La economía se frenó en marzo (y fue antes de la corrida)

El Indec publicó su EMAE de marzo: mejora de 1,4% interanual y caída de 0,1% desestacionalizada

Por debajo de la inflación: los salarios subieron 24,1% interanual en abril

 

Por Mariano Cúparo Ortiz

 

No hay dudas de que además de pegar en la inflación, la suba del dólar desatada por la reciente corrida también va a golpear en el nivel de actividad (y que ambos fenómenos están íntimamente relacionados). Pero ya antes de que ocurriera la devaluación del tipo de cambio, el PIB estaba dando señales de estancamiento: según el Indec, en marzo la actividad mostró variación negativa por segunda vez consecutiva en la comparación libre de factores estacionales contra el mes previo. La interanual desaceleró con fuerza y dio 1,4%. La serie desestacionalizada dio caída de 0,1%.

 

Seguirá frenando

 

Hecha una aclaración sobre la dificultad de prever el futuro, el escenario parece ser el de la antesala de una potencial recesión técnica, es decir de dos trimestres consecutivos sin crecimiento del PIB. Y es que las expectativas para marzo eran mejores pero para el segundo y tercer trimestre se espera un escenario contractivo, a causa de la mencionada corrida.

 

Junto con dólar, la expectativa inflacionaria saltó de una apenas por encima de 20% a una apenas por debajo de 30% y eso afectará necesariamente al consumo, principal componente de la demanda agregada. En esa línea se manifestó la economista senior de LCG, Melisa Sala: “La corrección parcial de la situación de atraso cambiario que empezó a darse en mayo a partir del deslizamiento del tipo de cambio tendrá un efecto no menor sobre la actividad económica. Aun cuando considerábamos que el tipo de cambio estaba atrasado y era (es) uno de los factores que incidía en el desequilibrio externo, un tipo de cambio más alto (de manera permanente) tendrá beneficios sistémicos por la mayor robustez macroeconómica, pero serán beneficios de mediano y largo plazos. En el corto plazo la actividad se resentirá”.

 

Pero eso no es todo. Otros dos factores derivados de las políticas económicas adoptadas para combatir los embates de la cuenta corriente externa (y la fuga) jugarán a favor de un freno de la actividad: la aceleración del ajuste fiscal y la suba de la tasa de interés a niveles de 15-20% real ex ante. Así fue que desde Ecolatina afirmaron: “Para frenar la corrida cambiaria, el Gobierno tuvo que ajustar aún más la política de reducción del déficit fiscal y establecer la tasa de interés real en su nivel récord, lo que enfriará la economía”.

 

A esos factores contractivos surgidos de las decisiones de política económica se le sumarían otros como la sequía y la reducción de las predicciones de crecimiento de Brasil. Así, para Sala se vienen dos trimestres recesivos. “Proyectamos una marcada contracción de la actividad en el segundo y tercer trimestre de este año y una recuperación recién hacia finales de este año o principios del que viene”, sostuvo.

 

 

Un 2018 flojo

 

Para la consultora ACM, el parate duraría un trimestre y luego podría haber una leve recuperación: “Estamos revisando nuestras proyecciones de crecimiento hacia un valor por debajo del 2% para 2018 con un segundo trimestre posiblemente negativo en materia de crecimiento y una leve recuperación en lo que restaría del año”.

 

En eso sí parecen ir coincidiendo de a poco los analistas: la variación de la actividad en 2018 será positiva, pero bien lejos de lo previsto por el Gobierno en la previa y con una fuerte explicación del arrastre estadístico. Es decir, en la comparación punta a punta, contra diciembre, está en duda que haya crecimiento pero en la comparación contra el promedio de un 2017 que arrancó en el pozo sí. Pero esa comparación de promedios estará mucho más cerca de una variación de 1,5% que una de 3,5% como la prevista por el Presupuesto 2018.

 

Sala afirmó haber recortado su estimación “a un crecimiento (techo) de 1,4% anual promedio en 2018”. Ecolatina sostuvo: “Estimamos que en 2018 la economía crecerá alrededor de 1,6% interanual, lejos de la estimación oficial (3,5% interanual)”. El director de Eco Go y profesor de la maestría en finanzas de la UTDT, Federico Furiase, afirmó: “El arrastre deja un buen colchón para amortiguar en la estadística el enfriamiento por aceleración de inflación, tarifas y tasas altas, luego del shock cambiario”.

Palabra oficial

 

Desde Hacienda se centraron en la variación interanual de 1,4% (compara contra un mes de baja actividad porque recién arrancaba la recuperación) y celebraron, a través de un comunicado que “el primer trimestre es el séptimo trimestre consecutivo de crecimiento” (1,1% contra el cuarto del 2017).

 

También sostuvieron: “La mayoría de los sectores de la economía crecieron en términos interanuales en marzo. Los sectores más relevantes para explicar el crecimiento fueron construcción (5,9%), hoteles y restaurantes (4,5%) e intermediación financiera (3,3%)”. Los que no trajeron tan buenas noticias fueron la industria, aunque mejoró 0,8%, y el agro, que cayó 5,5%

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