Arriazu sobre Dujovne: “Es poco expresivo, pero hace su tarea”

“Hay que felicitarlo”, dijo, por su política fiscal, en la Fundación Mediterránea

“Seamos claros: la cuenta corriente mide la diferencia entre los ingresos y los gastos de un país”. Así arrancó, ayer, Ricardo Arriazu su discurso en el 41° Aniversario de la Fundación Mediterránea. “Para poder tener un déficit de cuenta corriente, alguien te lo tiene que financiar. Si no, no puedo gastar más de lo que tengo. Casi todas las crisis de Argentina, o todas, tienen la misma esencia: una tendencia a gastar de más”, agregó.

 

“Aprovechamos cuando nos quieren prestar, pedimos prestado y gastamos de más hasta que, de repente, el acreedor se asusta, sale corriendo y nos quedamos colgado del piolín”, agrega. Cualquier similitud con el 2018 no es mera coincidencia. Hoy, el rojo en la cuenta corriente es de 5% del PIB, “uno de los más grandes de la Historia”. Algo más de US$ 30.000 millones. Y, para peor, “no nos quieren financiar”. Allí, dice, “hay que bajar el gasto, inexorablemente”. Cualquier similitud con la realidad…

 

Y, según Arriazu, eso está pasando desde mediados de 2017, luego de la utopía gradualista. “El ministro (N. del Redactor: en referencia a Nicolás Dujovne) será poco expresivo, pero hace su trabajo”, dijo el reconocido economista. “Está mejorando las cuentas fiscales”, sentenció y, por ende, también la cuenta corriente. “Hay que felicitarlo a Dujovne”, acotó y dijo que la meta de 2019 será más compleja que la de 2018, “que se puede sobrecumplir”.

 

En 2019, se sumará además una mejor cosecha, potencialmente récord, que aportará sus agrodólares para cerrar aún más ese gap externo. “Hay que cruzar el río”, graficó Arriazu. La cosecha entrante será US$ 11.000 millones mayor que la pasada. También se mostró muy optimista con el potencial de Vaca Muerta y sostuvo que mejorará los números externos en 2019. Con todo eso, hacia 2020 el rojo en la cuenta corriente podría quedar debajo de 2% y Argentina, dijo Arriazu, “podría solucionar el problema de los déficit gemelos”.

 

¿Qué deben hacer los policy-makers en estos momentos? Un combo entre búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento en el corto plazo (por ejemplo, el FMI) y un ajuste fiscal sobre el gasto innecesario en el mediano, sostiene. “En una región que está girando hacia el populismo, Argentina es el único que está tratando de hacer cambios sin girar hacia allá”, dijo sobre el voluminoso préstamo que otorgó el FMI. “Y, si fracasa, sería un gran problema”, razonó.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *