Los demócratas aspiran a ganar las legislativas

16 de marzo, 2018

 

Los demócratas sumaron esta semana un nuevo triunfo al ganar una banca en la Cámara de Representantes que estaba vacante y correspondía a un distrito de Pennsylvania en el cual Donald Trump había triunfado por 20 puntos.

 

A partir de algunos resultados favorables en elecciones recientes, muchos analistas se preguntan si cabe esperar un triunfo demócrata en las legislativas de 6 de noviembre que modifique las mayorías en las cámaras del Congreso que hoy están en poder de los republicanos.

 

En este momento se cumplen algunos de los requisitos necesarios para justificar el optimismo demócrata.  El principal es que el Presidente tiene un muy bajo nivel de aprobación luego de más de un año de gobierno. Por parte, los demócratas han ganado algunas elecciones locales recientemente y las bases partidarias, al igual movimientos sociales muy críticos de la Casa Blanca, están muy movilizadas.

 

Pero frente a esos datos hay otros que operan en sentido contrario. La mayoría de los votantes tienen una visión positiva de la marcha de la economía y aprueban la gestión de Trump en ese terreno específico. Es un dato clave para definir los comportamientos electorales, y además, algunos factores del escenario económico tienen amplio impacto social como ocurre con la creación de empleo y la rebaja de impuestos.

 

También está a favor de los republicanos la actual composición de las cámaras. En el Senado la diferencia es mínima porque los republicanos tienen 51 bancas y los demócratas 49 pero mientras los primeros tienen que renovar solo 8, los segundos 26. Retener todas las bancas que tienen y ganar dos más no parece sencillo para los demócratas. En la Cámara de Representantes, la situación es distinta porque la ventaja republicana es más amplia  – 241 bancas a 194–  pero en noviembre estarán en juego las 435 y con sólo sumar  24 a las que ya tienen, los demócratas pasarían a tener la mayoría. Pero también se trata en ese caso de una prueba difícil de superar porque los distritos en los que habrá competencia real y que por lo tanto pueden cambiar de manos no son más 40.

 

Por lo tanto el resultado de noviembre y la composición del Congreso resultante, es todavía un escenario muy abierto que se irá moviendo en los próximos meses. A la mayoría de los presidentes no les fue bien en la elección de medio término durante su primer mandato, pero desde que ganó Trump los antecedentes en materia política en Estados Unidos demostraron servir de poco para predecir los comportamientos electorales.

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