Prevén un crecimiento “techo” de 1,5% e IPC más alto que en 2017

Los coletazos de la crisis financiera siguen produciendo cambios en los cálculos de los principales economistas privados

 

Los coletazos de la crisis financiera siguen produciendo cambios en los cálculos de los principales economistas privados. El reciente dato que publicó el Indec viene a cuento de lo que están viendo los especialistas. El organismo de estadísticas publicó el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a marzo, mes durante el cual la actividad aumentó 1,4%, muy por debajo de lo esperado (2,8%) y del ritmo del mes pasado (5,1%).

 

Sin estacionalidad, la economía se mantuvo prácticamente estable (-0,1%) respecto al mes anterior, y continúa cerca del máximo histórico, registrado en enero pasado. Con la información de marzo, el primer trimestre tuvo un crecimiento de 3,5% mientras que, sin estacionalidad, se expandió 1,1%, y constituye el séptimo trimestre consecutivo de crecimiento. La mayoría de los sectores de la economía crecieron en términos interanuales en marzo. Los sectores más relevantes para explicar el crecimiento fueron construcción (+5,9%), hoteles y restaurantes (+4,5%) e intermediación financiera (+3,3%).

 

Así y todo, el menor ritmo de expansión y los efectos de las tasas altas y el salto del dólar, sumado al ajuste fiscal que se viene para cumplir con las exigencias del plan del Fondo Monetario Internacional (FMI), empezó a hacer mella en el ánimo de los pronosticadores.

 

Miguel Kiguel, un experimentado economista que fue funcionario público, dice ahora que la actividad económica se expandirá apenas 0,9% en 2018, frente al 1,8% que esperan meses atrás. “Creemos que habrá caídas en el segundo y tercer trimestres y un tenue repunte en el cuarto. En este trimestre incidirán la sequía y el estancamiento del crédito y en el tercero sobre todo la caída del salario real, en tanto la actualización salarial y de las jubilaciones permitiría recomponer el consumo recién en el último trimestre”, dice Kiguel.

 

Desde la consultora que fundara Martín Lousteau (LCG) dicen que si en los meses siguientes la actividad permanece estancada (crecimiento mensual cero), el PIB crecería 2,3%, “algo que es poco probable”. Pero la consultora proyecta una caída de la actividad en los próximos meses por el efecto recesivo de la devaluación. “El crecimiento tiene un techo de 1,3% en 2018”, aseguran.

 

Y el pesimismo no alcanza solo el nivel de actividad. Econviews dice que la inflación cerrará 2018 en torno al 26% anual, o sea más alta incluso que la del año pasado. “La reciente suba del tipo de cambio tendrá cierto traslado a los precios, sobre todo de bienes transables. Si bien el traslado a precios sigue siendo más alto que en otros países de la región, en los últimos años ha mostrado cierta moderación. Esta previsión de inflación asume un traslado moderado”, aclara.

 

Finalmente, Delphos Investment dice que en este contexto, el crecimiento del PIB alcanzaría 1,5% real en 2018, disminuyendo desde una proyección inicial de 2,5% en 2018. “La evolución trimestral del PIB mostraría variaciones interanuales positivas hasta el tercer trimestre inclusive, exhibiendo una fuerte desaceleración, finalizando con una caída del 2,3% al cuarto trimestre del año”, señalan.

 

“Destacamos que la evolución del PIB a partir del primer trimestre del 2019 estará muy ligada al desempeño de Brasil en 2019. Un escenario positivo en Brasil traccionaría la actividad argentina, principalmente a través de las exportaciones. Por el contrario, un escenario negativo empeoraría aún más el panorama local”, agregan.

 

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