Los analistas advierten que el dólar generará más subas de precios

La baja de la tasa de interés, vía devaluación, explicará un nuevo empujoncito a la inflación

 

Por Mariano Cúparo Ortiz

 

Enero podría haber sido un mes más fácil en materia de inflación pero la decisión de bajar la tasa de interés por parte del BCRA, con su correlativa suba del dólar, le puso un poco de acción y también podría tener más traslados a precios en febrero. Así, para los analistas el IPC Nacional del primer mes del año cerraría un poco por abajo del 2%. Febrero podría ir en torno al 2,5% y el primer cuatrimestre, a puro ajustes de tarifas y devaluación cerraría con una acumulada por encima del 6%.

 

Diciembre iba a ser difícil. Estaba claro. Al final dio por encima de lo esperado, con el 3,1% que terminó informando el IPC Nacional del Indec. Febrero también vendrá cargado, con la suba en pautada en la electricidad y los aumentos en trenes y colectivos. Enero venía con algo en combustibles y no mucho más. Pero ahora el promedio del primer cuatrimestre deberá sumarle lo que le agregue la dinámica alcista del dólar.

 

Cerca de 2%

 

El director de FyE Consult, Hernán Hirsch, dijo a El Economista: “A la inflación de enero la estamos viendo cerca del 2%. Diría entre 1,8% y 2%. Ahí tenés un componente de dólar, de efectos de segunda ronda tras lo que pasó en diciembre y también otro componente de tarifas. Los precios regulados van a estar impactando en 0,3 o 0,4 puntos porcentuales. En eso tenés naftas, algo de peajes, algo de expensas y cigarrillos”.

 

Coincidió el director de PxQ, Emmanuel Álvarez Agis, quien aclaró que el IPC que mide su consultora no se puede comparar con el IPC Nacional del Indec en el corto plazo, aunque en el largo tiende converger. En esa línea, afirmó: “Ahora estamos ajustando lo que prevemos para el primer trimestre. Lo vemos con un acumulado de alrededor de 6,5%. Lo estamos ajustando para arriba: antes de que pasara lo que está pasando con la tasa y el dólar lo teníamos en 6%”.

 

Pero respecto a enero dijo: “Lo está empujando el tipo de cambio. Yo creo que el IPC Nacional va a dar 1,7% o 1,8%”. Y también se mostró afín el director de Eco Go y profesor de la Maestría en Finanzas de la UTDT, Federico Furiase, quien ante la consulta de El Economista afirmó: “En enero está habiendo algo de impacto del tipo de cambio en alimentos.

 

Pero bastante acotado en relación a la velocidad y la magnitud de la suba del dólar. Por ahora estamos con alimentos en 1,8% y la inflación general en 1,6%. Habrá que estar atentos a las remarcaciones de precios que pueden pegar en febrero”.

 

Sigue la novela

 

Agis, Hirsch y Furiase coinciden en que el dólar puede seguir generando remarcaciones en lo que viene. Agis explicó a El Economista: “En los primeros 10 días de enero tuvimos bastante información de productos de consumo masivo que pegaron un saltito con el tipo de cambio. Eso no es medición de góndola, sino información que incorporamos. Hay dudas entre nuestros clientes sobre si van a tocar esos precios ahora en enero o si los van a mantener. Y lo que vemos es que están cayendo listas de precios de insumos con subas”. Y agregó: “Los mayoristas, que son los que te mueven los precios de la economía, están fijando precios trimestrales. La discusión que estás viendo en grandes empresas es cuál es el tipo de cambio para el primer trimestre. Venían trabajando alrededor de $ 19 y ahora están pensando en trabajar más cerca de $20. Entonces el tipo de cambio que tengas en promedio en el primer trimestre es lo que te va a definir buena parte de la inflación del primer semestre”.

 

Así, para Hirsch la inflación de febrero va a estar por encima de 2% y puede llegar a 2,5%. “Vas a tener el impacto de lo que está pasando con el dólar y también el impacto de las tarifas”, dijo. Agis, por su parte, sostuvo: “Lo fuerte va a ser febrero. Va a ser cercano a 2,5%”.

 

Autoinducida

 

Un punto parece ser clave: entre tarifazos y bajas de la tasa de interés, que tiene como obvia consecuencia una devaluación del tipo de cambio, el salto inflacionario parece ser autoinducido. Hirsch dijo, en esa línea: “Hay un menor compromiso del Gobierno, en su conjunto, con el objetivo inflacionario. Al haber efectos de tarifas y de la dinámica del dólar, se puede decir que hay algo de autoinducido. Las decisiones de tasa de interés que se tomaron son un gol en contra. Tomaste la decisión de tasa, sabiendo que iba a haber una corrección cambiaria, justo en un momento en el que tenés aumentos de precios regulados, como ya tuviste en diciembre y como los que se vienen en febrero y abril”.

 

Y concluyó: “Lo que se viene es que en abril vas a tener una inflación promedio mensual de 2%. Eso hace que la meta recalibrada sea prácticamente incumplible. También que la probabilidad de aquella meta planteada por el BCRA en diciembre, de una núcleo de 1% en abril, sea casi imposible”.

 

Furiase ya lo había afirmado en la previa a las decisiones de política monetaria recientes y lo repitió: “La baja de la tasa deja de ser expansiva cuando la suba del dólar resultante acelera la inflación y deteriora el poder adquisitivo de los salarios”. Para el ex viceministro de Economía, Alvarez Agis, “esta devaluación es totalmente decidida y administrada por el BCRA, por haber bajado la tasa”.

 

 

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