Las apps legales que combaten a Uber

El lanzamiento de la empresa en Argentina revolucionó la oferta de servicios móviles para unir a conductores y pasajeros

 

Por Alejandro Shaw

 

Al principio, el desembarco ilegal de Uber en Buenos Aires provocó una fuerte reacción negativa de los taxistas y el sindicato liderado por Omar Viviani. Paros, cortes de calles y una cacería de brujas destinada a perseguir y denunciar a los conductores particulares que se atrevían a ganarse unos pesos con el sistema de transporte basado en el formato de economía colaborativa.

 

Estas medidas se volvieron en contra de los propios taxistas, ya que afectaban a la oferta de vehículos habilitados y, como un boomerang, incentivaba la demanda de vehículos sin habilitación. A menor cantidad taxis disponibles, mayor cantidad de pasajeros dispuestos a descargar la app y tomarse ubers, aunque no estuviesen habilitados.

 

Hasta que empezaron a sumarse nuevos players al mercado de transporte urbano de pasajeros. Ya estaba presente Easy Taxi, pero fue prohibida en la Ciudad de Buenos Aires y continúa operando en otras localidades. También comenzó a operar Cabify, que ofrece remises, pero apunta a un segmento premium y empresarial. Y los últimos en llegar al campo de batalla fueron las aplicaciones exclusivas de distintas empresas de radiotaxi y BA Taxi, la aplicación oficial del Gobierno de la Ciudad, una respuesta acorde a los tiempos que corren.

 

Aunque presentan algunas diferencias, por el momento parece que hay público para todas estas aplicaciones. Todas coinciden en el método que une a las partes: para solicitar un viaje, el pasajero debe indicar el origen y el destino y, una vez solicitado el vehículo, se puede consultar la información del mismo y del conductor.

 

BA Taxi (Android y iOS)

 

Es la aplicación móvil del Gobierno porteño y, por ende, es legal, y se puede pagar con tarjetas de crédito y débito emitidas en Argentina. Además, se la puede bajar cualquier conductor de taxi habilitado en la Ciudad. Según datos oficiales de 2015, hay 37.674 vehículos habilitados con licencia para taxi en la Ciudad de Buenos Aires, y esto representa una oferta potencialmente alta.

 

Desde que fue lanzada en abril de 2016, BA Taxi fue incorporando mejoras, aunque le falta solucionar algunos bugs (fallas) e incluir características que mejoren la experiencia de usuario para conductores y pasajeros. Al principio no permitía la comunicación entre las partes, y ahora tiene un chat integrado. Sin embargo, no permite las llamadas telefónicas, mientras que otros sistemas sí.

 

Como la tarifa es plana, no varía según la demanda. En el caso de Uber, sí. Entonces, en hora pico puede resultar un viaje más barato mientras que, en horario normal, será más costoso.

 

Según los taxistas consultados por El Economista, todavía tiene un gran problema. Cuando un pasajero cancela el viaje a último momento, y el conductor se encuentra cerca del punto de encuentro, no se cobra ningún cargo por cancelación. En otros sistemas esta penalización se encuentra vigente hace tiempo.

 

Aplicaciones de radiotaxi

 

Algunas empresas de radio taxi como Premium, Del Plata y París fueron las primeras en lanzar al mercado sus propias apps para hacerle frente a Uber. Pero tienen varias cuestiones en contra.

 

En primer lugar, la oferta de vehículos es muy acotada y, por ende, el tiempo de respuesta puede ser largo. Cada aplicación funciona con la flota una compañía de radiotaxi. Además, cobran un cargo extra por pedir un taxi desde la aplicación, de forma similar a pedirlo por teléfono. Si el pasajero desea pagar con tarjeta, debe registrar cada plástica vía telefónica y no de manera online.

 

También se limita notoriamente la aceptación entre los pasajeros, ya que son pocas las aplicaciones de radiotaxi que corren tanto en Android como en iOS. Como si esto no fuese suficiente para desalentar el uso de estas apps, la experiencia de usuario es de muy baja calidad

 

Easy Taxi (Android y iOS)

 

Fundada por Dennis Wang (actual CEO) en Río de Janeiro en 2011, hoy opera en 170 ciudades de 12 países. En la Argentina brinda servicios en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Villa Carlos Paz, Ezeiza y Rosario. Si bien nació de manera a similar a Uber (unos amigos no encuentran taxis y deciden crear una solución) en la práctica ofrece un servicio diferente porque está dedicada a vincular a pasajeros y conductores de taxis habilitados, no con autos particulares. En cuanto a los costos, son los mismos que cobra un taxi solicitado en la calle.

 

Sin embargo, enfrenta problemas similares a Uber. Luego de operar durante dos años sin problemas en Buenos Aires, en 2015 comenzaron los reclamos judiciales contra la aplicación de origen brasileño. En ese momento, la Justicia de la Ciudad ordenó el cese de actividades de la empresa y que regularice su servicio. No obstante, todavía funciona en la Ciudad de Buenos Aires. Sólo basta comprobar desde la aplicación la cantidad de taxis circulando con el servicio activado.

 

Cabify (Android y iOS)

 

Al ofrecer exclusivamente remises, en lugar de taxis o autos particulares, está es la opción que mejor se adapta al usuario premium y empresarial. Aclarada esta característica, se entiende que el servicio es más caro pero legal. Cabify se destaca por la personalización del viaje. En primer lugar, se puede elegir entre distintos programas de fidelidad (British Airways Executive Club, Latam Chile y Perú, Iberia Plus, entre otros). De esta forma permite acumular millas cada vez que se pide un vehículo.

 

Con una interfaz fácil de usar, permite elegir entre el tipo de vehículo (Lite o Executive), si precisa realizar el viaje en el momento o programar para otro momento, y alló se parece a Uber. También se asemeja en el sistema de descuentos a través de códigos promocionales.

 

Sin embargo, Cabify da un paso más y ofrece la posibilidad de especificar si se quiere escuchar música, si no quiere ser recibir llamadas del conductor o si prefiere que el auto llegue con el aire acondicionado prendido.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *