El dólar sigue subiendo y no todo es por factores externos

Tras la gran corrida, el tipo de cambio se sigue depreciando: ayer saltó 23 centavos y llegó a $ 25,47, incluso con el BNA interviniendo. Factores globales e internos

 

Por Mariano Cúparo Ortiz 

 

El dólar no se calma: aunque pasó la gran corrida que arrancó junto con mayo, día a día el tipo de cambio se sigue depreciando. Ayer el promedio minorista de todos los bancos, que mide el BCRA, mostró una suba de 23 centavos y llegó a $ 25,47. El mayorista llegó a tocar los $ 24,95, cerca de los $ 25 a los que el BCRA viene ofreciendo diariamente una orden de US$ 5.000 millones, aunque luego recortó posiciones.

 

Entre los analistas parece haber coincidencia: el problema esta vez sería por razones surgidas del exterior. Sin embargo, el abultado rojo de cuenta corriente aparece como un recordatorio de los límites propios. Si bien el peso parece ir depreciándose a un ritmo parecido al del resto de los países emergentes, una diferencia importante es que lo hace gracias a las intervenciones del Banco Nación.

 

El factor global

 

El Economista le preguntó a algunos analistas sobre cuanto de las dificultades para controlar la dinámica del dólar (que luego tendrán sus efectos sobre los niveles de precios, el consumo, el bienestar y la actividad) se debe a razones externas sobre las que el Gobierno no tiene capacidad de regular y cuanto a factores internos que sí puede tocar.

 

El jefe de Research de Max Valores, Ezequiel Zambaglione, es de la idea de que en particular en estos días la dinámica creciente del precio del dólar se debe a motivos globales. “En particular, en estos días, tuviste un poco de presión también de afuera. Casi todas las monedas emergentes se estuvieron depreciando. Lo cual parece indicar que hay un componente más de aversión al riesgo global. Es decir, inversores saliendo de activos de riesgo, en este caso monedas emergentes, a activos más seguros, como pueden ser los Treasuries. Puede ser que en Argentina esté un poco más exacerbado pero creo que en general se trata de algo que está pasando en todas las monedas emergentes”, dijo.

 

En ese sentido, el peso moviéndose a un ritmo similar al de los demás países emergentes podría parecer una señal de que los problemas internos, en torno al creciente rojo de cuenta corriente, a las vacilaciones que mostró el BCRA durante la corrida y la capacidad de las reservas para frenar una aceleración masiva y repentina de las reservas, no son la causa de la continuidad de una demanda bien por encima de la oferta de dólares.

 

 

La viga en el propio

 

Quien no coincidió con esa idea fue el analista de ACM, Guido Lorenzo, ya que si bien el peso se depreció a un ritmo similar al del resto del mundo emergente, lo cierto es que el Gobierno tuvo que interceder en la oferta para que eso sea así. De hecho, en los últimos días el Banco Nación fue protagonista

 

 

Dijo Lorenzo: “Nuestra moneda no se está depreciando más contra las otras de los emergentes, pero gracias a que lo está conteniendo el Banco Nación con sus ventas. Se estuvo depreciando bastante en línea e incluso por debajo de algunas como la lira turca y el Lev, la moneda búlgara. Entonces no lo sufrís tanto como en otros momentos pero la demanda está”.

 

Para Lorenzo las explicaciones internas y externas no son contradictorias entre sí. Hay un problema externo, que afecta a todas las monedas de mercados emergentes y eso se ve en sus precios contra el dólar. El índice DXY, que mide al dólar contra el resto de las monedas, sigue subiendo pero hay problemas externos que hacen que el caso argentino sea particular y que pegue más.

 

 

“Tenés el déficit de cuenta corriente, la escasez de reservas y la desesperación por formar activos externos. Pero el gatillo son los mercados internacionales. Ya tuviste esos problemas internos sin que se dispare el dólar”, sostuvo Lorenzo.

 

Sigue subiendo

 

En esa misma línea se mueve también Fernando Izzo (ABC Mercado de Cambios): “Todo influye acá. Estamos muy sensibles a todo. Lo externo es el índice del dólar que está en los topes y hoy a la mañana subió mucho y eso va contra todas las monedas del mundo. Pero nosotros estamos afectados por otro tema, eso externo es una parte chiquita”. El asunto de fondo es el rojo de cuenta corriente y la fuga. Dijo: “El problema de las cuentas externas es la principal. Salir de este embrollo en el que estás metido, con tasas de 40%. El tema es que los que se van de Argentina se van con dólares y no con pesos. Y llega fin de mes y hay que pagar cuentas y se complica un poco más. Tenemos un ritmo parecido de depreciación con los otros países. Pero lo nuestro es una situación especial”. Zambaglione coincidió en que de fondo hay una diferencia y es la de la cuenta corriente externa: “En Argentina tenés un déficit de cuenta corriente de 5% del PIB y en el resto de la región menor a 2% promedio”.

 

 

Para la dinámica futura, Izzo prevé un dólar “siempre subiendo” al menos hasta que haya novedades del FMI. Claro que ahí la discusión es otra y mira al largo plazo. Un informe reciente del ITE-FGA plantea dudas sobre la capacidad de que un plan con el fondo garantice el equilibrio y mostró que la llegada del FMI es en un contexto en el que la reducción del rojo fiscal primario por la vía de los subsidios (0,8% del PIB) alcanzó sólo para financiar el crecimiento del gasto por el lado de los intereses (0,9%).

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *