y se cierra así el círculo vicioso de uso de dólares para defender al peso, menor munición para dar certezas al mercado de que hay dólares disponibles para enfrentar los vencimientos de Letes, piso al riesgo país, presión cambiaria y altas tasas de Lebac, economía atrapada en tasas muy altas e incertidumbre sobre la política el año que viene”.

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