Presiones cruzadas y dudas ante la cumbre de la CGT

Mañana se reúne el consejo directivo para decidir sobre el paro bajo estudio

 

El jueves pasado debía ser el Día D. Pero no lo fue. El intento del Gobierno, mediante de una invitación a Casa Rosada, postergó las definiciones. En la reunión de su consejo directivo, la CGT tenía que definir si convocaba a un paro general, como promueven varios de sus sectores internos, y eventualmente ponerle fecha. La decisión quedó para mañana, luego de un cuarto intermedio. En el edificio de la calle Azopardo, los popes de la central tendrán que acordar una postura compartida, luego de presiones en alza, en un sentido y en otro, y nuevos gestos del Gobierno, que endurece sus posturas con algunas declaraciones y reingresa en el debate político los aspectos menos controvertidos de su reforma laboral.

 

“Más allá de la decisión que tome la dirigencia de la CGT, creemos en la voluntad de la negociación y que los paros nunca han sido útiles en la Argentina. Sentarnos a una mesa a discutir sirve mucho más para modificar la realidad”, ayer el ministro de Trabajo Jorge Triaca, que vivió las últimas negociaciones con la central desde Ginebra, Suiza, donde participó a la cumbre anual de la Organización Internacional del Trabajo. “Un mecanismo abreviado para generar un puente en términos de salarios para el sector privado, hasta llegar hasta las cláusulas de revisión”, fue la promesa que se llevaron los dirigentes obreros, el jueves por la mañana, en el encuentro en Casa Rosada. Allí, Triaca estuvo representado por el jefe de Gabinete del Ministerio de Trabajo, Ernesto Leguizamón.

 

Desde la mesa chica de la CGT hay dudas, posiciones encontradas y algunos diagnósticos compartidos. Carlos Acuña, dirigente de trabajadores de estaciones de servicio y uno de los triunviros, ligados a Luis Barrionuevo, interventor del PJ, se encargó el fin de semana de reactulizar el reclamo. “Si el martes no tenemos respuesta positiva, el consejo directivo por unanimidad quiere el paro”, sentenció. Se refería al petitorio de cinco puntos elevado ese mismo jueves como contraoferta. Allí, la CGT solicita una norma que evite despidos y suspensiones por seis meses, la reapertura de paritarias cerradas sin límites, eliminación en la base de cálculo del Impuesto a las Ganancias por el medio aguinaldo, devolución de fondos de las obras sociales y compromiso para que no haya modificación de la Ley de Contrato de Trabajo.

 

El oficialismo buscará avanzar con uno de los tres proyectos de leyes laborales en los que se desglosó la reforma laboral

 

El Gobierno mira con rechazo este punto. Por un lado, el propio presidente Mauricio Macri ya vetó una ley para prohibir despidos y señaló al tope en la discusión paritaria como un punto de partida importante. La inflación en alza y la crisis cambiaria cambiaron parcialmente el escenario, y el Gobierno parece dispuesto a reconsiderar salarios, pero sin que sea “sin límites”. Mientras que pretende reintroducir el debate por la reforma laboral, evitando los aspectos en los que la CGT (y la oposición parlamentaria) suma más rechazos. Por ejemplo, la modificación del cálculo de las indemnizaciones. En el encuentro de la semana pasada entre la CGT y senadores justicialistas quedó en claro el rechazo compartido sobre este tema.

 

Mañana, por ejemplo, el oficialismo en el Senado buscará avanzar con la discusión de uno de los tres proyectos de leyes laborales en los que se desglosó la llamada reforma laboral: la creación de una agencia de evaluación de tecnología médica. A su vez, el Bloque Justicialista pretende discutir la propuesta sobre la regularización de trabajadores no registrados. El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, anunció ayer que Cambiemos promoverá la creación de la Agencia Nacional de evaluación de Tecnologías de Salud (Agnet), mientras que los otros dos proyectos seguirán siendo debatidos en las reuniones de asesores de las bancadas. Para la reunión, pactada a las 15.30, fue invitado el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, que explicará los objetivos que Entre las presiones internas, la más contundente fue la de la Corriente Federal de Trabajadores, que encabeza el bancario Sergio Palazzo, que desafió a la CGT que integra a decidirse por el paso. Smata es otro gremio importante dispuesto a la medida de fuerza. Mientras que Hugo Moyano y sus gremios aliados confirmaron la medida de fuerza y la movilización para el jueves 14, apoyada por las dos CTA.

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