Se pierden y desperdician 16 M/Tn de alimentos

En la cadena frutihortícola, el 45% de la producción se pierde y desperdicia, según datos del Ministerio de Agroindustria

 

Por Eliana Esnaola

 

Argentina será el primer país latinoamericano en presidir el G20, y en lo que respecta al temario de la agenda agroindustrial del Foro, entre otros tópicos se abordará la seguridad alimentaria, la demanda de alimentos y las pérdidas y desperdicios que se generan a partir de los mismos. Este último tema ya fue puesto por Turquía en el G20, en el cual Argentina participó activamente y ahora, esperan poder mostrar muchos más lo que se viene haciendo, dado que Argentina lleva la delantera. Al respecto, El Economista dialogó con la subsecretaria de Alimentos y Bebidas, Mercedes Nimo, a fin de conocer el programa que desarrollan para enfrentar la problemática y a su vez, concientizar a la comunidad.

 

A los números

 

“Hasta hace dos años no había un número, no sabíamos cuánto se perdía o se desperdiciaba en Argentina, hicimos el cálculo desde Agroindustria y son 16 millones de toneladas anuales”, así lo expresó Nimo al referirse a la situación del país. Cabe aclarar que las pérdidas se generan durante el proceso productivo y los desperdicios, en los puntos de venta y hogares. Según el estudio del Ministerio, el 80% son pérdidas, y el 20% corresponde a desperdicios. “En este último año y medio hemos hecho un cambio muy importante en cuanto a la concientización, dado que armamos la Red Nacional de Pérdida y Desperdicio de Alimentos y ya hay 74 entidades públicas y privadas asociadas”, detalló la subsecretaria.

 

La seguridad alimentaria, la demanda de alimentos y las pérdidas y desperdicios serán temas de la agenda agroindustrial del G20

 

Foco frutihortícola

 

Según dieron a conocer, el abordaje de la pérdida de alimentos se presenta más complejo, obedece a un trabajo a mediano plazo, y en trabajar con los sectores productivos, principalmente con la industria y hasta con los canales mayoristas.

 

En este sentido, realizaron un desglose, para saber cuanto se perdía en cada cadena y el mayor problema se detectó en el sector frutihortícola, dado que el 45% de las frutas y hortalizas se pierde o desperdicia. En el resto de las cadenas las pérdidas rondan entre el 20% y el 30%, como por ejemplo: lácteos, oleaginosas. Al referirse a los motivos que conducen a estos resultados, Nimo señaló variables como logística, cadena de frío, manipuleo en la cosecha, entre otros. “En algunos casos hay que generar algún tipo de tecnología, y en otros, como el manipuleo en la cosecha hay que capacitar a los trabajadores. Existen muchas tareas que hacen a las buenas prácticas”, resaltó. En este sentido, trabajan con organismos que realizan transferencia tecnológica como puede ser el INTA, difundiendo las tecnologías de conservación, de pos cosecha para que los productores puedan adoptarlas. En línea con el sector frutihortícola, Nimo advirtió que hay una diferencia entre frutas y hortalizas: “Las frutas generalmente se exportan, son productores más grandes que aplican buenas prácticas y certificaciones de calidad porque de lo contrario no pueden exportar; el otro universo son pequeños productores hortícolas, atomizados y muchas veces familias que se dedican a trabajar la huerta. Ahí si tenemos un rol muy importante y la secretaría de Agricultura Familiar también va jugar un papel central”.  Al respecto, remarcó que el foco está puesto en frutas y hortalizas por el nivel de pérdida y desperdicio que arrojan. Tan es así que establecieron  buenas prácticas obligatorias para el sector en un período de entre dos y tres años. La ecuación de las buenas prácticas parece sencilla, al ser más eficientes, habrá menos costos, menos pérdidas, y quizás alimentos con precios más accesibles.

 

Desperdicio y leyes

 

En cuanto al desperdicio, Nimo subrayó que es una tarea de concientización, y consiste en difundir consejos referidos a cómo hacer las compras; a la conservación de los alimentos; al chequeo de la fecha de vencimiento; al armado de los platos para los comensales, y al pedido de menú en un restaurante, entre otras sugerencias. En relación a ello y en el marco de la Red, han presentado dos proyectos de Ley: uno para declarar el 29 de septiembre como el “Día Nacional de Reducción de Pérdida y Desperdicio de Alimentos”; y el otro se refiere la modificación de la Ley de Donación de Alimentos, realizado en conjunto con la Red Argentina de Bancos de Alimentos.

 

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