El préstamo del FMI debe superar los US$ 30.000 M para calmar el mercado

1 de junio, 2018

 

Por Juan Manuel Antonietta 

 

El Gobierno continúa con su característico optimismo. Ayer, Mauricio Macri ratificó en Salta que “en pocos días tendremos un acuerdo” con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que “garantizará acompañamiento en materia financiera y que contribuirá a crear condiciones que solidifiquen el crecimiento económico”.

 

Ese optimismo por la llegada del FMI viene a cuenta de una necesidad de lucir fortaleza en el mercado. Si bien la idea no es utilizar estos fondos y, en la medida de lo posible, continuar apelando al mercado, un recrudecimiento internacional sería atajado por el equipo económico vía la utilización del dinero del FMI. Para los analistas, el monto no debe ser menor a U$S 30.000 millones: el número mágico se desprende del costo de financiamiento necesario para llegar y pasar a 2019. Una cifra menor puede ser una mala señal que “asuste” nuevamente al dólar.

 

No obstante, el dinero viene con exigencias y Macri lo sabe. “Tendremos que trabajar juntos y sentarnos a ver sobre un presupuesto cuales son la prioridades, cuáles son las inequidades para lograr ir hacia un Estado que gaste lo mismo que nosotros pagamos de impuestos, no mucho más”, dijo el presidente en Cachi aludiendo a la aceleración del gradualismo. “La confianza es fundamental. Por eso fuimos al FMI para tener acompañamiento a las necesidades financieras que solidifiquen el crecimiento de siete trimestres y lo continúen por muchos años”, concluyó el Jefe de Estado.

 

Pisando el acelerador

 

Actualmente, hay una delegación del equipo económico en Washignton que se encuentra negociando con los técnicos del FMI encabezados por Roberto Cardarelli, el encargado de monitorear el país. Sebastián Galiani, viceministro de Hacienda; Rodrigo Pena, secretario de Hacienda; Guido Sandleris, jefe de asesores de Gabinete y Santiago Bausilli, secretario de Finanzas, se encuentran en Estados Unidos trabajando. La buena noticia es que el optimismo también emana desde el lado del FMI.

 

La propia Christine Lagarde dijo que esperaba firmar un acuerdo rápido. En este sentido, desde Hacienda avisaron que el (super)ministro Nicolás Dujovne viajará el domingo a Washington con la mira puesta en acelerar la firma del acuerdo. El objetivo es tenerlo listo antes del inicio del mundial.

 

Incertidumbre

 

Según Miguel Kiguel (Econviews), un buen acuerdo con el FMI permitirá bajar el riesgo país y cubrir las necesidades de financiamiento incluso hasta 2020. “Es importante llegar a un acuerdo rápido porque la presión sobre el tipo de cambio es importante y además el riesgo país sigue subiendo”, expresó el ex secretario de Finanzas y agregó que es necesario que “el acuerdo convenza a los inversores sobre la solvencia de Argentina y su capacidad de reducir el déficit en cuenta corriente”.

 

En diálogo con El Economista, Diego Falcone, Head Portfolio Manager de Cohen y Asociados, opinó que “Argentina está comportándose en línea con el resto de los países: Turquía, Ucrania, Brasil y Ecuador han tenido fuertes caídas”. Si bien Argentina posee mayor volatilidad, hay un mundo que se volvió más adverso al riesgo.

 

Martín Alfie (Radar) dijo a este diario que “más que impaciencia con el acuerdo comienza a haber ciertas dudas sobre el impacto en la imagen política y la fortaleza para avanzar con el ajuste que el FMI va a pedir”. Para el economista jefe de Radar, “lo que pasó con las tarifas es una muestra de que va a ser difícil lograr un Presupuesto 2019 con más ajuste, sobre todo porque van a tener que tocarse partidas sensibles”.

 

Las necesidades

 

Kiguel fue el primero en animarse a señalar que “el desembolso del FMI a Argentina debería rondar los US$ 30.000 millones para asegurar el financiamiento de las cuentas públicas”, ya que “si el paquete es chico y se ubica en torno de US$ 22.000 millones, se va a decepcionar el mercado y habrá otro sacudón”. En criollo, otro movimiento del dólar.

 

Al respecto de las necesidades de financiamienro, Alfie expresó que “no queda claro aún, pero US$ 30.000 millones parece un piso”. Lo que queda claro es que no es solo las necesidades fiscales del Gobierno sino que se necesita un respaldo de las necesidades en dólares. “Hoy son más o menos US$ 30.000 de déficit de cuenta corriente y US$ 25.000 de fuga anuales, aunque se van a achicar por la depreciación y la recesión”, proyectó.

 

“No veo un acuerdo tan cercano y recién estimamos que se firme a fines de junio”, indicó Falcone y agregó que “si bien seguramente el Presidente disponga de más información, a priori la complejidad de estos asuntos demora su tiempo”.

 

Sobre el número del préstamo, Falcone aclaró que salió de las declaraciones de Luis Caputo que estimó que con el acuerdo con el FMI quedaba resuelto el financiamiento de acá al 2019 y ese monto necesario está entre US$ 30.000-US$ 40.000 millones. “Que se use o no va a ser parte de la dinámica del mercado y si Argentina tiene acceso a los mercados a tasas razonables, seguramente no sea necesario usar toda la plata del FMI”, dijo el hombre de Cohen y concluyó que “menos de US$ 30.000 millones sería una muy mala señal”.

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