El Plan Rota 2030 presiona a la industria automotriz local

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Por Juan Manuel Antonietta

 

En la industria automotriz, uno de los sectores que viene creciendo más fuerte, se encendieron luces de alerta. El Plan Rota 2030, que está por aprobarse en el Congreso brasileño, implicará incentivos por más de 1.500 millones de reales (cerca de US$ 405 millones).

 

Así, un sector que creció 10,4% en la comparación entre el primer semestre de 2018 y el de 2017, según el IPI de FIEL, podría verse golpeado. Mayores incentivos en Brasil podrían desplazar las inversiones del sector hacia el principal socio comercial de Argentina. Además, ese nuevo plan contempla a la industria autopartista y, así, las presiones también comienzan a llegar a otros sectores de la cadena de valor.

 

En este marco, el Gobierno comenzó a reunirse con empresarios locales de manera informal y la semana que viene se juntarán en un comité automotriz. Sin embargo, el acuerdo con el FMI condiciona mucho cualquier tipo de incentivo fiscal.

 

Plan Rota 2030

 

Consultado por El Economista, el experto en la industria automotriz de la consultora Abeceb, Franco Roland, explicó que “el plan es market friendly y no tiene riesgo de condena de la OMC como el Inovar Auto”. El anterior plan brasileño, que operó entre 2013 y 2017, había sido sancionado por el organismo que monitorea el comercio.

 

Mayores incentivos en Brasil podrían desplazar las inversiones del sector hacia el principal socio comercial de Argentina

 

“El nuevo plan tiene tres grandes líneas de acción. La primera es que hay una promoción a la investigación y desarrollo que establece un reintegro para todo lo que es nuevas tecnologías o nuevas técnicas productivas”, dijo el economista de Abeceb.

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En segundo lugar, se establece un foco muy fuerte en lo que es seguridad activa y pasiva de los vehículos y los peatones. “Hay un upgrade en esta materia que puede llevar a radicar inversiones en Brasil”, aclaró Roland y advirtió que “Argentina se derramará con vehículos que lleguen con un mayor grado de seguridad, pero también dejará en desventaja a la industria en todo lo que es radicacion de componentes de seguridad”.

 

El último punto del Plan Rota 2030 es la promoción del cuidado medio ambiental, Brasil establecerá una reducción de impuestos para vehículos alternativos híbridos, híbridos con etanol y vehículos eléctricos. Además, se establecerán multas a los vehículos que no cumplan las metas a lo largo del programa.

 

El impacto

 

Según Martín Alfie de la consultora Radar, es probable que el plan atraiga mayores inversiones a Brasil. “El plan tiene objetivos, instrumentos, metas y compromisos más realistas que el Plan 1 Millón lanzado por el Gobierno hace un año”, expresó.

 

No obstante, Roland aclaró que no tiene un impacto tan directo como el Inovar Auto que corrió a Argentina del mercado. “El Rota 2030 eleva el estándar de calidad sobre el que hay que trabajar y puede generar algún desvió de inversiones hacia Brasil en el mediano y largo plazos”, aclaró.

 

Además, para el experto en industria automotriz de Abeceb el programa está mejor diseñado respecto de los estándares internacionales y tiene puestas las bases más en la promoción que en la coerción.

 

El Gobierno comenzó a reunirse con empresarios locales de manera informal y la semana que viene se juntarán en un comité automotriz, pero el acuerdo con el FMI complica cualquier incentivo fiscal

 

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“No tiene reintegros tan potentes como el plan anterior, devuelve dos puntos sobre un monto máximo que se deduce del impuesto a las ganancias, impuestos que las terminales brasileñas no están pagando actualmente porque no están dando ganancias”, especificó Roland y agregó que “no es un programa muy potente, difícilmente se radique por estos incentivos una nueva plataforma de autos eléctricos por ejemplo”.

 

En búsqueda de soluciones

 

“Más que apostar a una guerra de reducción impositiva, debería buscarse una política común con Brasil en el marco del Mercosur que avance en el desarrollo con equilibrio regional”, opinó Alfie que considera que “debemos cooperar, no competir con menores impuestos”.

 

Por su parte, Roland opinó que Argentina va a tener que armonizar su cronograma con Brasil. “Este último tendrá la ventaja de que se movió primero”, señaló y sostuvo que habrá presiones para que Argentina iguale los incentivos de Brasil ya que si no puede haber un riesgo de desvío de inversiones.

 

Los incentivos no son tan potentes, no sería tan complejo para Argentina igualarlos, pero el contexto no es tan fácil para el experto. El acuerdo con el FMI presiona las cuentas públicas y complica cualquier tipo de esquema de incentivos fiscales.

 

“El Gobierno se especializa más en hacer políticas transversales que sectoriales, con pocas excepciones como la ley de autopartes. Creemos que la mejor manera de solucionar esto será modernizar la ley de autopartes o agregar medidas específicas en el marco del Plan 1 Millón”, concluyó Roland.

 



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